Impulsar el consumo sigue siendo una prioridad clave en el plan quinquenal Por DIARIO DEL PUEBLO digital | el 22 de septiembre de 2026 | 15:40 AI/CAI MENG/CHINA DAILY La cúpula dirigente de China ha subrayado que la expansión de la demanda interna es vital no solo para la estabilidad económica, sino también para la seguridad económica, lo que la convierte en una prioridad estratégica más que en una medida política coyuntural. El Consejo de Estado —el gabinete de la nación— publicó recientemente el XV Plan Quinquenal para la Expansión del Consumo, que constituye el primer plan especial a nivel nacional dedicado a este ámbito. Su lanzamiento marca un cambio en el papel del consumo: pasa de ser una herramienta política a corto plazo a convertirse en un pilar estratégico a largo plazo del desarrollo económico. El plan establece el objetivo de aumentar las ventas minoristas anuales totales de bienes de consumo en China hasta alcanzar unos 60 billones de yuanes (8,95 billones de dólares) para el año 2030.
En él se describen medidas sistemáticas en seis áreas: la modernización del consumo de servicios, la expansión del consumo de bienes, el fomento de nuevos escenarios de consumo, el aumento del poder adquisitivo de los consumidores, la mejora del entorno de consumo y el fortalecimiento de las instituciones relacionadas. En conjunto, estas medidas trazan una vía clara para utilizar el consumo como motor que dinamice el ciclo económico interno durante el periodo del XV Plan Quinquenal (2026-2030). Desde una perspectiva teórica, el consumo desempeña un papel insustituible en el ciclo económico de la nación. Una economía sana depende del funcionamiento interconectado de la producción, la distribución, el intercambio y el consumo.
El consumo no es solo el punto final del ciclo, sino también el punto de partida de uno nuevo. Por un lado, la expansión del consumo genera una demanda de mercado más sólida, lo que a su vez impulsa la ampliación de la producción y la modernización industrial. El rápido crecimiento del consumo de vehículos de nuevas energías (VNE), por ejemplo, ha estimulado directamente la ampliación de la capacidad productiva y la innovación tecnológica en sectores como el de las baterías eléctricas y los chips para automóviles, ayudando a la industria china de VNE a consolidar una posición de liderazgo en los mercados mundiales. Por otro lado, un consumo de mayor calidad puede impulsar mejoras en la distribución de la renta y en el sistema de oferta, creando un equilibrio dinámico en el que la demanda impulsa la oferta, mientras que la oferta genera nueva demanda.
En la práctica, el consumo se ha convertido ya en un motor principal y en un ancla de estabilidad para el crecimiento económico. Desde el XVIII Congreso Nacional del Partido Comunista de China, celebrado en 2012, la demanda interna ha contribuido en un promedio del 93,1 % al crecimiento económico, representando el gasto de consumo final una media del 55 %. En 2025, el gasto de consumo final contribuyó en un 52 % al crecimiento económico, lo que supone un aumento de 5 puntos porcentuales respecto al año anterior y supera la contribución conjunta de la formación bruta de capital y las exportaciones netas. China se ha convertido en uno de los mercados de consumo más prometedores del mundo y, si se mide por la paridad del poder adquisitivo, es el mayor mercado de consumo a nivel global.
En un contexto marcado por un entorno externo más complejo y desafiante y por el creciente proteccionismo comercial a escala mundial, resulta esencial aprovechar aún más la demanda interna —y en particular el consumo— para contrarrestar la incertidumbre de la demanda externa y mantener así un desarrollo económico estable y sostenible. Priorizar el consumo de servicios puede ayudar a satisfacer la doble exigencia de elevar la calidad del consumo y transformar la estructura industrial. El plan sitúa el objetivo de «promover un consumo de servicios de mayor calidad y más asequible» a la cabeza de sus seis tareas principales, e incluye medidas integrales que abarcan sectores como el cuidado de personas mayores y niños, la cultura y el turismo, la salud, el deporte y la educación. En 2024, el consumo de servicios representó el 46,1 % del gasto de consumo de los hogares per cápita en China, frente al 39,7 % registrado en 2013.
No obstante, esta proporción sigue situándose entre 10 y 30 puntos porcentuales por debajo de la de los países desarrollados, lo que indica un margen considerable para un mayor crecimiento. Centrándose en cuestiones clave para el bienestar de la población —especialmente el cuidado de mayores y niños—, el plan propone iniciativas para mejorar los servicios de atención a la tercera edad a nivel de condado y ampliar la oferta de servicios asequibles de cuidado de mayores y niños. Estas medidas responden a algunas de las necesidades más inmediatas de los hogares y, al mismo tiempo, impulsan el desarrollo de alta calidad del sector servicios. Asimismo, se está aprovechando la inteligencia artificial para fomentar nuevas fuentes de crecimiento del consumo y orientar este último desde una expansión meramente cuantitativa hacia una mayor calidad.
