Bogotá — La reforma pensional colombiana reducirá desde abril de 2027 los recursos que reciben las administradoras de fondos de pensiones (AFP), con un impacto directo sobre sus flujos de inversión. Un informe de la Dirección de Investigaciones Económicas de Bancolombia estima que los aportes que administran caerán hasta 42% en 2027, bajo el escenario sin el nuevo límite, mientras que los flujos mensuales destinados a acciones locales y TES podrían reducirse 50%. El trabajo llega en el contexto de la decisión de la Corte Constitucional sobre la Ley 2381 de 2024. El cambio en los aportes Actualmente, los trabajadores realizan una cotización equivalente al 16% de su salario mensual para pensión.
Con la reforma, el aporte se distribuirá según el nivel de ingreso del trabajador. El documento explica que el 13% sobre ingresos de hasta 2,3 salarios mínimos será abonado al régimen público de prima media. Ese régimen será administrado por Colpensiones, mientras que el componente individual continuará bajo administración de las AFP. Para los ingresos que superen los 2,3 salarios mínimos, el informe señala que el 13,2% de la cotización sobre esa parte será destinado al fondo de ahorro individual.
El documento advierte que el impacto sobre los flujos de las AFP sería superior al estimado inicialmente. Esto se explica por el incremento de 23% en el salario mínimo, que elevó el valor correspondiente a los 2,3 salarios mínimos. Como resultado, “un mayor número de cotizantes queda por debajo de él”, señala el análisis. Por esa razón, una proporción mayor de los aportes pasaría a ser administrada por Colpensiones.
COP$30,5 billones menos El informe estima que, desde abril de 2027, las AFP dejarían de recibir más de COP$30,5 billones correspondientes a los aportes sobre los primeros 2,3 salarios mínimos. “Con la reforma las AFP solo recibirán el porcentaje de cotización de quienes devenguen más de 2,3 SMLMV”, señala el documento. A esto se sumarían las cotizaciones correspondientes a las personas que estén cobijadas por el régimen de transición. El análisis también presenta estimaciones para 2027 y 2028 sobre el flujo de aportes. Para 2027, calcula un flujo anual de aportes de COP$56,2 billones bajo el escenario sin el nuevo límite.
Con el tope de 2,3 salarios mínimos, el flujo bajaría a COP$32,5 billones. La diferencia representa una reducción de COP$23,8 billones y una caída de 42% en los aportes. Para 2028, el ejercicio estima aportes por COP$62 billones sin el límite. Con el esquema de 2,3 salarios mínimos, el flujo sería de COP$26,3 billones.
En este caso, la reducción calculada asciende a COP$35,7 billones, equivalente a una caída de 58%. Efectos sobre el mercado de capitales El documento también analiza qué podría ocurrir con los recursos que las AFP destinan al mercado financiero. Según el informe, la reducción de los flujos “reducirá los fondos que tienen disponibles para invertir en el mercado de capitales”. El análisis señala que esto tendría efectos sobre la valoración y liquidez de los activos financieros.
También identifica un menor volumen de recursos disponibles para operaciones relacionadas con la liquidación, neteo y compensación de los portafolios. El informe plantea además un efecto de largo plazo sobre las cuentas individuales. Las AFP deberán enfrentar la obligación de liquidar las cuentas individuales para transferir recursos a Colpensiones al momento de la pensión. Esto contrasta con el esquema de retiro programado, en el que los recursos permanecen en el fondo correspondiente.
El análisis estima que, manteniendo la misma proporción de inversiones en renta variable local y TES, los flujos mensuales destinados a esos activos caerían. La reducción sería de 50% en 2027 y llegaría a 70% en los años posteriores, según el escenario presentado. El papel del Fondo de Ahorro El informe también contempla un elemento que podría modificar el impacto sobre el mercado de capitales. Una parte de los recursos que ingresen a Colpensiones se destinaría al Fondo de Ahorro del Pilar Contributivo.
