Este resort panameño integra la restauración de corales al corazón de su experiencia de lujo

Este resort panameño integra la restauración de corales al corazón de su experiencia de lujo

Bloomberg Línea — Nayara Bocas del Toro, un resort de lujo ubicado en una isla privada del Caribe panameño, trabaja junto a la organización Caribbean Coral Restoration Center (CCRC) en un proyecto para recuperar los arrecifes del archipiélago de Bocas del Toro, una zona que concentra cerca del 87% de las especies de corales constructores de arrecifes documentadas en Panamá. La iniciativa llega en un momento de presión para estos ecosistemas, como reveló la Red Mundial de Monitoreo de Arrecifes de Coral (GCRMN) en un informe reciente, según el cual la cobertura de coral duro disminuyó 9,5% entre 2020 y 2024 frente al periodo de referencia de 1980 a 2009. El calentamiento de los océanos es señalado como el principal factor detrás de este deterioro, de acuerdo con la red global de científicos y organizaciones. Los corales son organismos vivos que dependen de pequeñas algas que habitan en sus tejidos y les proporcionan buena parte de su alimento.

Cuando la temperatura del agua aumenta uno o dos grados Celsius, pueden expulsarlas y adquirir una tonalidad blanca, un proceso conocido como blanqueamiento que puede provocar su muerte si las condiciones de estrés persisten. El mismo informe documentó cuatro grandes episodios de blanqueamiento global entre 1998 y 2024. Después de estos eventos, la cobertura de coral llegó a caer hasta 9,9%, aunque también se observaron periodos de recuperación. Entre 2017 y 2019, por ejemplo, la cobertura de coral duro aumentó alrededor de 6% tras un periodo de menor estrés por calor.

Sin embargo, esos periodos de recuperación son cada vez más cortos, y los episodios de blanqueamiento ahora ocurren cada tres o cuatro años. Ciencia basada en resiliencia En Bocas del Toro, donde la salud de los arrecifes sostiene una economía local que depende en gran medida de la pesca y el turismo, Nayara y el CCRC se han asociado para reconstruir un sistema de arrecifes vivos en todo el archipiélago, mediante ciencia basada en la resiliencia para seleccionar variedades de coral que ya han demostrado resistir condiciones oceánicas más cálidas y ácidas. El proyecto no se limita a contar los corales instalados, también monitorea resultados medibles de biodiversidad y biomasa, para garantizar que los hábitats restaurados funcionen como ecosistemas completos. El programa contempla tres fases.

La primera comenzó con la instalación de estructuras de hábitat debajo de las villas sobre el agua del resort. Con el tiempo, estas estructuras han comenzado a atraer peces y otras especies marinas. El monitoreo realizado por el CCRC en cinco zonas ha registrado poblaciones de pargo amarillo, barracuda, langosta espinosa del Caribe y pez loro arcoíris. También se ha documentado el regreso de depredadores de mayor nivel, entre ellos tiburones nodriza, mientras algunas áreas han pasado de una etapa inicial de recuperación a ecosistemas con mayor diversidad de especies.

La segunda fase ya está en marcha y contempla la creación de un arrecife completo fuera de los límites de la propiedad. Esta intervención se integra a una red más amplia del CCRC, que cuenta con 16 zonas activas de hábitat y alcanza más de 80.000 metros cuadrados en el archipiélago de Bocas del Toro. En la zona de recuperación asociada con Nayara también se han registrado aumentos en las poblaciones de peces ángel en edad reproductiva y de langostas. La tercera fase llevará las estructuras de arrecife artificial a la bahía protegida que rodeará seis futuras villas flotantes, cuya construcción ya comenzó y está prevista para terminar a finales de 2027.

Estas nuevas villas, descritas como las primeras Net Nature Positive del mundo, incorporarán energía renovable, restauración de arrecifes, iniciativas de carbono azul y créditos de carbono verificados. Este concepto busca que el área intervenida termine con mejores condiciones de biodiversidad y resiliencia marina que antes de la construcción. Participación de los huéspedes La restauración también puede formar parte de la experiencia de los visitantes. El resort ofrece actividades guiadas de esnórquel y buceo en las que los huéspedes pueden acompañar a especialistas del CCRC, instalar estructuras en el lecho marino y colocar corales seleccionados por su resistencia al blanqueamiento.

Ver más: Así son los mejores resorts de Centroamérica: entre selvas, playas y lujo Después de la actividad, los participantes pueden adoptar las estructuras en las que colaboraron y recibir información sobre su evolución. El programa contempla actualizaciones con imágenes y datos del ecosistema a los seis meses, un año y tres años, de modo que el visitante pueda seguir el desarrollo de una parte concreta del arrecife incluso después de regresar a casa. Nayara Bocas del Toro está sobre las aguas del archipiélago y cuenta con villas sobre el agua y casas en los árboles diseñadas por el estudio indonesio Ibuku. El resort, reconocido con dos Llaves Michelin, funciona bajo un concepto solo para adultos y ofrece alojamiento con piscinas privadas y acceso directo al mar.

La propuesta se completa con actividades terrestres y acuáticas y una oferta gastronómica que incluye Elephant House, un restaurante instalado en una estructura balinesa de unos 100 años de antigüedad trasladada desde Indonesia, y Coral Café, ubicado junto a la piscina y orientado a desayunos y almuerzos.

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