"Tenemos algunos planes para detenerlo", dijo el entrenador del Galatasaray en la previa de la segunda jornada de la Champions League Laura Aparicio Periodista La prensa turca tiene a Lamine Yamal (19 años) en el punto de mira antes del Galatasaray-Barça (21.00 horas / Movistar + Liga de Campeones). El motivo reside en las últimas reflexiones de Okan Buruk, entrenador del Galatasaray, quien reconoció que "prepara medidas específicas" para intentar frenar al extremo azulgrana. Pero el técnico también ha lanzado una advertencia sobre ese plan para reducir el potencial del '10' del Barça. "Es un jugador extraordinario. Pero si haces un plan centrándote únicamente en él, tu trabajo se vuelve más difícil.
Jugamos contra el Barcelona, no contra Lamine Yamal. Aun así, tenemos algunos planes para detenerlo. Es el mejor extremo del mundo", explicó el entrenador en declaraciones a TNT Sports recogidas por medios como Sözcü, T24 y Ajansspor. La primera dificultad para el Galatasaray será impedir que Lamine reciba en condiciones favorables.
Si el joven astro azulgrana controla el balón abierto en la banda derecha, con espacio para girarse y levantar la cabeza, puede encarar a su marcador, conducir hacia dentro encontrar su tradicional disparo o a un compañero entre líneas. Por eso, una de las claves estará en presionar al pasador y reducir el espacio disponible para el receptor. El defensa encargado de vigilar a Lamine será Jakobs, con ayuda de los centrales Abdülkerim Bardakci y Davinson Sánchez, que tendrán que calcular bien sus movimientos La segunda cuestión es cómo reaccionará el conjunto local en el siempre caliente Ali Sami Yen cuando Lamine consiga superar a su primer defensor. Una cobertura bien coordinada puede cerrarle el camino hacia el área o dificultar su conducción interior.
Sin embargo, enviar constantemente a un segundo jugador hacia su zona también puede liberar espacios para los centrocampistas y los demás atacantes del Barça. Buruk reconocía que tiene soluciones preparadas. Lo que sí parece claro es que uno de sus retos es limitar la influencia del extremo sin convertir su vigilancia en una obsesión que "comprometa al equipo". La estructura defensiva del Galatasaray también tendrá mucho que decir.
Davinson Sánchez y Abdülkerim Bardakci deberán controlar los movimientos de los atacantes azulgranas y proteger el área, mientras que las incorporaciones de los laterales, Jakobs y Sallai, pueden comprometer el equilibrio defensivo del equipo. En Europa, el conjunto turco podría adoptar un planteamiento más conservador que el que acostumbra a mostrar en la liga doméstica, donde lidera la clasificación.