Este año arrancó con una de las bajas más dolorosas dentro de las filas de Nintendo. Goro Abe, quien hasta ese momento ejercía de director de la saga WarioWare, tomó la decisión de abandonar la compañía después de haber formado parte de ella durante 25 años. A lo largo de todo ese tiempo ha mantenido una unión muy cercana con Wario, ya que también trabajó en el desarrollo de Wario Land 4. Tras su marcha optó por abandonar la industria de los videojuegos, aunque no se alejó demasiado de ellos, ya que comenzó a ejercer de profesor de diseño de videojuegos en la Universidad de Electrocomunicación de Osaka.
Además, también dedica su tiempo a investigar nuevas experiencias en el Laboratorio de Diseño de Juegos Experimentales con el que cuenta el recinto. El portal VGC quiso charlar con Abe para saber cómo le iba con este cambio de aires y el motivo por el que no quiso seguir adelante en Nintendo, pero se ve que su edad fue uno de los aspectos que más influyó. Más que nada porque a sus 50 años le daba la impresión de que "no podría crear muchos más en el futuro", debido a que considera que desarrollarlos consume demasiado tiempo. Pero si hubo otro motivo de peso fue que "quería ponerme a prueba y hacer otras cosas", lo que le llevó a creer que decantarse por la enseñanza sería un reto interesante por dedicarse a algo que no había hecho anteriormente.
Gracias a ello, ha logrado conseguir una nueva perspectiva de cómo interactúan los jugadores más jóvenes con los videojuegos y cómo le ayudó el hecho de alejarse de Nintendo para ello. Me ayudó a comprender diferentes perspectivas, como la forma de pensar de otras empresas y desarrolladores, y también a entender un poco mejor el panorama independiente. Es muy importante comprender una perspectiva muy diferente a la que se tiene al estar dentro de Nintendo. Por supuesto que puedo aprovechar mi experiencia previa.
Crear juegos tan cortos como WarioWare tiene muchas limitaciones. Me resulta muy útil enseñar a estudiantes que intentan crear juegos, precisamente por las limitaciones que conlleva la creación de este tipo de juegos. Aun así, aunque ahora se encuentre trabajando en otro terreno, algo que tiene clarísimo es que quiere seguir desarrollando sus propios videojuegos. Si bien ahora no tiene demasiado tiempo para ello, se siente algo más relajado porque "ya no tengo que pensar en la rentabilidad, en asegurarme de que se pueda vender mucho o en asegurarme de que se entiendan los controles específicos o los dispositivos especializados".
En este sentido, hasta tiene bastante claro qué tipo de propuestas le encantaría sacar adelante, porque su prioridad es la de diseñar títulos que pueda jugar cualquier persona, sin importar su experiencia con el fin de lograr algo que "resulte atractivo para personas que no son necesariamente aficionadas a los videojuegos, y que además puedan ser de utilidad para otras empresas". En VidaExtra | Uno de los videojuegos de WarioWare contaba con un microjuego tan desesperante que hasta era imposible de superar En VidaExtra | Qué fue de Wario Land, la divertida saga en forma de spin-off protagonizada por el personaje tan codicioso de Nintendo