Una de las mayores operadoras del mundo se ríe del plan de Starlink para competir con ellas

Una de las mayores operadoras del mundo se ríe del plan de Starlink para competir con ellas

T-Mobile y Starlink son socios, pero eso no ha impedido que uno de los máximos responsables de la operadora estadounidense se haya reído abiertamente de uno de los planes de SpaceX para competir algún día con las telecos tradicionales. Peter Osvaldik, director financiero de T-Mobile US, considera imposible que una estrategia basada en pequeñas estaciones terrestres pueda ofrecer el rendimiento de una red móvil nacional como la que tienen T-Mobile, Verizon o AT&T. Además, ha puesto incluso cifras a todo esto: T-Mobile calcula que Starlink podría necesitar más de 1.000 millones de femtoceldas para obtener una cobertura exterior equivalente. Aquí hay un matiz importante, ya que esto no son cifras oficiales de la compañía de Elon Musk, son estimaciones que ha dado la teleco. “Todos los que entienden de esto se están riendo” Osvaldik fue especialmente duro durante la Citi Global TMT Conference del 9 de septiembre.

Al ser preguntado sobre la posibilidad de que Starlink acabara compitiendo directamente con T-Mobile, este repasó sus opciones para hacerlo. La primera es utilizar exclusivamente Direct to Cell. La segunda opción pasa por convertirse en un operador virtual. La tercera es adquirir otra compañía.

La cuarta sería beneficiarse del roaming obligatorio. La quinta sería construir una red propia. Y la sexta y más reciente en el tiempo, complementar los satélites con femtoceldas. Esta última es precisamente la idea de la que se ha reído el directivo de T-Mobile.

No dudó en explicar que, quienes conocen el funcionamiento de las redes móviles estaban riéndose de la idea. Según sus cálculos, harían falta más de 1.000 millones de esas pequeñas estaciones para igualar la cobertura exterior de una red nacional. El problema de Starlink, según T-Mobile, son las leyes de la física T-Mobile conoce especialmente bien la tecnología de SpaceX porque trabaja directamente con ella. El servicio T-Satellite utiliza los satélites de Starlink para conectar móviles cuando la cobertura terrestre empieza a fallar.

Por ayudar a desarrollar conjuntamente el servicio, Osvaldik se permite afirmar que conoce perfectamente las limitaciones. Explica que, con satélites a 350 kilómetros sobre la superficie de la Tierra, la señal pierde muchísima fuerza al recorrer esa distancia y la conexión entre un smartphone y el satélite tiene dificultades para atravesar obstáculos. Cree que es un buen servicio para zonas en las que la cobertura tradicional no llega: carreteras remotas, espacios naturales, regiones rurales o situaciones en las que la red terrestre desaparece. Sin embargo, la misma operadora que confía en Starlink para esto, no cree que la compañía pueda sustituir económicamente una red terrestre como la suya.

Pese a todo, ellos ya han dado un paso importante al comprar a EchoStar 65 MHz de espectro por unos 19.600 millones de dólares. Esto es clave para construir una red terrestre que ayude a SpaceX a desarrollar una oferta móvil mucho más ambiciosa. El problema para T-Mobile es que la conectividad del futuro no parece destinada a depender únicamente de torres terrestres y será una combinación con satélites. Steve Ballmer también se rio del iPhone antes de que Apple cambiara el mercado No seré yo quien diga que el directivo de T-Mobile no tiene razón, pero creo que habría que ser más cauto con las expresiones.

Uno de los pronósticos tecnológicos que peor ha envejecido también tenía risas de por medio. En este caso, en 2007, Steve Ballmer, entonces CEO de Microsoft, se rio del iPhone recién presentado por Apple por su precio de 500 dólares y por no tener teclado físico. La historia terminó demostrando la tremenda metedura de pata del directivo de Microsoft. El iPhone es el producto más exitoso del milenio a nivel tecnología y el que ha redefinido el mundo por completo, cambiando una industria por completo.

Mientras tanto, Microsoft perdió todas las batallas que intentó en el mundo móvil, primero con Windows Mobile y luego con Windows Phone. Esto no quiere decir que la predicción de Osvaldik sea errónea, pero yo no me reiría de una compañía como SpaceX que tiene detrás a Elon Musk, uno de los pocos humanos capaces de salirse de la norma y hacer cosas que nadie creía posibles.