Los países con los precios de la gasolina más altos y bajos en América Latina al comenzar el cuarto trimestre de 2026

Los países con los precios de la gasolina más altos y bajos en América Latina al comenzar el cuarto trimestre de 2026

Bloomberg Línea — La inflación energética sigue generando presiones globales sobre los precios de los combustibles en América Latina a medida que se extiende la incertidumbre por la guerra en Medio Oriente y las disrupciones en la cadena de suministro del petróleo. Los datos más recientes evidencian que la inflación energética en América Latina y el Caribe ha alcanzado su nivel más alto en junio pasado, cuando llegó al 8,03% interanual. La Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde) constata que estos niveles superan la inflación total del 4,49% en ese período. La organización explicó que el aumento de los precios energéticos responde principalmente a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y a los riesgos sobre el suministro de petróleo, que han elevado los costos de importación, refinación y transporte. “Este efecto se ha trasladado a los mercados internos, especialmente en lo que respecta a los combustibles: en junio, el precio promedio regional de la gasolina alcanzó su nivel más elevado del primer semestre”, dijo Olacde en un comunicado.

Citi proyecta un precio del petróleo Brent de US$75 en un horizonte de cero a tres meses y US$70 entre seis y 12 meses. “Vemos que el resultado final es que el estrecho de Ormuz se reabra. El camino hacia ese resultado final, y el momento en que se produzca, son por supuesto muy inciertos”, según Citi. El banco considera que distintos factores económicos, políticos y militares podrían llevar a una normalización de los flujos durante el cuarto trimestre. Bajo esa hipótesis, estima que el Brent podría ubicarse entre US$65 y US$70 por barril durante 2027.

La dimensión del choque energético ayuda a explicar el peso que Citi concede a esa variable. El gasto mundial en petróleo se encuentra cerca de US$5 billones anualizados, alrededor de 4% del PIB global, frente a US$2,6 billones y aproximadamente 2,1% del PIB en enero. El diésel es otro punto de presión. Citi calcula que representa alrededor de 30% del consumo mundial de productos petroleros y destaca que los precios en Estados Unidos llegaron a tocar los US$6,5 por galón, desde US$3,4 a comienzos del año.

Una reapertura de Ormuz podría reducir en alrededor de US$2 billones el gasto mundial en productos petroleros, hasta acercarlo a US$3 billones anuales. Citi estima que este movimiento podría contribuir a una caída de hasta 150 puntos básicos en las tasas durante 2027. Precios de la gasolina en América Latina El portal especializado Global Petrol Prices señala que el precio promedio mundial de la gasolina es de US$1,59 por litro y del galón de US$6,02 en la actualidad. En la región, los precios más bajos de la gasolina por litro están en: - Venezuela (US$0,035) - Bolivia (US$0,578) - Ecuador (US0,848) - Trinidad y Tobago (US$1,143) - Guyana (US$1,235) - Colombia (US$1,246) - Brasil (US$1,262) - Paraguay (US$1,276) - Surinam (US1,280) - Puerto Rico (US1,292) - Haití (US$1,312).

En un bloque medio figuran Nicaragua (US$1,332), El Salvador (US$1,357), Panamá (US$1,384), Granada (US$1,384), Santa Lucía (US$1,404), Argentina (US$1,424), Honduras (US$1,439), Chile (US$1,459), Curazao (US$1,531), República Dominicana (US$1,570) y México (US$1,571), de acuerdo con Global Petrol Prices. En cambio, los territorios con la gasolina más costosa incluyen a Dominica (US$1,591), Costa Rica (US$1,595), Aruba (US$1,621), Jamaica (US$1,658), Perú (US1,682), Bahamas (US1,782), Belice (US1,922), Cuba (US$2,000), Barbados (US$2,122) y Uruguay (US$2,202). Una fase más difícil “La gasolina en la región está entrando en una fase más difícil que la del primer semestre, porque el Brent volvió a superar los US$100, la gasolina mayorista en Estados Unidos cuesta el doble que a fines de 2025 y las monedas, que amortiguaron buena parte del golpe hasta agosto, empezaron a ceder”, dijo a Bloomberg Línea Jonathan Fortun, economista del Instituto Internacional de Finanzas (IIF). El tipo de cambio pesó más de lo que suele reconocerse en este episodio.

