Finch marca a Anthony Edwards la doble senda hacia el MVP

Finch marca a Anthony Edwards la doble senda hacia el MVP

El aterrizaje de LaMelo Ball –en uno de los movimientos más inesperados que nos deparó el verano– puede cambiar la forma en que Edwards ejerce de puntal y líder de los Minnesota Timberwolves. Compartir pista con otro creador, uno de cepa como el ex de los Hornets, le permitiría, a priori, recibir más ventajas ya generadas, atacar defensas en movimiento y reducir el desgaste de tener que iniciar tantas posesiones por sí mismo, pues recordemos que los T-Wolves vienen de dos temporadas casi yermos de base, recayendo todo este peso sobre un Mike Conley de más de 36 años. Esta oportunidad de reducir la atención, el usage y la carga de esférico, le abre nuevas vías en las que redistribuir esa energía: finalización y defensa. Chris Finch, en una entrevista al MinnPost , ha reconocido que su equipo, por un lado, tendrá que redoblar esfuerzos para construir ayudas alrededor de LaMelo (defensor mediocre pero injustamente caricaturizado), con Gobert aún como pieza fundamental por dentro con el apoyo de McDaniels, y varios de los fichajes nuevos por fuera (Kuminga, Josh Green y Cody Williams, junto a Dosunmu).

Y aquí también entraría con fuerza súbita el papel de Edwards para mantener a los norteños, a pesar de la incorporación de LaMelo, entre la élite defensiva de la Conferencia Oeste. Las salidas de Randle y Naz Reid también plantean cómo responder ante rivales con más tamaño. Finch abre la puerta a quintetos pequeños y ve a Edwards capaz de asumir determinados emparejamientos con ala-pívots. Además, le reclamará más aportación reboteadora.

El MVP pendiente y el siguiente salto en playoffs Se acerca su momento. El de asaltar el MVP. Por edad (25 recién cumplidos), por situación y porque Wembanyama y Jokic necesitan quien les tosa desde la curva del perímetro. En la temporada regular 2025-26, Edwards promedió 28,8 puntos, 5 rebotes y 3,7 asistencias , disputando 61 partidos, con un 48,9% en tiros de campo y un 39,9% en triples .

Y fueron esos 61, cuatro por debajo de los 65 que marcan el mínimo exigido, l os que mataron de antemano cualquier discusión sobre u candidatura. Su referencia anterior es la votación de 2024-25, en la que terminó empatado con Cade Cunningham en la séptima posición, con 12 puntos. Recibió dos votos para el cuarto puesto y seis para el quinto, todavía lejos de una disputa por el galardón que ganó Shai Gilgeous-Alexander. (Fotografía de portada de Jesse Johnson-Imagn Images)