Bogotá — Con la agenda legislativa en marcha y a la espera de la ley de rescate económico que presente el Gobierno De la Espriella, María Fernanda Suárez, presidenta del Banco Popular (Grupo Aval), advirtió sobre la discusión tributaria que se avecina. “Cuando uno va a las discusiones al Congreso, va a haber presión de impuestos, presión de sobretasas, y realmente creo que en esa película del crecimiento no hay espacio para más impuestos a las empresas y al sector financiero”, señaló la banquera en entrevista con Bloomberg Línea. La también exministra de Minas y Energía recordó que la banca ya ha pagado una sobretasa y explicó por qué insistir en esa vía sería contraproducente: “No se nos puede olvidar que el capital es móvil”. Si Colombia impone gravámenes muy altos “la gente dice, yo no hago empresa en Colombia. Mejor la hago en Panamá, en Perú, en Chile”.
Aunque reconoció que el Gobierno “está muy consciente de eso”, advirtió que “las presiones van a venir”. Su segunda alerta apunta a las leyes que, a su juicio, han promovido “la cultura del no pago”, como la del borrón y cuenta nueva o la de insolvencia de personas naturales, porque “eso va en contravía del acceso al crédito”. Ver más: Mercado está dando un compás de espera a Joaquín Gutiérrez como CEO de Ecopetrol Quien queda por fuera del sistema formal, explicó, termina “en los agiotistas”, que cobran por encima de la tasa de usura. Por eso ve en la “rebancarización” una gran oportunidad, siempre que no se caiga “en la medida fácil de borrón y cuenta nueva”. “Si uno cumple sus deudas, le va muy bien y debería tener menores tasas, y si uno no cumple sus deudas, no le va bien.
Ese es el principio básico de prestar plata”, señaló. Las cuentas del Gobierno De la Espriella A casi dos meses del inicio del Gobierno de Abelardo de la Espriella, Suárez valoró que se revelara el tamaño del hueco fiscal, con un escenario de de 9,4% del PIB. “Fue muy importante que el Gobierno pusiera las cuentas en blanco y negro, y le mostrara a los colombianos la verdad, porque eso es insostenible”, dijo. Y agregó que esto es una cuenta que todos vamos a pagar. Señaló que Un Estado que se endeuda caro encarece los créditos de hogares y empresas.
Destacó los mensajes de responsabilidad fiscal del ministro de Hacienda, Miguel Gómez, pero se declaró “a la expectativa” de la ley de rescate económico: “No solamente importa la película del final, sino el camino que vamos a transitar para llegar a esa solución”. También respaldó el acercamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por tres razones: financiamiento mientras se hace el ajuste, tasas que pueden ser “benevolentes” y, sobre todo, porque “nos pone disciplina fiscal”. Alza de tasas en el Emisor De cara a la reunión de la junta del Banco de la República del último día de septiembre, con un mercado dividido entre mantener la tasa en 12 % o subirla, Suárez fue clara: “Nosotros, como banco, estamos esperando una subida de entre 25 y 50 puntos básicos”. Sus razones: los datos de inflación de agosto “no fueron buenos”; la fuerte caída del dólar desde junio no se ha traducido en menores precios de los bienes transables; los bancos centrales en el mundo han subido tasas, y el déficit pesa: “Cuando hay un tema fiscal tan grande, la política monetaria deja de ser tan eficaz”.
Aun así, expresó respeto por la junta, que busca evitar una inflación exagerada, “porque la inflación es el peor de los impuestos”. El riesgo de apagón Ante la cercanía de El Niño, la exministra pidió no ahorrar esfuerzos “en buscar que no nos apaguemos ni en el eléctrico ni en gas”. Propuso reforzar el ahorro, evitar un despacho centralizado y destrabar proyectos solares, que “se pueden construir en seis meses”. Advirtió que el peligro no es solo la intensidad del Fenómeno, sino su duración. “Es inadmisible que el mundo esté discutiendo sobre inteligencia artificial y cómo se necesita adición energética, y nosotros estemos preocupados por resolver un apagón”, enfatizó Suárez.
A lo que añadió que se debe volver una obsesión ejecutar, y respladó la decisión del Ejecutivo de reactivar la exploración de hidrocarburos, “fundamental para la seguridad energética”. Prefirió no opinar sobre la llegada de Joaquín Gutiérrez a Ecopetrol (ECOPETL), empresa donde también desempeñó la vicepresidencia ejecutiva de Estrategia y Finanzas. Le deseó éxitos y aseguró que “la seguridad energética y la estrategia energética de Colombia pasa porque Ecopetrol lo haga bien”. Así va el objetivo de economía plateada Suárez llegó hace tres años al Banco Popular, cuando la entidad financiera arrojaba pérdidas de COP$200.000 millones.
Hoy el panorama es de utilidades, cerca de COP$15.000 millones anuales. El 65% de los clientes del Banco es mayor de 50 años, algo antes visto “como un problema”, con lo que la estrategia se volcó hacia la nueva longevidad: la expectativa de vida pasó de 67 años en 2000 a 78 hoy, uno de cada cuatro colombianos muere después de los 80 y hay más de 13.000 centenarios. “Pensionarse no es igual a retirarse de la vida activa”, sostuvo. El banco se define como de nicho para la segunda mitad de la vida, con foco en tres frentes: salud física, emocional y financiera. “No es que sea un banco para mayores”, aclaró. Su oferta incluye la cuenta plateada, sin cuota de manejo y con rendimiento del 9%; la cuenta pensión; un CDT a tres, cuatro o cinco años con intereses mensuales; seguros odontológicos y de cuidado; libranzas para pensionados, donde es líder, y el Club Plateado, abierto a cualquier colombiano.
La clave del éxito de la estrategia, dijo, fue que “le dimos voz e importancia a mucha gente que se sentía olvidada”.