Consideramos a Tolkien como el padre de la fantasía moderna, pero es cierto que el británico apenas pudo construir gran parte de su mundo. Aunque hay obras completas, otras quedaron inconclusas a pesar de que sus descendientes, en especial Christopher Tolkien, su hijo, trató de recopilarlas y publicarlas tras su muerte. En este sentido, las películas de El Señor de los Anillos trataron con respeto la obra del británico, a pesar de que cambiaron ciertos aspectos narrativos y personajes. Pero si has visto solo la trilogía de Peter Jackson —incluyo El Hobbit también—, hay dos personajes que apenas son mencionados: los padres de Aragorn.
Él aparece mencionado en un par de ocasiones; ella solo se menciona en la versión extendida de La Comunidad del Anillo. Sin embargo, Born of Hope, una película fan estrenada seis años después de El Retorno del Rey, les dio la importancia merecida. Arathorn y Gilraen, mucho más que los padres de Aragorn Qué otra cosa se podría esperar de los fans de El Señor de los Anillos que exactitud y respeto hacia la obra de Tolkien. Porque no, Arathorn II y Gilraen no son personajes inventados para esta producción.
Tolkien dejó su historia escrita en el Apéndice A de El Señor de los Anillos, dentro del relato dedicado a Aragorn y Arwen, aunque, como he mencionado, lo hizo de forma bastante breve. Arathorn era el decimoquinto Capitán de los Dúnedain del Norte y descendiente del linaje de Isildur, mientras que Gilraen era hija de Dírhael e Ivorwen. Él era mucho mayor que ella, pero Dírhael tenía un presagio: creía que Arathorn no viviría mucho, por lo que acabaron casándose a temprana edad. Eso sí, lejos de una historia de amor convencional, su paso por la Tierra Media estuvo marcado por la amenaza que perseguía a los últimos descendientes de los reyes de Númenor.
Es por eso que Born of Hope aprovecha para construir su historia alrededor de la muerte, el drama y el peso de este destino como protagonistas indiscutibles. De hecho, seguimos a Gilraen mientras escapa de los orcos, es rescatada por los Dúnedain dirigidos por Arathorn, llega hasta Taurdal, un asentamiento Dúnedain creado para la película, y vemos cómo ambos pasan de desconocidos a marido y mujer. Lo curioso es que Born of Hope traza paralelismos entre el Arathorn de Christopher Dane y el Aragorn de Viggo Mortensen. Este capitán de los Dúnedain no es un héroe convencional, sino un hombre que debe asumir el peso de un linaje marchito y perseguido a lo largo de los siglos.
Además, la película de Kate Madison, ferviente amante de la obra de Tolkien, aprovecha para darle más trasfondo a Gilraen como madre de Aragorn y esposa de un hombre condenado por ese mismo destino que amenaza su legado. Es uno de los ejemplos más claros de cómo Born of Hope utiliza los apéndices como cimientos para construir una historia inventada, pero coherente con el universo de Tolkien. Es más, el destino de Arathorn se mantiene tal y como Tolkien lo escribió, pero la película construye alrededor de él toda una historia de conflictos y relaciones que no lo colocan simplemente como el "padre de Aragorn", sino como un personaje más profundo. El único desacierto de la película es no profundizar tanto en el personaje de Gilraen como en el de su marido, especialmente en su relación con los elfos.
Ella era humana, pero, tras la muerte de Arathorn y temiendo por la vida de su hijo, buscó refugio en Rivendel, bajo la protección de Elrond. Aquí vivió, de hecho, un tiempo junto a Aragorn y la comunidad élfica hasta que se marchó, dejando a Aragorn bajo la tutela de Elrond, a quien trató como un hijo. De hecho, Tolkien escribió que, cuando Aragorn fue adulto, Gilraen vivió apartada de él durante largos periodos y terminó retirándose a Eriador, donde murió a la edad de 100 años. Pero no fue enterrada en Rivendel, como deja intuir La Comunidad del Anillo de Jackson, aunque es entendible esta decisión del neozelandés para construir la fuerte relación entre el heredero de Isildur y los Eldar.
Una "secuela" más grande, mejor y con el apoyo de Weta Digital Lo curioso está, cómo no, en lo que sucedió tras las cámaras. Tras el estreno de The Hunt for Gollum, que ya adaptó en formato cortometraje la historia que Andy Serkis llevará al cine en 2027, y su excelente recepción, Kate Madison sintió la necesidad de hacer su propia película, con más presupuesto y aprendiendo de lo hecho con anterioridad. Y es que Madison participó en aquel cortometraje de Chris Bouchard como coproductora, por lo que consiguió traer de vuelta a la mayoría del equipo técnico para una segunda cinta. Fue la primera vez, hasta que llegó El Hobbit tres años después, que toda una narración se enmarcó en el pasado, previo a los eventos de La Comunidad del Anillo —si no contamos los flashbacks del epílogo de la primera cinta—, con una producción que dejó en pañales a The Hunt for Gollum en muchos aspectos.
El metraje de más de una hora firmado por Madison se realizó con un presupuesto de 29.000 euros, entre financiación propia y donaciones de fans. Original en todos sus aspectos, contando los últimos días de los Dúnedain y la muerte del padre del futuro Rey de Gondor, la película tenía una escala mucho mayor, con sets de rodaje más grandes, extras, mayor variedad de localizaciones y vestuario, pero con el problema de que el tiempo de producción y el presupuesto eran mínimos para lo ambicioso del proyecto. Además, el equipo se vio obligado a contar con voluntarios y a tirar de inventiva durante la mayor parte del rodaje. Algunas escenas de combate se ensayaron durante horas en el aparcamiento de un camping, mientras que era normal ver a los miembros del equipo trabajando en tareas que no tenían que ver con aquello para lo que fueron contratados.
Uno de los ejemplos más curiosos de la producción ocurrió durante el rodaje de una escena con Aragorn bebé: cuando los recursos utilizados inicialmente no daban el resultado esperado, el equipo terminó recurriendo a un bebé real que encontraron con su familia paseando mientras ellos rodaban. Un trabajo laborioso que llamó la atención incluso del equipo de Peter Jackson. Durante el rodaje, miembros de Weta Digital que trabajaron en los efectos especiales y efectos prácticos de El Señor de los Anillos contactaron con Madison y su equipo para aconsejarles en ambos ámbitos. Hasta Daniel Falconer, responsable del diseño artístico de la trilogía en Weta Workshop, también ofreció ayuda y materiales para ver realizado un proyecto que ganó el Festival de Cine Independiente de Londres 2010.
Incluso Robin Anne Reid, estudiosa de Tolkien y analista académica de la trilogía de Peter Jackson, y quien previamente alabó The Hunt for Gollum, se hizo eco de esta nueva producción. Eso sí, aunque un proyecto de mayor presupuesto y dirigido por un realizador consumado como es Andy Serkis, quien vuelve a la Tierra Media dando vida también a Gollum, recorrerá el camino que The Hunt for Gollum ya anduvo en 2009, Born of Hope seguirá siendo una obra única, por ahora. De momento, no hay ninguna producción que busque ahondar en dos figuras tan relevantes como son los padres de Aragorn; menos aún una película que adapte una historia de amor y tragedia, y eso que Beren y Lúthien deberían ir al cine sí o sí. En 3DJuegos | Un RPG de El Señor de los Anillos respondió hace 15 años a la pregunta más importante sobre la destrucción del Anillo Único