Bloomberg — La subasta de bonos del Estado japonés a 30 años, que se celebró el jueves y que fue objeto de gran atención, transcurrió sin incidentes, con rendimientos por encima del 4%, lo que supuso un respiro frente a la ola de ventas de bonos a largo plazo. La relación entre la oferta y la demanda fue de 3,79, frente al 3,86 de la subasta anterior y a una media de 3,52 en los últimos 12 meses. Los futuros sobre bonos mantuvieron sus ganancias tras conocerse los resultados de la subasta. Los rendimientos de los bonos del Estado japonés (JGB) habían caído bruscamente antes de la subasta, con la tasa a 30 años bajando hasta 10 puntos básicos, hasta el 4,065%, ya que los precios más bajos del petróleo respaldaron a los bonos a nivel mundial.
No obstante, los inversores siguen mostrándose cautelosos, con los rendimientos a largo plazo a nivel mundial rondando máximos de varias décadas en medio de las preocupaciones por la inflación y las expectativas de un mayor endurecimiento monetario. Si bien el fuerte repunte previo a la subasta se debió en parte a la cobertura de posiciones cortas, el ratio de demanda/oferta relativamente elevado sugiere que “sería prematuro calificar el resultado de deficiente”, afirmó Ryutaro Kimura, estratega senior de renta fija de BNP Paribas Asset Management. “Si se disipa la cautela ante la subida de las tasas de interés, es probable que las aseguradoras de vida japonesas se muestren más agresivas a la hora de adquirir bonos del Estado japonés (JGB) a 30 años al 4%”. La subasta se produce en un momento en que los inversores se preparan para un posible endurecimiento más rápido por parte del Banco de Japón. Los swaps de índice a un día están descontando con creces una subida de tass el 18 de septiembre, después de que el gobernador Kazuo Ueda insinuara que es posible una medida en la próxima reunión, al afirmar que la decisión se tomará teniendo en cuenta los riesgos alcistas de los precios.
Sus comentarios se produjeron tras una serie de declaraciones del secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, en las que señalaba la necesidad de que el Banco de Japón tomara medidas. Ver más: El yen repunta y aumenta la tensión ante una posible intervención de Japón Hajime Takata, uno de los miembros más restrictivos del directorio del banco, dejó abierta la puerta tanto a un aumento de tasas mayor de lo habitual como a subidas consecutivas. Sin embargo, se observaron señales de cautela en la subasta. La diferencia entre el precio promedio y el precio mínimo aceptado se amplió a 0,28, frente a los 0,21 del mes pasado. “Los resultados fueron ligeramente débiles”, afirmó Takahiro Otsuka, estratega sénior de renta fija de Mitsubishi UFJ Morgan Stanley Securities Co. “El rendimiento de los bonos a 30 años aún podría seguir al alza, como reflejo de las subidas de tasas del Banco de Japón y de la incertidumbre fiscal”.
Lo que opinan los estrategas de Bloomberg La subasta de hoy de bonos a 30 años se ha caracterizado por una demanda sólida y un rendimiento superior al 4%, lo que debería bastar para estabilizar los bonos a largo plazo. Existirá cierta preocupación por el hecho de que el precio más bajo se sitúe por debajo de las previsiones previas a la subasta, con una cola más amplia que en la subasta anterior. Se observa un factor de apoyo en el desglose de los compradores, con una amplia distribución entre las grandes entidades de renta fija. Los operadores del mercado de bonos del Tesoro se sentirán aliviados al comprobar que las implicaciones para la curva de tasas de interés de EE.UU. son ligeramente positivas. — Mark Cranfield, estratega de Markets Live.
Más información en MLIV. Las solicitudes de gasto sin precedentes por parte de los ministerios japoneses han puesto en el punto de mira los planes de gasto de la primera ministra Sanae Takaichi, lo que ha intensificado el escrutinio sobre cómo se financiará el gasto adicional y cuánta deuda podría tener que emitir el gobierno. Una reunión del Ministerio de Hacienda con los operadores principales a finales de este mes podría ofrecer un foro para debatir las condiciones de oferta y demanda en el mercado de bonos. Lea más en Bloomberg.com