El 9 de noviembre de 2017, en el Madison Square Garden (MSG) de Nueva York, durante la celebración del 35º aniversario de G-Shock, el creador de la marca, Kikuo Ibe, presentó tres prototipos de relojes con cristal de zafiro : uno transparente, otro de color rubí y otro azul zafiro. Dado que mecanizar el zafiro resultaba tan difícil en aquella época, la fabricación de cada reloj llevaba más de un mes. Estos relojes fueron fabricados con características de alta gama para aquel momento, como la energía solar Tough Solar y la sincronización horaria radiocontrolada Multiband 6 ; sin embargo, al no cumplir con los estándares de G-Shock, nunca se concibieron para su venta. Fueron principalmente un símbolo de innovación para la marca japonesa, que comenzó en 1983 especializándose en relojes de alto rendimiento y gran resistencia.
Arrow Arrow Un Casio de 80 mil dólares Ahora, nueve años después, G-Shock lanza una colección de tres relojes que utilizan zafiro azul como expresión de lo que sucede cuando la resistencia de G-Shock se une a la ingeniería japonesa. Casio le denomina la culminación de un “proyecto de ocho años”. Presumiblemente todo comenzó poco después de la entusiasta acogida que tuvieron aquellos conceptos de cristal en el escenario del MSG. El modelo insignia, el más caro, es el MRG-D5000 de 80,000 dólares, el primer G-Shock de venta al público con una caja y un bisel exteriores tallados completamente en cristal de zafiro azul.
La colección se llama “Blue Rose Project" (Proyecto Rosa Azul) porque la rosa azul se considera un símbolo de lo imposible, ya que no existe en la naturaleza. Incluye el carísimo MRG-D5000, junto con el MRG-B5000SA-2 de 9,500 dólares y el GMW-B5000SB-1A de 850 dólares. Solo se fabricarán 20 unidades del G-Shock MRG-D5000 de zafiro integral. El precio de 80,000 dólares sitúa a estos robustos relojes de "lujo" en un rango algo inverosímil, comparable al de un Patek Philippe o un Porsche Macan.
Esto supone una ostentación considerable para una empresa que también vende sus relojes por menos de 90 dólares. Los relojes conceptuales de 2017 requerían refuerzos metálicos para mantener unidas las secciones de cristal, razón por la cual no pudieron superar las rigurosas pruebas de resistencia a los golpes de G-Shock. Pero el nuevo MRG-D5000 es un G-Shock completamente funcional, que incorpora las lecciones aprendidas del equipo de ingeniería de MR-G. Descubrieron que dividir la caja exterior en múltiples componentes interconectados podía dispersar el impacto de manera más efectiva que una construcción convencional de una sola pieza.
Los aficionados a G-Shock ya habrán visto esta técnica empleada en el MRG-B5000 de titanio de 2022, pero esta "estructura Multi-Guard" se ha rediseñado específicamente para el cristal de zafiro. Casio destaca que la construcción se inspira en las técnicas tradicionales japonesas de entramado de madera, utilizando piezas entrelazadas en lugar de ejercer presión alrededor de los orificios de los tornillos u otros detalles que podrían provocar grietas. Si bien el bisel y la caja exterior del MRG-D5000 están mecanizados completamente a partir de lingotes de cristal de zafiro azul cultivados durante varios meses, lamentablemente, a diferencia de los prototipos de 2017, la correa no es de zafiro a juego. Es de caucho, y reproduce el patrón de la esfera con detalles en relieve.
Para completar este lujoso diseño, la marca MR-G, la inscripción "Shock Resist" y otros caracteres del MRG-D5000 son de oro de 24 quilates. Arrow Arrow Zafiro irrompible El equipo de desarrollo de G-Shock responsable de la nueva colección explicó a WIRED que el principal desafío fue crear un reloj prácticamente irrompible utilizando un material inherentemente frágil. La fabricación de cajas de reloj con zafiro no es una novedad en el mundo de la alta relojería. Muchos fabricantes de renombre, como Richard Mille y Hublot, han lanzado piezas hechas con este cristal.
Para que la caja de zafiro funcionara en un G-Shock, Casio tuvo que desarrollar una estructura totalmente nueva y específica para resistir golpes, con la construcción Multi-Guard que utiliza juntas prácticamente invisibles, junto con un método de ensamblaje completamente sin tornillos para lograr el rendimiento de choque requerido. Para ello, el ensamblaje de la caja exterior requirió el desarrollo de plantillas y accesorios completamente nuevos y específicos, un proceso aparentemente tan exigente que actualmente solo una persona en Yamagata Casio (la principal fábrica de la marca) puede llevarlo a cabo. Los tres nuevos relojes, además de contar con la resistencia G-Shock a golpes y caídas, son resistentes al agua hasta 200 metros, funcionan con energía solar e incluyen funciones como hora mundial, cronómetro, temporizador de cuenta regresiva, cinco alarmas diarias y retroiluminación LED totalmente automática. Si el G-Shock de 80,000 dólares supone una inversión demasiado elevada, el MRG-B5000SA-2, con dos zafiros azules de dos quilates y una carcasa de titanio de grado 5, está limitado a 500 unidades.
El modelo más económico, el GMW-B5000SB-1A2, combina una carcasa negra totalmente metálica con cuatro zafiros azules redondos de talla brillante. Artículo originalmente publicado en WIRED.com . Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.