El plan contempla una integración más profunda de la "IA y el consumo" y una iniciativa para impulsar el consumo digital, abarcando áreas que van desde dispositivos inteligentes y vehículos conectados hasta servicios culturales, turísticos y médicos potenciados por la IA. La IA puede transformar la experiencia del consumidor y ajustar la oferta y la demanda con mayor precisión. A corto plazo, puede estimular directamente el consumo de hardware inteligente y contenido digital. A largo plazo, puede conectar los datos de consumidores y fabricantes, permitiendo una producción flexible y personalizada, además de generar demanda adicional mediante nuevas formas de oferta.
China ha desarrollado una capacidad total de computación inteligente de aproximadamente 1,59 millones de PFLOPS, situándose en segundo lugar a nivel mundial. La profunda integración de la IA en teléfonos inteligentes, electrodomésticos y automóviles proporciona una base tecnológica sólida para la expansión y mejora del consumo. Asimismo, el plan busca combinar estímulos a corto plazo con mecanismos a largo plazo para fortalecer la capacidad general de consumo de los hogares. Los ingresos familiares y la sensación de seguridad de los consumidores constituyen los pilares fundamentales de dicha capacidad de consumo.
El plan aborda el empleo, el crecimiento de los ingresos y la seguridad social mediante la implementación de una estrategia que prioriza el empleo, la mejora de los mecanismos para un crecimiento salarial razonable y el aumento constante de los estándares del salario mínimo. También propone incrementar gradualmente las prestaciones básicas de pensiones para los residentes urbanos y rurales, así como los subsidios gubernamentales para el seguro médico básico, al tiempo que fomenta el seguro de cuidados a largo plazo para reducir el incentivo de los hogares al ahorro precautorio. No obstante, la tasa de consumo de los hogares en China sigue siendo inferior a la de los países desarrollados, lo que deja un margen considerable de mejora. Por ello, el enfoque explícito del plan en elevar la tasa de consumo de los hogares aborda una cuestión fundamental para la expansión de la demanda interna.
La expansión del consumo es una tarea sistémica. Si bien se requieren políticas a corto plazo para dinamizar el mercado, mantener el impulso a largo plazo exige medidas sostenidas en el tiempo. Las recomendaciones para el periodo del XV Plan Quinquenal, aprobadas en la cuarta sesión plenaria del XX Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh), subrayaron la necesidad de "considerar la expansión de la demanda interna como una prioridad estratégica" y de promover una interacción positiva entre consumo e inversión, así como entre oferta y demanda, con el fin de fortalecer el impulso endógeno y la fiabilidad del ciclo económico interno. La innovación institucional puede contribuir a liberar el potencial de consumo.
El plan aboga por eliminar y optimizar restricciones injustificadas en sectores como el automotriz, la vivienda y las artes escénicas, estableciendo al mismo tiempo mecanismos de gestión adaptados a las nuevas formas, modelos y escenarios de consumo. Para abordar el problema de los permisos remunerados —disponibles en teoría pero difíciles de disfrutar en la práctica—, se propone mejorar los mecanismos de implementación y fomentar vacaciones flexibles y escalonadas. Tales medidas buscan eliminar las barreras institucionales en el ámbito de la oferta y sentar bases más sólidas para liberar el potencial de consumo. La coordinación financiera y fiscal también puede reducir las barreras al consumo.
El plan aboga por mejorar los mecanismos de apoyo fiscal y financiero, incluyendo subsidios a las tasas de interés para créditos al consumo y emisiones especiales de bonos para infraestructuras vinculadas al consumo, permitiendo así que los recursos financieros desempeñen un papel más activo en el estímulo de la demanda. Alcanzar la meta de elevar las ventas minoristas totales de bienes de consumo a unos 60 billones de yuanes para 2030 requerirá esfuerzos sostenidos para fortalecer la capacidad de consumo, mejorar la oferta de bienes y servicios, y perfeccionar el entorno institucional para el consumo. Asimismo, exigirá una interacción positiva entre las medidas a corto plazo para estabilizar el crecimiento y las iniciativas a largo plazo para impulsar la transformación económica. En última instancia, los hogares necesitan tener la capacidad, la disposición y la confianza necesarias para consumir.
Solo permitiendo que la ciudadanía tenga los medios económicos, el deseo y la seguridad suficiente para consumir, podrá China transformar plenamente las ventajas de su mercado de enorme escala en una fuente de demanda interna, fortalecer el impulso endógeno y la fiabilidad de su ciclo económico interno, y sentar una base sólida para avanzar en la modernización china y lograr los objetivos más amplios de desarrollo y revitalización nacional. El autor es investigador principal de la Academia China de Investigación Macroeconómica. (Web editor: 周雨, Zhao Jian)