El techo solar de tu coche puede romperse de golpe sin previo aviso: más de 4.000 casos y una década de investigaciones lo avalan

El techo solar de tu coche puede romperse de golpe sin previo aviso: más de 4.000 casos y una década de investigaciones lo avalan

Coches Eléctricos El techo solar de tu coche puede romperse de golpe sin previo aviso: más de 4.000 casos y una década de investigaciones lo avalan Las reclamaciones por roturas espontáneas de techos solares vuelven a crecer en 2026 y ya afectan a cientos de modelos. Los cambios bruscos de temperatura pueden aumentar la tensión acumulada en el cristal. Daniel Vega 05/09/2026 14:00 Actualizado a 05/09/2026 14:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora Que un techo panorámico se rompa repentinamente mientras el coche está circulando no es un fenómeno que haya aparecido ahora. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) comenzó a investigarlo hace más de una década y terminó ampliando el análisis a prácticamente toda la industria después de detectar que las incidencias no estaban concentradas en un único fabricante. El asunto vuelve ahora al primer plano porque las reclamaciones están creciendo. Una investigación de The Wall Street Journal cifra en cerca de 500 los casos comunicados a la NHTSA únicamente durante 2026, una cantidad próxima a los aproximadamente 550 registrados durante todo 2025.

Los avisos de los últimos tres años abarcan más de 200 modelos de 17 fabricantes diferentes y alrededor del 20% corresponden a vehículos producidos entre 2025 y 2026. La NHTSA lleva más de una década investigando roturas espontáneas de estos cristales. La NHTSA lleva investigando estas roturas desde 2013 Uno de los primeros expedientes de gran alcance comenzó con el Kia Sorento en 2013, pero las pesquisas acabaron yendo mucho más allá de ese modelo. La posterior revisión de la NHTSA analizó 13 fabricantes, 97 modelos comercializados entre 2006 y 2016 y alrededor de diez millones de vehículos equipados con techos panorámicos de más de medio metro cuadrado.

Los fabricantes comunicaron más de 4.000 episodios de rotura espontánea durante ese proceso. A pesar del volumen de incidencias, el organismo estadounidense cerró finalmente la investigación sin encontrar evidencias suficientes de un defecto de seguridad común que justificase una actuación generalizada. Tampoco detectó accidentes vinculados directamente a esos más de 4.000 casos y únicamente constaban unas pocas lesiones de cierta consideración, uno de los motivos por los que estas roturas rara vez han terminado provocando campañas de llamada a revisión. Determinar qué inicia la fractura tampoco resulta sencillo.

Entre las posibles causas aparecen pequeños impactos de piedras u otros restos proyectados desde la carretera, tensiones acumuladas en el cristal y cambios bruscos de temperatura. El aumento de tamaño de los techos panorámicos amplía además la superficie expuesta a estos factores, mientras que los defectos de fabricación continúan contemplándose como una posibilidad en determinados casos, pero no como una explicación general para todos ellos. El tipo de cristal utilizado vuelve a estar bajo discusión Buena parte del debate está centrado ahora en los materiales. La regulación estadounidense permite utilizar vidrio templado fuera del parabrisas, incluidos los techos solares.

Cuando este material supera su resistencia termina fragmentándose en multitud de pequeños trozos, mientras que el vidrio laminado incorpora una lámina intermedia que mantiene unidos los fragmentos incluso después de producirse la rotura. La normativa estadounidense exige precisamente cristal laminado para el parabrisas, pero no impone esa misma solución al techo. Los techos panorámicos ya son equipamiento habitual en buena parte del mercado. El crecimiento de este equipamiento también ayuda a entender el aumento de reclamaciones: los techos solares ya están instalados de serie en más de la mitad de los vehículos destinados al mercado estadounidense, frente a aproximadamente un 35% hace diez años.

Fabricantes como Hyundai sostienen que sus investigaciones no han identificado un defecto inherente y apuntan principalmente a impactos externos, mientras Honda tampoco ha detectado una tendencia de seguridad significativa entre las reclamaciones recibidas. La NHTSA señala que los principales proveedores de vidrio están avanzando hacia soluciones laminadas y materiales mejorados, algo que podría limitar las consecuencias de estas roturas en los próximos años. Por ahora, sin embargo, Estados Unidos continúa permitiendo el uso de cristal templado en estos elementos y no existe una exigencia federal que obligue a adoptar el mismo estándar empleado en los parabrisas. Temas Coches Eléctricos