En 1998, la vida de Guillermo del Toro dio un vuelco desgarrador cuando su padre, Federico del Toro, fue secuestrado en Guadalajara, México. Los captores exigieron de inmediato una cifra millonaria y amenazaron con acabar con su vida si no se cumplían unas demandas que el cineasta difícilmente podían cumplir. Si bien acababa de estrenar Mimic, su primer proyecto para Hollywood, su desarrollo lo dejó sin dinero para afrontar un rescate. Fue entonces cuando apareció James Cameron ofreciendo toda la ayuda que puedas imaginar.
Aunque no aceptó que pagara el rescate El director detrás de grandes éxitos como Aliens: El regreso y Terminator 2: El juicio final se hizo no solo se hizo cargo de pagar de su propio bolsillo los honorarios de un negociador profesional especializado en secuestros, sino que llegó a ofrecerse voluntario para ir en una misión de rescate en helicóptero junto a fuerzas de operaciones especiales. Pero mejor dejamos que nos lo explique el propio Guillermo del Toro: "Sí, lo hizo [ofrecerse a pagar el rescate]. Dijo: 'Lo conseguiré en efectivo en un helicóptero. Iré con los Navy SEALs'.
Yo dije: '¡Jim!… Frena un poco'. (…) 'Mira, no quiero que tú lo resuelvas. Tenemos que resolverlo nosotros", confesó en una entrevista rescatada estos días en redes. "Los primeros días me escondía en un armario. Al final del secuestro, yo mismo negociaba" Pero más allá de esta anécdota, que hoy puede parecernos incluso curiosa, lo cierto es que Guillermo del Toro vivió un calvario enorme: "Se me cayó la barba. No tenía ni un pelo en la cara.
Y a mi madre se le cayó todo el pelo durante esos 72 días. Todo. Las cejas, el cabello, todo". La negociación, como os podéis imaginar, fue un proceso doloroso en el que el director se vio obligado a marchar forzada a cambiar su forma de afrontar la situación: "Los primeros días me escondía en un armario, me tapaba los oídos y no podía ni hablar mientras ellos lo hacían.
Al final del secuestro, yo mismo negociaba". También fue un proceso marcado por errores iniciales que alargaron el proceso, como le recordó nada más llegar el negociador al que había pagado James Cameron: "La primera llamada telefónica fue: 'Queremos 3 millones de dólares en tres días, 5 millones en cinco días, o le cortamos la cabeza'. Esa fue la primera llamada. (…) Así que les dijimos (tres días más tarde) que creíamos poder juntar unos 100. 000 dólares. Nos colgaron de golpe y nos quedamos de piedra, y al llegar el negociador nos preguntó qué les habíamos dicho.
Al saber que les prometimos 100.000 dólares, nos soltó sin miramientos ese mismo día: 'Pues esto se va a alargar entre 70 y 75 días, y la habéis cagado; porque si ven que podéis conseguir 100.000 dólares en tres días, darán por hecho que podéis sacar un millón en nada y os van a exprimir vivos". El caso concluyó tras 72 días de cautiverio con la liberación sano y salvo de Federico del Toro, pero dejó consecuencias profundas y definitivas para la familia. La más evidente fue que Guillermo del Toro decidió abandonar México y establecerse en el extranjero: "Me hubiera quedado en México toda mi vida, pero mr. miracleel secuestro de mi padre en 1998 cambió mi vida", llegó a contar en otra entrevista donde recordaba este momento. En 3DJuegos | "Es un enano con ocho guardaespaldas.
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