Hoy felicitamos a Tim Robbins, que cumple 68 años. Nació en West Covina, California, y antes de ser estrella de cine fundó en 1981 la compañía teatral The Actors' Gang en Los Ángeles, junto a unos amigos de la universidad entre los que estaba John Cusack. Es un detalle importante, ahora digo por qué. Sus primeros pasos en el cine tienen bastante de cultura pop: fue Merlin en Top Gun: Ídolos del aire (1986) y ese mismo año apareció en Howard: un nuevo héroe, la desastrosa adaptación del pato de Marvel producida por George Lucas.
Luego llegaron Los búfalos de Durham, la extrañísima pero recomendable La escalera de Jacob y El juego de Hollywood (1992), que le valió el premio al mejor actor en Cannes. Y en 1994, claro, Andy Dufresne en Cadena perpetua, la peli que medio considera una de las mejores pelis de la historia. Como director también tiene lo suyo. Debutó con Bob Roberts (1992) y con Pena de muerte (1995) logró la nominación al Oscar a la mejor dirección.
La estatuilla le llegó por fin como actor, con Mystic River (2003), de Clint Eastwood, que le dio el Oscar y el Globo de Oro al mejor actor de reparto. Entre medias tampoco le hizo ascos al género: fue el inquietante Ogilvy de La guerra de los mundos (2005), de Spielberg, y el senador Hammond en Linterna Verde (2011). Silo, uno de sus mejores trabajos recientes Si tengo que señalar un papel suyo de los últimos años, es el de Bernard Holland en Silo, la serie de Apple TV basada en las novelas de Hugh Howey. Como jefe del departamento de informática de una comunidad que vive enterrada bajo tierra, Robbins construye un villano que nunca se cree villano: amable, paternal y absolutamente convencido de que sus mentiras mantienen viva a la gente.
Sus duelos con la Juliette de Rebecca Ferguson son de lo mejor de la serie, que estrenó su tercera temporada en julio y ya tiene confirmada la cuarta, que será la última. Y no voy a terminar este texto sin destacar a mii Robbins favorito, que no es el que se fuga de Shawshank, sino el de Alta fidelidad (High Fidelity, 2000), la adaptación de Nick Hornby dirigida por Stephen Frears. Ahí es Ian Raymond, el gurú del bienestar y antiguo vecino de arriba que le levanta la novia a Rob, interpretado por John Cusack, su viejo compañero de The Actors' Gang. Aparece poco, pero cada minuto suyo es oro: ese tipo tan tranquilo y tan comprensivo que te dan ganas de tirarle un vinilo a la cabeza.
Rob se pasaba la peli haciendo listas de sus cinco mejores de todo. Si me tocara hacer la de Tim Robbins, Alta fidelidad estaría arriba del todo. Felicidades, Tim. En 3DJuegos | Steven Soderbergh terminará el rodaje de The Batman: Parte 2, pero Matt Reeves quiere dejar algo muy claro En 3DJuegos | Da igual que sea ridícula, es la peli que te mereces y que te deben desde hace 32 años.
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