Pese a que la firma especializada en tecnología orientada al deporte se caracteriza por la buena estabilidad que siempre imprime en sus dispositivos, la realidad es que una de las últimas actualizaciones desplegadas ha ido en la dirección contraria y ha dejado a multitud de usuarios con importantes problemas en sus relojes. De entre todos los relojes que encontramos en el catálogo de Garmin, la familia Fénix siempre es una de las más buscadas. Los motivos son claros: durabilidad, precisión, estabilidad y la gran precisión que ofrece a la hora de medir nuestros entrenamientos. Sin embargo, la última actualización que ha desplegado la compañía avanza en la dirección contraria.
Al menos, así afirman los cientos de usuarios que se están quejando en el foro oficial de la compañía por el mal rendimiento de una de las últimas versiones que ha desplegado. Nos referimos a la versión 23.30 del Fénix 8 y Fénix 8 Pro en todas sus versiones, que se comenzó a distribuir hace dos semanas y que ha provocado un caos entre los usuarios de la firma, habituados a la estabilidad que siempre tienen sus relojes con GPS. Los clientes que han descargado e instalado la misma explican que desde que lo utilizan por primera vez, cuando se utiliza la función de pantalla siempre activa bajo luz solar, la pantalla se queda con un brillo muy alto incluso cuando volvemos a una zona interior, lo que provoca que la batería se drene a un ritmo imposible de mantener. Problemas con la pantalla siempre activa Garmin tiene en su página web una sección dedicada a que los usuarios compartan los problemas que tienen con sus actualizaciones.
De este modo, pueden poner en común los problemas más habituales a los que se enfrentan, y la firma tiene una vía mucho más sencilla de detectar cualquier incidencia con la que se encuentre. Lejos de ser un problema aislado, la incidencia con el consumo exagerado de energía que requiere la pantalla se ha convertido en uno de los motivos de los que se quejan una mayor cantidad de clientes de la firma. Según explican, muchos de los dispositivos han pasado de tener una autonomía de siete días de uso, con un restante de batería de un 20 / 30 % antes de cargarlo, a pasar a durar cinco días y tener que cargarlo de urgencia porque no aguanta una hora más. Una situación que se ha vuelto muy problemática para muchos de sus usuarios, puesto que aquellos que confían en la serie Fénix lo hacen con el objetivo de evitar dolores de cabeza, confiando en su precisión.
Un problema que persiste en las nuevas versiones El ritmo de actualizaciones que mantiene Garmin es muy positivo para sus usuarios, puesto que siempre pueden tener la confianza de que sus dispositivos cuentan con la última tecnología disponible en el mercado, añadiendo constantemente nuevas funciones y características. Sin embargo, también tiene una lectura negativa, y es que la firma no es todo lo ágil que se espera de ella cuando tiene que corregir un error. En ocasiones, los errores pasan de una actualización a otra hasta que la firma se detiene a solucionarlo y envía una nueva versión, como parece que está ocurriendo en esta ocasión, cuando muchos usuarios afirman que mantienen el mismo problema, incluso después de haber actualizado. Te recomendamos que, si tienes alguna actualización pendiente y todavía no te ha afectado este error, esperes antes de actualizar.
De este modo, podrás evitar el molesto problema del drenaje de batería.