PlayStation, no te reconozco

PlayStation, no te reconozco

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos. PlayStation encadena un nuevo tropiezo con la cancelación de Physint, haciendo que muchos nos preguntamos qué esta pasando en los cuarteles generales de la compañía. Hoy nos hemos levantado con uno de esos anuncios impactantes: Hideo Kojima confirmaba que, el pasado mes de junio, PlayStation puso fin a su colaboración en Physint, "el Metal Gear de nueva generación", que lejos de cancelarse ha acabado encontrando nuevo editor en Xbox, con quien ya trabajaba en exclusiva con OD, su juego de terror. Physint iba a ser una de las grandes exclusivas de PS6; de hecho, en primavera salieron nuevos detalles del desarrollo.

Pero este volantazo trae de la mano unas implicaciones bastante serias, ya que Metal Gear Solid es, para muchos jugadores, un título clave en la historia de la PlayStation. Y su cancelación, es como otra señal más de que las cosas no van todo lo bien que deberían. Un sutil detalle de que algo no va bien ha sido incluso la comunicación, que ha sido bastante extraña: Sony ha intentado que pareciera algo de mutuo acuerdo, pero Kojima ha dejado claro que ha sido algo que ha venido 100% por parte de PlayStation. El resultado es el mismo: Physint ya no sucederá en PlayStation.

Y es un "ya no", que se suma a la larga lista de tropiezos que Sony está dando en la actual generación, y que hace que muchos nos estemos preguntando qué está pasando en los cuarteles generales de PlayStation, y si hay alguien al volante. "Ya no" es solo el fin del formato físico, que sin duda, va a ser un mazazo enorme para la industria en su conjunto, y para los coleccionistas en particular (por mucho que digan, el físico sigue vendiendo en Europa, y para muestra, las ventas de Metal Gear Solid Master Collection V2 en España, más físicas que digitales). Más bien, son todos y cada uno de los pasos que ha dado en esta generación, que demuestran que, quienes toman las decisiones, casi siempre trajeados, puede que sepan mucho de números, de excels y hojas de cálculo... pero no lo suficiente de videojuegos para liderar una de las compañías más importantes de este sector. Si repasamos algunos de sus tropiezos en esta generación, quizá no podamos ni imaginar la infame cantidad de dinero que han tirado en quimeras y apuestas que, cualquier jugador con dos dedos de frente, hubiera vaticinado que se la iban a pegar. Puede que haya sido ese "desangramiento" financiero el que ha terminado con el apoyo a Kojima Productions; eso, o los dos millones vendidos de Death Stranding 2, con los que PlayStation quizá no ha recuperado lo invertido.

O ambas. Algunos de estos tropiezos pueden parecer hasta anecdóticos, o literalmente una chorrada, pero fueron dando pistas de que algo estaba cambiando. Repasemos algunas de las jugadas, aunque están puestas de "memoria", sin orden cronológico: - El lanzamiento de PS VR2 y prematuro abandono por parte de tus estudios en menos de un año - Vender el soporte vertical para la consola de manera independiente - Forzar a tus estudios a hacer juegos como servicio durante toda la generación de PS5 - Cancelar la inmensa mayoría de juegos como servicio (God of War, The Last of Us...), con la consiguiente pérdida de dinero - Lanzar y retirar Concord en 15 días - Comprar Bungie, para acabar poniendo fin a Destiny y cerrar la puerta a Destiny 3 - Comprar Bluepoint ponerlos a hacer un juego como servicio en lugar de remakes, para luego cerrarlos - Cerrar Japan Studio, cuna de obras maestras como Shadow of the Colossus, Patapon o Gravity Rush - Fichajes estrella, como Jade Raymond o Jason Blundlell, cuyos estudios aun no han lanzado un juego - Fin de las exclusivas PlayStation en PC - El fin del formato físico a partir de 2028 - Y ahora, perder a Kojima Eso, a modo de resumen rápido, sin ser exhaustivo, que seguro me he dejado cosas. Ni tan siquiera entro en decisiones que vienen forzadas por el contexto global, como las subidas de precio de las consolas por el aumento de costes de los componentes (como la RAM), o el lanzamiento de versiones más caras y potentes de la consola como PS5 Pro, que tienen su público.

Hablo más de decisiones que vienen de la cúpula, de los que marcan el paso, y que en estos últimos 6 años parecen no haber dado ni una, encadenando unas malas decisiones tras otras. Hasta Jim Ryan parece bueno (y eso que tiene parte de culpa en la situación actual), pero la sensación de fondo es que no hay una visión, una línea que seguir. Lo único claro es que Japón le ha dado las llaves del negocio a Estados Unidos, quienes han impuesto su visión al resto de divisiones, y ha reducido a las divisiones japonesa y europea a un mero chiste, sin margen de maniobra, si lo comparamos con lo que fue en tiempos pre-PS5. Y creo que ahí radica parte del problema: que PlayStation ha perdido esa esencia y sus raíces japonesas, las que fueron el motor de la compañía en sus generaciones más brillantes.

Y de ahí, las actuales decisiones... ¿Salirse del mercado de las portátiles cuando Nintendo Switch ha arrasado con su concepto, solo porque PS Vita tropezó? ¿Abrazar los juegos como servicio en busca de una quimera y un éxito que solo consigue un juego de cada mil? ¿Perder el precioso tiempo de tus estudios más reputados haciendo precisamente eso, juegos en los que no están especializados y con un alto riesgo? ¿Dónde están los juegos exclusivos (uno o dos al año no son suficientes), las alianzas clave con estudios externos, los indies que eligen PlayStation por las facilidades que tenían en el pasado? ¿Dónde quedó la innovación, las apuestas arriesgadas en campos como el control (EyeToy, Move...) y la capacidad para sorprender? Pero, sobre todo, ¿dónde quedó eso de escuchar a tus jugadores? En cada uno de estos tropiezos, la comunidad ha alzado la voz dejando muy claro qué es lo que quiere, y lejos de captar el mensaje, se ha seguido insistiendo en vías y opciones que no es lo que la gente pide. Cuando me preguntan qué generación de PlayStation prefiero, siempre digo que las dos primeras, esas en las que cualquier juego y género tenían cabida, en unos tiempos en los que hubo una explosión de creatividad, en parte alentada por la propia PlayStation.

De aquello hace 30 años, y ahora las cosas pintan más grises... pero la historia nos ha enseñado que todo es cíclico. PlayStation todavía tiene tiempo de corregir su rumbo: solo tiene que escuchar.