Las medidas propuestas contemplan, entre otras disposiciones, la prohibición de desalojar a inquilinos vulnerables hasta 2030 y la prórroga de los contratos de alquiler. El partido catalán Juntos por Cataluña (Junts per Catalunya) anunció que votará en contra de las iniciativas . La formación considera que las nuevas restricciones podrían perjudicar a los pequeños propietarios y reducir aún más la oferta de viviendas en alquiler. Las protestas cobraron un nuevo impulso tras el caso de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que fue desalojada de la vivienda en Madrid donde había vivido durante más de 70 años.
Tras la repercusión pública del caso, se le permitió regresar a su hogar bajo nuevas condiciones. En la capital catalana, los manifestantes recorrieron el centro de la ciudad con banderas verdes y pancartas, golpeando cacerolas y haciendo sonar llaves. Más tarde instalaron tiendas de campaña en la plaza de Cataluña, donde voluntarios organizaron comida para los participantes. Los activistas aseguraron que las movilizaciones deben continuar independientemente del resultado de la votación parlamentaria.
La protesta se produce en un contexto de aumento de los alquileres en Barcelona: en el primer trimestre de 2026, el precio medio mensual alcanzó los 1.137 euros , un 4,6% más que en el mismo periodo del año anterior . Internacional Reportan que la crisis de vivienda en Londres se ha vuelto insostenible 30 de septiembre, 07:13 GMT