Finalizó la angustia para los familiares de los cinco pescadores que durante 23 días fueron reportados como desaparecidos y este sábado finalmente pudieron abrazarlos tras su retorno a sus hogares. Acompañados de una caravana de vehículos y motos, los pobladores de Masachapa en el municipio de San Rafael del Sur, dieron la bienvenida a Félix Antonio Bermúdez Rodríguez de 56 años; Darwin Cruz Sandoval de 29; Pedro José Narváez de 49; Cristian Cruz Mojica de 38 y Daniel Jarquín Sandoval de 37 años, quienes permanecieron a la deriva, luego que el motor de la lancha en la que realizaban labores de pesca, sufrió desperfectos mecánicos. “Nos mostramos muy contentos y agradecidos con Dios porque nos dio la oportunidad de volvernos a reencontrar con nuestros hermanos sanrafaeleños. Sus familias ni un minuto se despegaron de las costas del mar, esperando su regreso, y hoy gracias a Dios, están aquí con nosotros. Nuestras autoridades superiores también estaban pendientes de esta noticia.
Agradecemos también a la Fuerza Naval por su labor y por las acciones realizadas”, declaró el Alcalde de San Rafael del Sur, Noel Cerda. - Te puede interesar:Reforzarán alertas meteorológicas en hoteles tras la muerte de tres jóvenes en río de Chinandega Los cinco hombres salieron a pescar el 12 de septiembre, pero a las pocas horas, sus familiares perdieron la comunicación con ellos. Con apoyo de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua, se inició las labores de búsqueda, salvamento y rescate. Fue hasta el 5 de octubre, que los pescadores fueron localizados a 170 millas náuticas de las costas de Guatemala, donde luego con apoyo del Gobierno de Nicaragua se hicieron las gestiones para su regreso al país. Según relató Pedro José Narváez, tras la falla en el motor de la lancha “Elying Alexander”, la embarcación llegó a quedar casi cubierta por el agua. “Nos pasamos de la marejada y nos hundió, estuvimos dos noches y dos días hundidos completamente.
Sólo nos quedó el termo. Cuando miramos que la lancha flotaba un poquito, yo le pedí al Señor una señal”, recordó. Explicó que él junto a otro compañero usaban un termo y un balde para sacar el agua acumulada. Ante la falta de comida y agua, lograron sobrevivir con carne de tortuga y peces que capturaban con anzuelos improvisados y los ponían bajo el sol. “Nos comimos más de 30 tortugas, yo digo, porque después perdí la cuenta.
Solo andábamos un baldecito de agua. Utilizamos un taponcito para mojarnos los labios. Mirar un barco ya no nos alegraba, pero mejor nos quedábamos quietos, porque hacer señas nos daba más sed”, narró el pescador, quien además comentó que incluso llegaron a tomar la sangre de los animales que pescaban para calmar la sed. “Hermanos, tengamos fe en Dios, que es el único que necesitamos”, se decían entre sí los cinco pescadores en los momentos de desesperación. Hoy los días de incertidumbre quedaron en el recuerdo, ya que la fe fue lo que los mantuvo con vida y este sábado entre aplausos, música cristiana y abrazos, fueron recibidos en Masachapa, donde se reencontraron con sus familias.
En horas de la noche, las familias y comunidad de San Rafael del Sur, realizaron un culto evangélico en agradecimiento a Dios por regresarlos sanos y salvos.