Los países con más reservas de petróleo en Latinoamérica y lo que está en juego en el acuerdo Venezuela-EE.UU.

Los países con más reservas de petróleo en Latinoamérica y lo que está en juego en el acuerdo Venezuela-EE.UU.

Bloomberg Línea — Venezuela concentra la mayor parte de las reservas petroleras globales en 2026 y el nuevo acuerdo con Estados Unidos pone una porción de esa riqueza en el centro del debate sobre la independencia energética de la región. EE.UU. alcanzó un acuerdo con Venezuela que le permitirá a Washington asegurar el control mayoritario de más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo en el país sudamericano, según informó el viernes el presidente Donald Trump. Trump calificó la operación en la red social Truth Social como “el mayor acuerdo petrolero de la historia mundial”. Trump impulsó una nueva empresa controlada directamente por EE.UU. ante la supuesta frustración por la lenta respuesta de petroleras privadas para aumentar la producción en Venezuela, informó Bloomberg con base en las declaraciones de personas familiarizadas con el asunto.

Entre tanto, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, indicó que el acuerdo abarcaría 17 campos estratégicos durante 25 años. Venezuela tiene un objetivo de producción superior a 1,5 millones de barriles diarios. “Queremos ser una potencia energética”, manifestó Rodríguez en un mensaje transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV). El Gobierno interino señala que el país puede recibir US$209.335 millones por medio del acuerdo con EE.UU. “En términos concretos, esto significa que por cada barril producido y vendido, cerca de US$19 ingresan directamente a nuestro país”, según la mandataria. Ver más: El acuerdo petrolero de Trump con Venezuela revive temores de colonialismo El acuerdo petrolero de Trump con Venezuela ha revivido los temores del colonialismo en medio de la guerra global por el acceso a materias primas estratégicas entre potencias como EE.UU. y China.

El analista financiero Gregorio Gandini considera que si bien el acuerdo puede traer importantes recursos para el sector petrolero de Venezuela, también marca un precedente por el riesgo de concentración del control sobre una fuente de petróleo muy relevante para América Latina, lo que podría afectar la independencia energética de la región. Esto no solo se debe al acceso exclusivo de Estados Unidos, sino también a la larga duración del acuerdo, manifestó a este medio. En todo caso, hay dudas sobre la materialización del acuerdo entre un sector de los analistas en Venezuela. “No creo que EE.UU. vaya a tener control de esos 65.000 millones de barriles de petróleo”, dijo a Bloomberg Línea José Guerra, analista y miembro del Observatorio Venezolano de Finanzas. De acuerdo con Guerra, a un ritmo de producción de 1,5 millones de barriles diarios, esas reservas en juego alcanzarían para más de un siglo. “Eso no va a pasar”, indicó Guerra sobre el posible control estadounidense sobre esos recursos.

A su juicio, lo más probable es que empresas estadounidenses participen en la explotación de esos recursos, principalmente en la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO) y posiblemente en Zulia, aunque todavía no está definido qué compañías ni bajo qué esquema. Guerra explicó que se trata principalmente de crudo pesado y extrapesado, que requiere tecnologías especializadas, grandes inversiones y capacidad adicional de procesamiento. “El petróleo liviano prácticamente queda en muy pocas áreas, básicamente en el estado Monagas y en el lago de Maracaibo”. Aunque las reservas son probadas y aprovechables, aumentar la producción tomaría tiempo y requeriría inversiones que podrían rondar los US$100.000 millones, comentó Guerra. Venezuela produce 1,23 millones barriles diarios de petróleo en la actualidad, el nivel más alto desde febrero de 2019, según Delcy Rodríguez.

Pero “es un crudo que requiere mejoramiento. Venezuela tiene actualmente cuatro mejoradores, pero necesitará construir otros”, apuntó Guerra. “Se requiere una capacidad nueva de procesamiento”. Las reservas petroleras en América Latina El analista del sector Juan David Orozco Montoya, un veterano ingeniero de petróleos colombiano que durante más de 27 años trabajó en Halliburton (HAL) como country manager para Colombia y Argentina, explicó que es necesario distinguir entre reservas probadas (1P) y reservas probadas más probables (2P). En 1P, Venezuela tiene unos 303.221 millones de barriles, equivalentes a alrededor del 17% de las reservas mundiales de petróleo, según cifras de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

El país sudamericano tiene las mayores reservas de petróleo estimadas del mundo, seguido por: - Arabia Saudita (267.200 millones) - Irán (208.600 millones) - Canadá (163.000 millones) - Irak (145.019 millones) - Emiratos Árabes Unidos (113.000 millones) - Kuwait (101.500 millones) - Rusia (80.000 millones) - Libia (48.363 millones) - EE.UU. (45.014 millones) En América Latina y el Caribe le siguen en la región Brasil (15.894 millones) y Guyana, que cuenta con importantes reservas probadas de hidrocarburos, estimadas entre 11.000 y 11.600 millones de barriles equivalentes de petróleo, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Después vienen otros mercados como Ecuador (8.273 millones), México (5.136 millones), Argentina (2.999 millones) y Colombia (2.019 millones). Las reservas 2P no son reportadas de manera uniforme por todos los países, indicó el analista. Según Orozco, la magnitud de los 65.000 millones de barriles es especialmente relevante porque supera la suma de las reservas probadas de los principales países petroleros de América Latina.

A su juicio, ese volumen permite dimensionar el alcance potencial del acuerdo para la seguridad energética de Estados Unidos, pues sería comparable con grandes volúmenes de petróleo recuperables mediante fracturación hidráulica en ese país y con una magnitud cercana a dos veces el potencial de Vaca Muerta, según sus cálculos. Barreras para el acuerdo El economista José Guerra señaló que la participación de grandes petroleras internacionales será clave para alcanzar mayores niveles de producción. Sin compañías con capacidad tecnológica y financiera como ExxonMobil (XOM), BP (BP), Shell (SHEL) o Chevron (CVX), consideró difícil que Venezuela pueda materializar rápidamente ese potencial. El banco UBS (UBS) ya advirtió que la ejecución enfrenta interrogantes legales, políticas y financieras que podrían limitar tanto la llegada de inversión extranjera como el aumento de la producción venezolana. “Desde la perspectiva de una compañía petrolera estadounidense, cualquier inversión significativa en Venezuela generalmente tendría que estar acompañada de un marco legal que pudiera sobrevivir a un cambio de liderazgo tanto en Estados Unidos como en Venezuela”, indicaron los analistas de UBS.

Desde el punto de vista de los mercados, Citi (C) señaló en un reporte que el potencial de inversión es significativo, especialmente para las compañías de servicios petroleros. En perspectiva, “esta oportunidad refleja una tendencia más amplia: la próxima ronda de crecimiento significativo del volumen de petróleo probablemente se produzca fuera de Estados Unidos, para lo cual las empresas de servicios petroleros diversificadas globalmente ofrecen exposición y, por lo tanto, una cobertura ante la posible presión a la baja sobre los precios del crudo”, indica en el documento. Incluso si el Brent cae hacia los US$65 por barril (estimación de Citi Commodities para 2027), desde el banco considera que las empresas de servicios petroleros diversificadas aún pueden aumentar sus ingresos.