Elon Musk pone fecha a Optimus: Tesla podría empezar a vender su robot humanoide a finales de 2027

Elon Musk pone fecha a Optimus: Tesla podría empezar a vender su robot humanoide a finales de 2027

Tesla lleva varios años intentando transformar a Optimus en algo mucho más ambicioso que un robot capaz de caminar o realizar demostraciones controladas. Desde que el proyecto fue presentado por primera vez en 2021, la compañía de Elon Musk ha desarrollado diferentes versiones con un objetivo cada vez más claro : conseguir un humanoide que pueda fabricarse a gran escala y realizar tareas útiles en fábricas, empresas y, eventualmente, hogares. Ahora, Musk ha puesto sobre la mesa una posible fecha para dar ese último salto. Durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, celebrado en enero de 2026, el empresario aseguró que Tesla espera comenzar a vender Optimus al público hacia finales de 2027, siempre que el robot alcance previamente los niveles de seguridad, fiabilidad y funcionalidad que la compañía considera necesarios.

La fecha, sin embargo, debe entenderse como una previsión expresada por Musk y no como un lanzamiento comercial oficialmente confirmado. Tesla sí ha detallado sus planes para avanzar hacia la producción masiva del robot , pero todavía no ha establecido públicamente un calendario definitivo para su llegada a los consumidores. Optimus Gen 3 está pensado para producirse a gran escala Uno de los pasos fundamentales para alcanzar ese objetivo será Optimus Gen 3, una nueva generación que Tesla ha diseñado pensando específicamente en la fabricación masiva. En su documentación para inversores publicada en enero de 2026, la compañía explicó que esta versión incorporaría importantes mejoras respecto a sus predecesores, entre ellas un nuevo diseño de las manos, una de las partes técnicamente más complejas de cualquier robot humanoide.

Tesla también indicó que estaba preparando su primera línea de fabricación y trabajando con proveedores para comenzar la producción antes de que termine 2026. La capacidad prevista a largo plazo para esa línea es especialmente ambiciosa: hasta un millón de robots al año. El objetivo muestra hasta qué punto Optimus ha dejado de ser un proyecto experimental dentro de Tesla. Musk considera que los robots humanoides podrían convertirse en uno de los negocios más importantes de la compañía y pretende llevar su fabricación a una escala similar a la utilizada en otros productos industriales.

Sin embargo, pasar de construir prototipos a producir cientos de miles de unidades fiables supone un desafío completamente diferente. © Tesla Youtube. Las manos siguen siendo uno de los mayores problemas Uno de los principales obstáculos se encuentra precisamente en conseguir que Optimus pueda manipular objetos con una precisión similar a la humana . Caminar de manera estable ya representa un desafío considerable para un robot humanoide, pero desarrollar unas manos capaces de agarrar objetos delicados, utilizar herramientas, cambiar de posición rápidamente y aplicar exactamente la cantidad de fuerza necesaria requiere combinar motores, sensores, sistemas de control e inteligencia artificial extremadamente sofisticados. El propio Musk ha reconocido que aumentar la producción de Optimus es un problema muy complejo de resolver.

Tesla necesita conseguir que cada robot no solo sea ágil, sino también resistente, relativamente económico de fabricar y, sobre todo, seguro para trabajar cerca de personas. Estas dificultades son especialmente importantes si el objetivo final es introducirlos en hogares, donde las condiciones son mucho menos controladas que dentro de una fábrica. Primero las fábricas, después los hogares La estrategia de Tesla consiste en utilizar inicialmente Optimus dentro de sus propias instalaciones industriales, donde puede realizar tareas repetitivas y operar en ambientes relativamente estructurados. Ese entorno permite además recopilar información sobre su funcionamiento antes de intentar llevarlo a situaciones más impredecibles.

En una fábrica, las rutas, objetos y operaciones pueden estar cuidadosamente definidas; dentro de una vivienda, en cambio, el robot debería adaptarse constantemente a muebles, personas, mascotas y objetos situados en posiciones diferentes. Musk pretende que Optimus termine siendo capaz de realizar trabajos mucho más variados, desde transportar objetos y organizar materiales hasta limpiar una casa o ayudar a una persona con determinadas tareas cotidianas. El salto parece pequeño sobre el papel, pero técnicamente es enorme. Para llegar a los consumidores, Optimus deberá demostrar que puede comprender su entorno, manipular diferentes objetos y reaccionar correctamente ante situaciones inesperadas sin necesitar supervisión constante.

Tesla podría empezar a venderlo en 2027, pero todavía no hay una fecha oficial Durante su intervención en Davos, Musk aseguró que Tesla comenzaría a comercializar los robots cuando alcanzaran un nivel muy alto de fiabilidad y seguridad y fueran capaces de realizar una gama suficientemente amplia de funciones. Por eso, finales de 2027 funciona por ahora como una meta y no como una fecha definitiva. Tesla tendría aproximadamente un año entre el comienzo de la producción previsto para 2026 y esa eventual llegada al mercado. Durante ese período deberá mejorar el hardware, entrenar los sistemas de inteligencia artificial, aumentar progresivamente la fabricación y demostrar que Optimus puede operar durante largos períodos sin fallos importantes.

La compañía continúa avanzando en esa dirección. En su actualización para inversores de julio de 2026, Tesla señaló que las primeras líneas de producción de Optimus estaban siendo instaladas con vistas a iniciar la fabricación durante este año. El gran desafío será demostrar que realmente puede ser útil Las demostraciones públicas de Optimus han permitido observar importantes avances respecto a los primeros prototipos, pero el verdadero examen llegará cuando estos robots tengan que trabajar durante horas en situaciones reales. Para convertirse en un producto de consumo no bastará con caminar, bailar o manipular algunos objetos delante de una cámara.

El robot tendrá que realizar tareas útiles de manera repetida, adaptarse a diferentes ambientes y hacerlo sin convertirse en un riesgo para las personas que se encuentren cerca. Musk mantiene unas expectativas enormes sobre esta tecnología y ha llegado a afirmar que los robots humanoides podrían convertirse en productos de uso cotidiano en el futuro. Su previsión actual sitúa el comienzo de las ventas al público hacia finales de 2027, una fecha que también fue recogida tras sus declaraciones en Davos. Ahora Tesla tiene que demostrar que puede transformar esa visión en un producto real.

El reto ya no consiste simplemente en construir un robot humanoide que impresione durante una demostración, sino en fabricar miles de unidades capaces de trabajar de manera autónoma, fiable y segura en el mundo cotidiano. Fuente: 20 Bits.