España ya demostró con MIURA 1 que podía lanzar un cohete propio. PLD Space quiere que el siguiente vuelva a casa: MIURA 9 medirá 42 metros, llevará nueve motores y podrá poner 1,5 toneladas en órbita

España ya demostró con MIURA 1 que podía lanzar un cohete propio. PLD Space quiere que el siguiente vuelva a casa: MIURA 9 medirá 42 metros, llevará nueve motores y podrá poner 1,5 toneladas en órbita

Europa sabe construir cohetes . Lo que todavía no ha conseguido convertir en rutina es una escena que en Estados Unidos empieza a parecer casi normal: ver cómo la primera etapa que acaba de enviar una carga al espacio enciende de nuevo sus motores, regresa y aterriza verticalmente para poder volar otra vez. Desde Elche, PLD Space quiere entrar precisamente en esa carrera. La compañía española acaba de presentar MIURA 9 , un lanzador de dos etapas, 42 metros de altura y tres metros de diámetro que podrá colocar hasta 1.500 kilos en una órbita heliosincrónica de 500 kilómetros.

El vehículo nació como MIURA 5 Block 1.2, pero el salto de tamaño y prestaciones terminó siendo suficiente para darle identidad propia dentro de la familia. Y hay una diferencia todavía más importante: MIURA 9 está concebido para llevar a PLD Space hacia una primera etapa completamente reutilizable mediante aterrizaje propulsivo . No significa que su primer vuelo vaya a regresar inmediatamente como un Falcon 9. Significa que el cohete está siendo diseñado alrededor de esa evolución.

De un cohete de 12 metros a uno de 42 © PLD Space. La progresión de PLD Space empieza a parecer una escalera. MIURA 1 , lanzado desde Huelva en octubre de 2023, era un demostrador suborbital destinado sobre todo a comprobar motores, estructuras, aviónica y operaciones. MIURA 5 será el verdadero salto orbital: la ESA recoge una capacidad de hasta 540 kilos hacia órbita heliosincrónica, con lanzamiento desde el Centro Espacial de Guayana, en Kourou.

MIURA 9 lleva esa capacidad hasta los 1.500 kilos. La primera etapa utilizará nueve motores de la familia TEPREL , desarrollados por la propia PLD Space , mientras que la segunda empleará un motor adaptado al vacío. La intención es cubrir un mercado diferente: satélites medianos, despliegues dedicados y constelaciones que empiezan a quedarse grandes para MIURA 5 pero no necesitan un lanzador pesado. La imagen conceptual más llamativa muestra precisamente lo que PLD quiere conseguir después: la primera etapa bajando verticalmente con sus motores encendidos.

No sería la primera vez que la compañía piensa en recuperar hardware. MIURA 1 descendió bajo paracaídas en 2023, aunque su amerizaje terminó dañando el vehículo. Y la reutilización ya había formado parte del desarrollo tecnológico de MIURA 5. Con MIURA 9, sin embargo, el objetivo cambia de escala: no solo recuperar el cohete, sino lograr que pueda utilizarse otra vez.

Europa está pagando para que aparezcan más alternativas © PLD Space. La apuesta tampoco ocurre en solitario. La Agencia Espacial Europea firmó con PLD Space un contrato de 158,9 millones de euros dentro del European Launcher Challenge, un programa creado específicamente para aumentar la competencia, reducir el coste del acceso al espacio y evitar que Europa dependa de una única familia de lanzadores. MIURA 9 forma parte de ese contrato.

PLD Space lo describe directamente como un vehículo destinado a impulsar la tecnología reutilizable europea y proporcionar lanzamientos soberanos para satélites medianos y constelaciones. La presión del calendario es considerable. Para confirmar su selección en el programa europeo, los proveedores deberán demostrar un primer lanzamiento orbital satisfactorio como tarde en 2027. Antes de pensar en aterrizar MIURA 9 hay, por tanto, un examen mucho más cercano.

Primero tiene que funcionar MIURA 5 PLD Space afirma que MIURA 5 se encuentra ya en la fase final de validación del sistema. La primera unidad destinada a vuelo está terminada y el plan actual sitúa su misión de demostración desde Kourou en la primera mitad de 2027. MIURA 9, por su parte, debería estar completado antes de 2028. Ese orden importa porque PLD Space está intentando reutilizar algo más que etapas: quiere reutilizar tecnología.

Motores, procesos industriales, aviónica y conocimientos desarrollados para un vehículo se trasladan al siguiente, igual que MIURA 1 sirvió para MIURA 5 y ahora MIURA 5 alimenta el diseño de MIURA 9. Más adelante llegará MIURA Next , mucho mayor y pensado para colocar cargas de hasta 13 toneladas en órbita. La compañía ya ha explicado que pretende construir esa familia sobre tecnologías comunes para ganar cadencia y reducir costes. Pero MIURA 9 es donde la ambición cambia de naturaleza.

PLD Space ya consiguió que un cohete español despegara y regresara del espacio. Ahora quiere demostrar algo bastante más difícil: que Europa puede enviar una primera etapa hacia el cielo, traerla de vuelta sobre sus propios motores y prepararla para hacerlo otra vez.