El Real Madrid sigue con sus malas sensaciones y ha necesitado de una prórroga, y de una nueva exhibición de Theo Maledon (38 de valoración), para llevarse una más que trabajada victoria en pista del Monbus Obradoiro por 107-114 y sumar su segunda victoria en la Liga Endesa (2-0). Un triunfo que sirve para dejar aparcado, al menos por unos días, su mal inicio en la Euroliga, donde aún no conoce la victoria tras las tres primeras jornadas (0-3). De cara a este encuentro, Pedro Martínez ha realizado sus habituales rotaciones, pensando en el apretado calendario de la máxima competición continental y la importante cita del próximo jueves ante el Partizan (20:45 horas) en el Movistar Arena, y ha dejado fuera de la convocatoria a varios habituales como son Facundo Campazzo, Alberto Abalde y Gabriel Deck, además de Damon Jones. Tantos cambios han provocado que el conjunto madridista saltara a la cancha en Multiusos Fontes do Sar algo frío y desacertado.
Eso lo aprovechó el conjunto de Diego San Epifanio para dominar en el tramo inicial del encuentro (7-1), pero, poco a poco, el Real Madrid fue entrando en partido y, a falta de tres minutos, consiguió darle la vuelta al marcador (15-18). Lejos de venirse abajo, el Obradoiro se mantuvo en el partido y se llegó al final del primer cuarto con un igualado 22-22. El segundo se caracterizó por el intercambio constante de canastas y, a pesar de que el Real Madrid protagonizó un primer intento de escapada en el marcador (26-31), cimentado en su tremenda superioridad en tiros libres lanzados (22), el cuadro gallego siempre encontró la manera de volver a igualar las cosas (33-34). Pero, precisamente, desde la línea de personal y, sobre todo, gracias a tres triples consecutivos en el tramo final (dos de Luwawu-Cabarrot y otro de Jantunen) y una última canasta del ala-pívot finlandés, el conjunto madridista se ha puesto las pilas en ataque y ha conseguido su máxima ventaja de la primera parte justo antes de marcharse al descanso (43-54).
Una ventaja que los de Pedro Martínez han conseguido mantener tras la reanudación (50-61), pero el Obradoiro ha conseguido un inesperado parcial de 11-0 para igualar el marcador (61-61) en el minuto 27. En el tramo final del tercer cuarto ha aparecido Jantunen para poner, de nuevo, un cómodo margen en el marcador (61-68) pero, aún así, los de Epifanio se las han ingeniado para mantenerse en el encuentro y dejarlo todo aún por decir antes del inicio del último periodo (69-75). En el cuarto final el Real Madrid ha vuelto a coquetear con las ventajas superiores a los 10 puntos, pero sin acabar de romper definitivamente el encuentro. El Monbus se ha aferrado al encuentro (77-82), de la mano de Caleb Agada, pero el tremendo potencial ofensivo de los madridistas, personificado en Luwawu-Cabarrot (25 puntos y 5 triples) y Maledon, parecía dar la estocada final al conjunto gallego (77-88).
Pero nada más lejos de la realidad. Tirando de corazón y mucho pundonor, el Obradoiro ha firmado un parcial de 11-0 para igualar el encuentro a falta de cuatro minutos para el final (88-88) Y el Fontes do Sar ha explotado cuando su equipo ha completado la remontada y le dado la vuelta al marcador (92-91), ganándose el derecho a soñar. Un sueño que se ha mantenido hasta el último suspiro, gracias a un triple de Childress a falta de 16" (99-99) para mandar el encuentro a la prórroga. Una prórroga en la que ambos equipos han cometido muchos errores y en la que ha golpeador primero el Obradoiro (102-99), le ha respondido el Real Madrid (102-104), lo ha igualado el talento de Childress, autor de 23 puntos (104-104), pero en el que ha acabado siendo decisivo el jugador más en forma del Real Madrid en este inicio de temporada, Theo Maledon, que con 6 puntos en la prórroga ha guiado a los suyos a una más que trabajada victoria (107-114) que le permite mantenerse en la zona alta de la tabla de la Liga Endesa.
Aunque una cosa es ganar y otra son las sensaciones y el juego, y mucho deberán mejorar ambas cosas los de Pedro Martínez si el jueves quieren conseguir ante el Partizan de Joan Peñarroya su primera victoria en la Euroliga.