Apple confirma que macOS Tahoe será la última versión compatible con los Mac Intel

Apple confirma que macOS Tahoe será la última versión compatible con los Mac Intel

Apple ha comunicado a los desarrolladores que ya no necesitan mantener sus aplicaciones compatibles con los Mac de procesador Intel. La compañía confirma, además, que macOS Tahoe será la última versión de su sistema operativo capaz de ejecutarse en estos equipos, y que las apps pensadas únicamente para Intel dejarán de abrirse por completo con la llegada de macOS 28. El aviso llega en forma de documento de soporte actualizado y de un correo directo a los desarrolladores, según ha trascendido en las últimas horas. En ese mensaje, Apple explica que las apps universales de macOS en la Mac App Store que requieran macOS 13 o posterior ya pueden eliminar el soporte para los ordenadores basados en Intel, algo que permite, según sus propias palabras, «simplificar el desarrollo y optimizar el tamaño de descarga y de instalación en el dispositivo».

Hasta ahora, cualquier aplicación no universal (es decir, que no funcionara tanto en Intel como en Apple Silicon) era rechazada directamente en la Mac App Store. Con este cambio, las apps pensadas solo para chips M ya pueden enviarse sin problema, aunque eso no significa que el software distribuido fuera de la tienda oficial y compilado únicamente para Intel vaya a seguir funcionando sin límite de tiempo. Tres fases hasta la desaparición completa de Rosetta 2 Apple ha fijado un calendario de transición en tres etapas que conviene tener claro tanto si usas un Mac Intel como si desarrollas software para el ecosistema. Cada fase trae un nivel distinto de restricción, hasta llegar al cierre definitivo de Rosetta 2, la capa que traduce código de Intel para que funcione en Apple Silicon.

La primera fase llega con macOS 26.4: a partir de esa actualización, el sistema empezará a avisar a los usuarios cuando abran una app que dependa de Rosetta 2. La segunda coincide con macOS 27, que exigirá ya un Mac con Apple Silicon para poder instalarse, aunque las aplicaciones exclusivas para Intel seguirán abriéndose gracias a esa misma capa de traducción. La tercera y última llega con macOS 28: ninguna app compilada solo para Intel podrá lanzarse a partir de entonces, y Rosetta 2 dejará de estar disponible. Apple ya apuntó a este desenlace en la WWDC de 2025, cuando explicó que Rosetta 2 se diseñó para facilitar la transición de x86_64 a Apple Silicon, no para sustituirla de forma indefinida.

Qué pasa con los Mac Intel que sigan en uso Los equipos con procesador Intel no perderán todo el soporte de golpe. Apple ha confirmado que seguirán recibiendo actualizaciones de seguridad críticas después de macOS Tahoe, aunque ya no podrán instalar las funciones nuevas que traigan macOS 27 ni macOS 28. Esto significa que, si tienes un Mac con Intel, tu equipo se quedará anclado en macOS Tahoe en lo que a novedades se refiere, aunque Apple seguirá parcheando vulnerabilidades durante un tiempo. Es la misma fórmula que la compañía ya aplicó con otros modelos que quedaron fuera de las actualizaciones mayores en el pasado: soporte de seguridad limitado, pero sin nuevas funciones.

Para los desarrolladores que aún mantengan software pensado solo para estos equipos, el mensaje de Apple es claro: cuanto antes completen la migración a Apple Silicon, menos trabajo de mantenimiento tendrán que asumir cuando llegue el cierre definitivo con macOS 28. Una transición que arrancó en 2020 y ya toca a su fin Apple inició el cambio de Intel a sus propios chips en noviembre de 2020, con el lanzamiento del MacBook Air, el Mac mini y el MacBook Pro de 13 pulgadas equipados con el primer chip M1. El último modelo en completar el salto fue el Mac Pro de 2023, que meses después quedó descatalogado. Con este anuncio, la compañía cierra oficialmente ese capítulo: ya no hace falta que los desarrolladores dediquen recursos a mantener versiones de sus apps para una arquitectura que Apple dejó de vender hace más de dos años.

Si usas algún programa que todavía no ha dado el salto a Apple Silicon, conviene comprobar si su desarrollador tiene previsto actualizarlo antes de que macOS 28 llegue y lo deje sin posibilidad de abrirse. El calendario que ha fijado Apple da margen de sobra: entre el aviso a los usuarios en macOS 26.4 y el cierre total en macOS 28 pasarán, como mínimo, dos versiones completas del sistema operativo. Para quien solo instala aplicaciones desde la Mac App Store, el cambio pasará casi inadvertido a corto plazo: las apps universales seguirán abriéndose en su Mac Intel sin problema, al menos mientras macOS Tahoe siga recibiendo actualizaciones de seguridad. El impacto real recaerá sobre todo en quienes usan software distribuido fuera de la tienda oficial y compilado únicamente para procesadores Intel, que perderán la vía de Rosetta 2 en cuanto llegue macOS 28.