Apple ha difundido un nuevo vídeo protagonizado por Amanda, una usuaria de Apple Watch que asegura que el reloj le salvó la vida. En 2024, el dispositivo empezó a avisarle de cambios en su frecuencia cardíaca en reposo y en sus constantes nocturnas, lo que la llevó a acudir al médico. Las pruebas confirmaron una leucemia mieloide aguda, un cáncer agresivo del que hoy está en remisión. Y es que, tal y como cuenta ella misma en el vídeo, «absolutamente creo que si no hubiera sido por mi Apple Watch, no estaría hablando contigo».
Apple ha publicado el testimonio este 2 de septiembre siguiendo la fórmula que ya conocemos: mostrar el papel de sus sensores más allá del deporte y el fitness, un terreno en el que el reloj lleva años acumulando historias parecidas, desde detecciones de fibrilación auricular hasta avisos que han acabado en visitas urgentes al cardiólogo. Así es como el Apple Watch detectó el problema antes de ir al hospital El Apple Watch vigila de forma continua tu frecuencia cardíaca y te avisa cuando detecta un ritmo elevado durante el reposo, además de ritmos anormalmente bajos o irregulares. La app de electrocardiograma, presente en el reloj desde hace varias generaciones, complementa estas alertas analizando el ritmo cardíaco y señalando posibles casos de fibrilación auricular. En el caso de Amanda, fueron las alteraciones en su frecuencia cardíaca en reposo y en sus constantes nocturnas las que la empujaron a pedir cita con su médico.
El reloj no diagnostica cáncer ni ninguna otra enfermedad por sí mismo: lo que hizo fue señalar un patrón anómalo lo bastante llamativo como para justificar la consulta, y fue esa visita la que llevó a las pruebas que confirmaron la leucemia mieloide aguda. El tratamiento posterior permitió que entrara en remisión, según relata ella misma en el vídeo que ha compartido Apple. La compañía no ha precisado si Amanda recibió alguna alerta adicional aparte de las de frecuencia cardíaca, aunque sí subraya que el seguimiento constante del reloj fue la pieza clave para que decidiera consultar a tiempo. El precedente español: una arritmia grave detectada con electrocardiograma El caso de Amanda no es aislado.
A finales de 2022, el Hospital Clínico San Carlos, en Madrid, diagnosticó una fibrilación ventricular en un paciente de 72 años aprovechando la función de electrocardiograma del Apple Watch, según recogió un estudio publicado en la revista The Lancet. El hombre acudía a una revisión cardiológica de rutina por una angina de pecho crónica y, durante una prueba de esfuerzo, los cardiólogos detectaron una alteración electrográfica en el periodo de recuperación. El equipo médico, encabezado por el cardiólogo Miguel Ángel Cobos junto al residente Andrés Provencio, pidió entonces al paciente repetir la prueba con su propio reloj para comparar los resultados con el electrocardiógrafo del hospital. El trazado del Apple Watch coincidió con el del equipo médico y permitió identificar tanto extrasístoles como el episodio de fibrilación ventricular, lo que llevó a los autores del estudio a concluir que el reloj ofrece una fiabilidad similar a la de un electrocardiógrafo estándar.
Mucho más que el pulso: caídas y emergencias que también salvan vidas Más allá del corazón, el Apple Watch también incluye detección de caídas y llamada automática a los servicios de emergencia cuando detecta un golpe fuerte seguido de inmovilidad. Es una de las funciones de seguridad más conocidas del reloj y, junto con las alertas cardíacas, sostiene el argumento con el que Apple lleva años defendiendo el dispositivo como algo más que un accesorio deportivo. Estas alertas no sustituyen la valoración médica profesional, pero sirven como primer aviso en situaciones en las que cada minuto cuenta.