En septiembre, el peso mexicano perdió cerca de 6% y el chileno cerca de 4%, entre la amenaza de que Estados Unidos prohíba exportar diésel, una acción que golpearía primero a América Latina. “En mi lectura, los próximos ajustes en el surtidor van a tener un componente cambiario que en el primer semestre no tuvieron, y llegan justo cuando varios gobiernos tienen decisiones pendientes”, anotó el economista. En las economías dolarizadas, como Ecuador y Panamá, ese amortiguador no existe, y Ecuador opera con una banda que limita las subidas a 5% mensual. Los bancos de inversión siguen favoreciendo al peso mexicano y al colombiano por su alto rendimiento, pero con las tasas globales donde están “no veo mucho margen para que el tipo de cambio vuelva a hacer el trabajo del primer semestre”, según Fortun. Fortun explica que el calendario de las próximas semanas es exigente para los países que decidieron contener el precio.

En Brasil, el recorte temporal de PIS y Cofins sobre la gasolina, de 0,63 reales por litro, se aplicó para compensar el fin de la subvención federal que amortiguaba el aumento de Petrobras (PETR4) de mayo, y estará vigente hasta el 9 de octubre, cinco días después de las elecciones del domingo. “Si no se renueva, la gasolina en el surtidor podría subir alrededor de 7%”, indicó Fortun. En Argentina, el Gobierno postergó otra vez el aumento del impuesto a los combustibles, ahora hasta el 1 de noviembre. En México, el estímulo del IEPS cubre esta semana 72% del impuesto en la Magna y el acuerdo con los gasolineros para mantenerla debajo de MXN$24 vence en febrero. Y Colombia congeló los precios en septiembre tras el terremoto y el Gobierno se contuvo finalmente de ajustarlos en octubre, con un fondo de estabilización que va hacia un déficit de unos COP$6 billones este año.

A pesar del anuncio oficial de subir los precios de la gasolina la noche anterior, en un promedio de COP$46 por galón, finalmente el presidente Abelardo de la Espriella desistió de tomar la medida. “Le he pedido que revierta el aumento correspondiente al mes de octubre, mientras buscamos soluciones permanentes para afrontar la subida del precio internacional del petróleo y su impacto en el precio de la gasolina”, dijo en su cuenta de la red social X. Frente al cierre de 2025, las diferencias entre las medidas adoptadas por los países responden sobre todo a decisiones de política, señala el economista del IIF. “Me parece que el ajuste en el surtidor es cuestión de cuándo, y que los gobiernos con menos espacio fiscal y elecciones cerca van a intentar estirarlo lo más posible”. Mirando a fin de año, el escenario que más le preocupa para la región es que coincidan un Brent alto, monedas más débiles y presupuestos que ya no alcanzan, porque ahí los ajustes dejan de ser graduales. En opinión de Fortun, Bolivia es quizá el caso extremo y hoy está en el centro de la discusión. “El gobierno desmintió ayer que la subvención a la gasolina se retire este 1 de octubre y ya anticipó que el presupuesto de 2027 no la incluirá, en una semana con filas en La Paz, Santa Cruz y otras ciudades por el paro de los cisterneros”, dijo Fortun.

Con los precios de agosto, antes de retirar el subsidio al diésel, el apoyo a los combustibles equivalía a 6,6% del PIB anualizado en Bolivia, varias veces lo que gasta cualquier otro país de la región, según su estimación. “Después de lo que vimos con el diésel, con pasajes disparados y el rechazo de los sindicatos, creo que el ajuste de la gasolina se va a negociar en la calle con protestas”.

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