Movistar resuelve la duda con la velocidad de tu fibra de 10 Gbps: el «hasta» es un máximo, no una garantía

Movistar resuelve la duda con la velocidad de tu fibra de 10 Gbps: el «hasta» es un máximo, no una garantía

Un cliente con la fibra de 10 Gbps de Movistar veía picos de velocidad inferiores en los tests, lo que le ha llevado a pedir más información a la compañía para despejar la duda de si se trataba de una avería. La respuesta de la operadora deja una lección útil para cualquiera: el «hasta» de tu tarifa es un valor máximo, no una velocidad garantizada, puesto que se deben cumplir una serie de condiciones. Te contamos de qué depende realmente tu conexión. Las tarifas de fibra de 10 Gbps son una realidad en España, gracias al buen trabajo que realizan firmas como Movistar.

Sin embargo, esto no quiere decir que cuando realicemos un test de velocidad, siempre nos vaya a aparecer un valor cercano. Un cliente de la firma que tiene contratada esta velocidad ha planteado la duda en la Comunidad Movistar: pese a tener la línea correctamente provisionada ha notado como su conexión se quedaba en torno a los 1,5 Gbps de descarga. La respuesta de los técnicos nos ha servido para conocer exactamente cómo funcionan estas conexiones y de qué depende que podamos disfrutar de esta velocidad. Como ha explicado la compañía, la velocidad contratada puede alcanzar hasta 10 Gbps (o la velocidad máxima contratada) aunque este indicador representa un valor máximo y “no garantizan una simetría total en todo momento ni en todas las condiciones de uso”, como te vamos a contar.

La capacidad máxima de la línea Cuando contratamos una tarifa de fibra, con independencia de la velocidad por la que nos decantemos, siempre se tiene el valor contratado como el límite máximo al que vamos a poder navegar. Para ello, se deben reunir todas las condiciones necesarias. Por lo tanto, cuando comparas la cifra de tu tarifa con la que te aparece en un test de velocidad, estás comparando dos cosas distintas: la tarifa describe la capacidad máxima de la línea y el test mide un escenario concreto con las condiciones de ese momento, todas ellas muy variables. Pese a que en un primer momento puede parecer que una discrepancia muy grande entre ambos valores se debe a una incidencia o a algún tipo de error, la realidad es bien diferente.

Y todo se explica si tenemos en cuenta todos los factores de los que depende una conexión. De qué depende tu red Movistar lo explica de una forma muy sencilla en su mensaje. Una cosa es la velocidad de la línea y otra muy distinta es la que llega a tus dispositivos, sobre todo si conectas por WiFi, donde la distancia, los obstáculos y la saturación de la red inalámbrica restan megas de forma natural. De hecho, siempre es recomendable medir la velocidad conectados a través del cable que por medio de una red inalámbrica.

Además, la compañía enumera una serie de factores que tienen una implicación directa en la calidad de la red: como el hardware que estemos usando, el sistema operativo, las características de la tarjeta de red, el cable que usemos o la configuración de la propia línea. Incluso con la tarifa de 10 Gbps y un router compatible con la tecnología XGS-PON, la velocidad se puede ver afectada por la propia red local o por el servidor que se emplee para realizar las mediciones. En la mayoría de los casos no se trata de una avería, sino del comportamiento normal de la conexión; si la velocidad sigue baja midiendo por cable con un equipo compatible, conviene abrir una incidencia.

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