La presentación de la compañía antillana en suelo ruso, bajo la dirección de Viengsay Valdés, se inserta en la duodécima edición del Foro Internacional de Culturas Unidas de San Petersburgo. Los primeros bailarines Anette Delgado y Ányelo Montero encarnarán los roles de Giselle y Albrecht, respectivamente, en esta primera función, que constituirá el inicio de una gira por varias ciudades de Rusia con funciones en el Teatro Bolshoi, de Moscú; el Teatro Alexander Pushkin, en la ciudad de Nizhni Novgorod; y el Dimitri Shostakovich, de Samara. Como parte del elenco que brindará su arte en la capital cultural del gigante euroasiático interpretará el papel de la Reina de las Wilis la bailarina Gabriela Druyet y el de Hilarión por Ernesto Díaz. Mientras Clotilde Peón, artista de larga trayectoria en el Ballet Nacional de Cuba, tendrá a su cargo el personaje de Berthe, la madre de Giselle.
Y al frente de la Orquesta del Teatro Mariinksy estará la maestra cubana Idalgel Marquetti. En declaraciones exclusivas para Prensa Latina la primera bailarina Anette Delgado reveló que ser escogida para abrir esta gira, y en un escenario tan importante para la cultura mundial como el Teatro Mariinksy, representa un orgullo para ella y sus compañeros de carrera artística. “Al interpretar Giselle en San Petersburgo para mí va a ser realmente todo un reto, porque no es solo mi nombre el que está encima del escenario, sino es el prestigio del Ballet Nacional de Cuba. Espero que realmente lo disfruten y que valoren el trabajo que hemos hecho para presentarnos aquí”, comentó Delgado. La Giselle de Cuba es una versión coreográfica de la prima ballerina assoluta de la nación caribeña, Alicia Alonso, sobre la original de los coreógrafos franceses Jules Perrot y Jean Coralli.
Inspirada en una leyenda popular germánica recogida por el poeta y ensayista alemán Heinrich Heine. mem/odf