Elche y Celta se han repartido este domingo los puntos en el Martínez Valero en un partido intenso, muy táctico, pero con escasísimas ocasiones de gol en ambas áreas. El empate se antoja justo porque aunque el equipo local tuvo más el balón, llevó la iniciativa y fue algo mejor, lo cierto es que ninguno de los dos equipos estuvo certero en los últimos metros. El Celta, por su parte, pudo pensar más en la Juventus y se le vio muy espeso. No hubo ocasiones y la pólvora estuvo muy mojada aunque en el último suspiro llegaron las dos más claras y el duelo se pudo decantar para cualquiera.
Ambos entrenadores hicieron cambios en sus onces respecto al último partido antes del parón y mientras que Anselmi introdujo tres novedades, Giráldez apostó por cuatro caras nuevas, pensando también en que el Celta tiene duelo europeo el jueves ante la Juventus. Antes del inicio el Elche realizó dos homenajes, uno muy emotivo, el que se tributó al ahora celeste Aleix Febas, que dejó el Elche el pasado verano rumbo a Balaídos aunque la grada le recordó que fue uno de sus ídolos. Y también Borja Iglesias fue muy aplaudido y homenajeado como flamante campeón del Mundo con la Roja. El Elche arrancó mucho mejor, tomando la iniciativa ante un Celta al que le costó Dios y ayuda coger el tono del partido.
Ya en el minuto 7 Gonzalo Villa acarició el gol y apenas tres minutos después el ex perico Rubén Sánchez, de lo mejor, estrelló el balón en la cruceta tras una gran jugada personal, firmando la mejor ocasión de la primera parte. Al filo de la media hora el Celta se fue estirando y llegando al área rival con algo de claridad, por lo que el duelo se equilibró, aunque los dos equipos se siguieron mostrando muy obtusos en los últimos metros, por lo que las ocasiones de gol brillaban por su ausencia. Justo antes del descanso fue el Elche el que pudo irse a la ducha con ventaja pero el meta Radu estuvo rápido para abortar el peligro que llevaba Morente. En la reanudación poco cambió el guion, pues el Elche siguió proponiendo más ante un Celta más defensivo y más al quite, esperando algún error de los locales para contragolpear.
Giráldez movió el banquillo y dio entrada primero a Borja Iglesias, buscando algo más de lucidez en los últimos metros. Ambos entrenadores refrescaron sus equipos, pero no mejoró las prestaciones de ninguno de los dos, pues pese a la intensidad que se vio, seguían sin verse claras ocasiones de gol. Driouech dio un zarpazo sin suerte tras robar un buen balón en la medular, pero su disparo lejanísimo para intentar sorprender al meta local, se fue muy lejos de los tres palos. En la recta final el duelo pudo decantarse para cualquier bando, pues cayeron dos ocasiones claras, una por equipo.
El celtiña Driouech tuvo el gol en el 88', pero desperdició una gran ocasión para que los 3 puntos volaran a Vigo pues su disparo se fue 'besando' el palo. Y ya en el descuento, Neto, uno de los cambios de la segunda parte, tuvo la victoria pero su disparo centrado lo paró bien Radu. El Elche sigue sin ganar en casa y el Celta tampoco lo emula a domicilio, encadenando un nuevo empate lejos de Vigo. El equipo local mereció algo más pero vista la poca pólvora de ambos, el reparto de puntos fue justo.