Bloomberg Línea — Las startups de América Latina captaron US$4.696 millones en 2025, un 65% más que en 2024, según un informe de la red de emprendedores Endeavor y la firma de inversiones de capital privado Glisco Partners compartido a Bloomberg Línea. Este monto representa el mayor valor en capital de riesgo para las empresas emergentes de la región desde 2022, dice el informe publicado este martes. El ticket promedio por ronda de inversión en 2025 fue de US$8,5 millones, un aumento frente a los US$6,6 millones de 2024. Brasil y México continúan liderando el ecosistema, concentrando conjuntamente el 81% del capital levantado en la región.
La recuperación del Venture Capital en Latinoamérica refleja el regreso del apetito de inversión, pero bajo una lógica mucho más selectiva. El mercado se viene recuperando hasta ahora del llamado invierno de las startups y del capital de riesgo, que fue un período de desaceleración de la inversión en empresas tecnológicas que comenzó en 2022, después del auge registrado durante la pandemia. El aumento global de las tasas de interés encareció el dinero y llevó a los inversionistas a asumir menos riesgos y priorizar la rentabilidad sobre el crecimiento acelerado. Endeavor explicó que la recuperación en 2025 del capital de riesgo ocurrió en un mercado más pequeño.
El capital creció más rápido que el número de rondas, que siguen por debajo del pico de 2022, lo que indica que el capital se está concentrando en compañías que ya han demostrado tracción, modelos de negocio sólidos y capacidad de escalar. Las 554 rondas registradas siguen un 30% por debajo de las 788 de 2022, de acuerdo con el estudio LATAM VC 2026, de Endeavor y Glisco Partners. Cinco años después, el capital de riesgo en América Latina apenas alcanzó 1,2 veces el nivel de 2020, frente a 2,8 veces en Estados Unidos y 2,2 veces en Europa. “El capital está regresando a Latinoamérica, pero la pregunta más importante ya no es cuánto dinero entra, es cuántas compañías logran escalar”, dijo en un comunicado Alfredo Castellanos, Managing Partner de Glisco Partners. “La recuperación es real, aunque todavía es parcial”. El informe LATAM VC 2026 analiza 3.427 emprendimientos tecnológicos, 4.770 rondas de inversión de capital de riesgo entre 2011 y el primer semestre de 2026, y 223 operaciones de financiamiento mediante deuda en Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México.
Los datos provienen principalmente de Endeavor Data Unit, que recopiló la información en junio de 2026. Fuentes como CB Insights y PitchBook se utilizaron para identificar y verificar las rondas de inversión, los inversionistas y las oficinas de inversión de grandes patrimonios (family offices). Los ‘exits’ de startups en Latinoamérica Endeavor señala que la recuperación del ecosistema también depende de los exits o salidas de estas empresas emergentes. Las salidas permiten a los fondos devolver capital a sus inversionistas y levantar nuevos vehículos de inversión.
En 2025, se registraron 38 operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A), frente a 55 en 2022. El mercado se mantuvo prácticamente sin crecimiento frente a las 37 operaciones de 2024. ¿Qué frena a las startups latinoamericanas para pasar de Seed a Series A y B? El reto para la región no es solamente atraer más inversión, sino construir mejores condiciones para que las startups puedan atravesar las distintas etapas de financiamiento. Latinoamérica tiene talento emprendedor y capacidad de innovación, pero requiere fortalecer los mecanismos que permiten transformar ese potencial en compañías capaces de competir globalmente. “Latinoamérica sigue generando founders (fundadores de empresas), innovación y compañías relevantes.
El desafío ahora es transformar esta actividad en escala y la escala en salidas: que más empresas avancen de Seed a Serie A y B, lleguen a Growth y generen los retornos que vuelvan a alimentar el cicloˮ, comentó Vincent Speranza, Managing Partner de Endeavor México. Entre 2015 y 2020, entre el 27% y el 34% de los startups que recibieron financiación semilla lograron pasar a una Serie A en un plazo de cinco o seis años. Sin embargo, esta tendencia cambió a partir de 2022. Solo el 5% de las empresas de ese año había llegado a esa etapa al cumplir cuatro años.
Esto responde a un entorno de inversión más exigente, donde los fondos priorizan compañías capaces de demostrar crecimiento sostenible, eficiencia en el uso del capital y modelos de negocio con potencial de expansión internacional. Asimismo, esto refleja que las startups aún necesitan tiempo para crecer, por lo que sus resultados no se pueden comparar directamente con los de empresas que llevan más años en el mercado, de acuerdo al informe. El capital también se vuelve más selectivo La inversión se concentra en menos empresas a medida que estas crecen. Endeavor explica que las startups están atrapados en un “embudo”.
Esto quiere decir que hay mucho movimiento al principio (etapa Seed), pero cada vez menos empresas logran saltar a las siguientes fases (Series A y B) para volverse grandes corporativos. En 2025, las rondas semilla representaron el 56% de las operaciones, pero recibieron apenas el 7% del capital. En el primer semestre de 2026, las rondas de Serie B captaron el 13% de los recursos, mientras que las de Serie C y posteriores concentraron el 60%. También cambia el origen del dinero, según la etapa de crecimiento.
Los inversionistas de América Latina aportaron el 56% del capital destinado a startups en fase semilla. Entre tanto, los internacionales representaron el 72% de los recursos para las rondas de Serie B y el 81% para las de Serie C. Las inversiones en startups de IA La inteligencia artificial gana terreno incluso en un mercado de inversión que se contrajo, según los autores del reporte. Entre el primer semestre de 2025 y el mismo periodo de 2026, la inversión total cayó un 25%, pero el capital destinado a empresas que desarrollan o utilizan IA aumentó de US$165 millones a US$327 millones.
Su participación en la inversión total pasó del 7% al 19%. Sin embargo, las empresas cuyo negocio se basa específicamente en la IA todavía captan pocos recursos. El estudio identificó ocho compañías que levantaron US$13,3 millones, ninguna recibió inversión de growth equity (financiamiento para empresas en expansión) y el 88% del capital provino de inversionistas regionales. Es así que la IA nativa en la región sigue siendo muy joven y representa solo el 1% de todo el dinero invertido, indicó Endeavor.