Ese fondo será administrado por el Banco de la República. Según el documento, su régimen de inversión “podría destinarlas nuevamente al mercado de capitales”. Para 2027, el análisis calcula cotizaciones a Colpensiones por COP$46,2 billones. De ese monto, estima una desacumulación máxima de COP$36,3 billones y un flujo al Fondo de Ahorro de COP$10 billones.
Para 2028, las cotizaciones a Colpensiones subirían a COP$61,7 billones en el ejercicio. El flujo estimado hacia el Fondo de Ahorro sería de COP$22,5 billones en ese año. Cambios para las AFP La reforma también modificaría la estructura de ingresos por comisiones de las administradoras. El informe señala que la reducción de los flujos hacia las cuentas individuales disminuiría las comisiones asociadas a esas cotizaciones.
Sin embargo, identifica un efecto diferente en el corto plazo. “Los ingresos por comisiones van a aumentar en el corto plazo debido a la comisión por AUM que propone la reforma”, señala el análisis. Esta disposición se encuentra entre los apartados sujetos a revisión de la Cámara de Representantes. El documento advierte que los cambios que se hagan en esos artículos definirán los incentivos para los fondos de pensiones durante los siguientes años. Uno de los artículos devueltos por la Corte elimina un parágrafo que establecía una comisión para las administradoras por los activos administrados.
El informe señala que adoptar esa proposición tendría implicaciones importantes sobre los ingresos de las AFP. Esto ocurriría porque la comisión por cotización “se marchitará en el largo plazo”, según el documento. Los supuestos del ejercicio Las estimaciones de Bancolombia parten de varios supuestos sobre la evolución de salarios y cotizantes. Para los salarios, el ejercicio utiliza la inflación proyectada por INVECO hasta 2029.
El supuesto de crecimiento del salario mínimo es de 9,47% para 2027, 8,25% para 2028 y 6,81% para 2029. El análisis también supone que la base de cotizantes crecerá 2,41% anual desde 2027. Esa tasa corresponde al promedio del crecimiento anual registrado entre enero de 2023 y junio de 2026. Con ese supuesto, el número de cotizantes pasaría de 7,62 millones en 2026 a 7,80 millones en 2027.
Para 2028, el ejercicio proyecta 7,99 millones de cotizantes y para 2029, 8,18 millones. El informe aclara que sus proyecciones futuras están sujetas a riesgos e incertidumbres. También señala que los resultados reales “pueden diferir sustancialmente de las proyecciones futuras acá contenidas”. ¿Quiénes participan del mercado accionario? De acuerdo con Cibest Capital en agosto los agentes del sector real fueron los mayores compradores netos del mercado, con un monto neto de COP$148.366 millones.
Sus flujos representaron el 9,1 % del total del mes. En el caso de las salidas, los inversionistas extranjeros fueron los mayores vendedores netos de agosto, si se tiene en cuenta que su monto neto ascendió a COP$129.108 millones, por lo que sus flujos representaron el 27,9 % del total de flujos del mes. Se destaca que las AFP fueron activas tanto en compras como en ventas. Durante el mes compraron COP$440.845 millones y vendieron COP$412.172 millones.
La entrada en vigor La Corte Constitucional declaró exequible la mayor parte de la reforma mediante la Sentencia C-264/26 del 25 de agosto de 2026. La Corte fijó “como fecha de entrada en vigor de la reforma abril de 2027”. Al mismo tiempo, el alto tribunal devolvió a la Cámara de Representantes cerca de una docena de disposiciones. Estos artículos mantienen un vicio de procedimiento y deberán ser debatidos nuevamente por la Cámara, según el documento.
La Cámara tendrá 30 días, una vez expedida la sentencia, para discutir nuevamente esos artículos. Si no adelanta la discusión dentro de ese plazo, las disposiciones quedarían por fuera de la ley. El informe aclara que esto “no afectaría la implementación de los demás artículos que ya fueron declarados exequibles”.