El error que comete casi todo el mundo al configurar una Smart TV

El error que comete casi todo el mundo al configurar una Smart TV

Comprar una Smart TV nueva y dejarla exactamente como viene de fábrica es una decisión mucho más importante de lo que parece. El televisor puede tener un panel 4K, HDR, 120 Hz y un procesador de imagen avanzado, pero algunos ajustes automáticos pueden hacer que las películas se vean muy diferentes a como fueron concebidas. El error más habitual está relacionado con el procesado de movimiento. Muchos televisores incluyen sistemas que generan fotogramas adicionales para hacer que las imágenes parezcan más fluidas.

El resultado puede ser espectacular en determinados contenidos, pero también puede provocar un efecto que elimina parte del aspecto cinematográfico de una película. Cambia este ajuste El problema es que cada fabricante utiliza un nombre diferente para esta tecnología, que funciona de una forma relativamente sencilla. Una película puede estar grabada a 24 fotogramas por segundo, mientras que el panel del televisor puede funcionar a 60, 120 Hz o incluso más. El procesador analiza las imágenes consecutivas e intenta crear fotogramas intermedios que no estaban presentes originalmente, es decir, que no existen.

Esto consigue que determinados movimientos sean mucho más suaves. Sin embargo, también puede modificar de manera evidente el aspecto de una película. Además, se pueden generar artefactos cuando el procesador tiene dificultades para interpretar una escena compleja. Por eso, si principalmente utilizas el televisor para Netflix, Prime Video, Disney+, películas o series, merece la pena revisar este apartado.

Pero no tienes que desactivarlo a toda costa. La percepción es subjetiva y hay usuarios que prefieren una imagen extremadamente fluida, a pesar de estos inconvenientes. Además, puede ser interesante para determinados contenidos deportivos. La clave está en saber qué hace la función y decidir cuándo utilizarla.

Modo cine Hay otro ajuste que puede marcar una diferencia enorme, y es el modo de imagen. En lugar de utilizar automáticamente el modo Dinámico, Vívo o similar, puedes probar con los perfiles Cine, Película o Filmmaker Mode, dependiendo de la marca. Estos modos suelen estar diseñados para ofrecer una reproducción más fiel del contenido original. Es un buen punto de partida precisamente por su mayor precisión de imagen, así que deberá ser de las primeras cosas que actives al comprar una nueva smart TV.

El modo dinámico puede parecer más llamativo en la tienda, ya que ofrece colores muy intensos, mucho brillo y una imagen extremadamente impactante. En casa, sin embargo, eso no significa necesariamente que sea mejor. Para cine, una imagen excesivamente saturada o brillante puede alejarse bastante de la intención original. La mejor configuración Otro error muy extendido consiste en pensar que una televisión de alta gama tiene que utilizar brillo, contraste, nitidez y color al máximo para aprovechar todo su potencial, pero la realidad está muy alejada de esa idea.

De hecho, aumentar determinados parámetros puede crear problemas. Una nitidez excesiva, por ejemplo, puede crear contornos artificiales alrededor de los objetos. Un procesamiento agresivo del color puede hacer que los tonos de piel resulten poco naturales. También conviene tener cuidado con los sistemas de reducción de ruido y otras mejoras automáticas.

En determinados contenidos pueden ser útiles, pero un procesamiento demasiado agresivo puede eliminar pequeños detalles de la imagen. Con HDR ocurre algo similar. El televisor debe reconocer correctamente la señal HDR y aplicar el perfil correspondiente. En determinados modelos, algunas opciones específicas de entrada HDMI deben estar activadas para que las fuentes externas puedan utilizar HDR correctamente.