Coches Eléctricos La UE dicta sentencia: quiere que otros países impongan más aranceles (hasta un 45%) a los coches eléctricos chinos La UE presiona al ejecutivo de Reino Unido para que acerque su política comercial a la europea, ya que el país no siguió a Bruselas cuando impuso aranceles adicionales a los eléctricos chinos. La UE quiere que Reino Unido apoye y adopte los altos aranceles a la importación de coches chinos. Alberto Pérez 28/09/2026 10:30 Actualizado a 28/09/2026 10:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora La Unión Europea quiere que Reino Unido endurezca su postura frente a los coches procedentes de China. Bruselas ha comunicado al Gobierno británico que debería elevar los aranceles aplicados a los vehículos chinos y aproximar su política comercial a la europea si pretende conseguir un trato favorable para sus productos dentro del futuro marco industrial 'made in Europe'. La información procede originalmente del Financial Times y cita a personas familiarizadas con las conversaciones. La petición llega cuando los fabricantes chinos están creciendo con enorme rapidez en Reino Unido.
Las diferentes marcas procedentes del país asiático acumulan ya conjuntamente alrededor del 16% de las matriculaciones británicas de coches nuevos durante 2026. Reino Unido decidió no seguir a la Unión Europea cuando ésta introdujo en 2024 derechos compensatorios adicionales para los coches eléctricos fabricados en China. El 16% del parque automovilístico británico es de procedencia china. Hasta un 45,3% de arancel en la UE, pero no en Reino Unido La Unión Europea aplica desde octubre de 2024 derechos compensatorios a los coches eléctricos fabricados en China después de su investigación sobre las subvenciones recibidas por sus fabricantes.
Los gravámenes adicionales quedaron establecidos entre el 7,8% y el 35,3% dependiendo del fabricante. Sumados al arancel general del 10%, la carga puede alcanzar un máximo del 45,3%. Reino Unido siguió una estrategia diferente y no introdujo estos aranceles adicionales. Esa divergencia preocupa ahora a Bruselas, especialmente mientras prepara su política 'made in Europe', destinada a favorecer mediante subvenciones y contratación pública los productos fabricados dentro del bloque y reducir su dependencia de proveedores extranjeros, especialmente chinos.
Entre las propuestas figura exigir que los eléctricos adquiridos mediante contratación pública estén ensamblados en la UE y utilicen un 70% de componentes europeos. Londres quiere que sectores estratégicos británicos, como el automóvil, la industria química o la energía, puedan acogerse también a estas ventajas. Sin embargo, un funcionario europeo señaló al Financial Times que una unión aduanera solucionaría buena parte de los problemas y reduciría además el temor de que productos chinos puedan utilizar Reino Unido como vía indirecta para esquivar los aranceles europeos. El Gobierno británico continúa descartando tanto regresar al mercado único como incorporarse a la unión aduanera.
Por el momento, Reino Unido ha revocado dicha propuesta, aunque todavía hay cierto margen para su adopción. Las marcas chinas ya tienen el 16% del mercado británico El crecimiento de los fabricantes chinos explica parte de la preocupación. Según los datos recogidos por el mencionado medio, las marcas chinas representan conjuntamente alrededor del 16% del mercado británico de automóviles nuevos este año. La ausencia de derechos compensatorios convierte además a Reino Unido en un mercado europeo especialmente atractivo para estos fabricantes.
Massimiliano Messina , máximo responsable europeo de Nissan, advirtió recientemente que Reino Unido corre el riesgo de convertirse en un «corredor» de entrada para coches eléctricos chinos hacia la Unión Europea y reclamó ajustes en determinadas políticas arancelarias. La preocupación adquiere especial relevancia por la enorme integración existente entre las industrias británica y comunitaria, con piezas y vehículos que atraviesan continuamente ambas fronteras durante sus procesos productivos. El dilema para Reino Unido es que elevar las barreras comerciales podría encarecer los vehículos importados y perjudicar otra de sus estrategias industriales. El Gobierno quiere atraer inversiones de fabricantes chinos y entre los proyectos estudiados aparece la posibilidad de que Chery produzca vehículos en las instalaciones de Nissan en Sunderland.
Un endurecimiento de los aranceles podría modificar el atractivo de estas inversiones. Las grandes marcas chinas cuentan con una alta presencia en el mercado británico. Reino Unido quiere decidir sus propios aranceles El Gobierno británico no parece dispuesto por ahora a aceptar directamente las exigencias de Bruselas. Su departamento de Comercio ha señalado que Reino Unido establece sus medidas comerciales "de forma independiente" y atendiendo a sus propios intereses económicos e industriales.
Al mismo tiempo, reconoce que británicos y europeos afrontan numerosos desafíos comunes y considera fundamental proteger el comercio entre ambas partes. La cuestión de los eléctricos chinos forma además parte de una disputa comercial europea cada vez más amplia. Bruselas también está estudiando cómo responder al fuerte crecimiento de los híbridos procedentes de China, que no están afectados por los derechos compensatorios aplicados a los eléctricos. Las importaciones europeas de híbridos chinos pasaron de apenas 3.800 unidades en octubre de 2024 a aproximadamente 50.000 en julio de 2026.
Reino Unido se encuentra así ante una decisión con implicaciones para prácticamente toda su industria del automóvil. Mantener unos aranceles inferiores facilita la llegada de coches chinos y contribuye a unos precios más competitivos, pero Bruselas quiere una mayor alineación comercial como condición para integrar a las empresas británicas en sus futuras políticas industriales. Y con las marcas chinas controlando ya el 16% del mercado británico, la diferencia entre ambas políticas comerciales es cada vez más difícil de ignorar. Temas Coches Eléctricos