Keiko Fujimori fue denunciada por presuntamente no cesar a la procuradora María Caruajulca, pese a que tenía un proceso penal en su contra. La acusación sostiene que el Ejecutivo conocía su situación y debió tomar medidas sobre su permanencia. Mientras el Gobierno enfrenta un nuevo cuestionamiento ante la Fiscalía, desde el Ejecutivo siguen insistiendo en obtener facultades legislativas. Una disputa que ya ha escalado con advertencias desde el propio Ejecutivo.
La denuncia ya está en manos de la Fiscalía, que deberá determinar si existen elementos para investigar. Sin embargo, al tratarse de la presidenta, el proceso tiene límites particulares. Keiko Fujimori destacó ante la ONU la seguridad, la inversión y la cooperación internacional como ejes de su Gobierno. Su discurso busca proyectar liderazgo, aunque queda el desafío de traducir esas promesas en resultados concretos.
Aarón Rodríguez, Lima. hae/hnb