Escuchar noticia ▶ Escuchar ⏸ Pausar ■ Detener Velocidad 0,8× 1× 1,15× 1,3× Voz Seguir a FinanzasDigital en Google Venezuela busca aumentar su producción de petróleo con nuevos taladros y equipos eléctricos propios, en una apuesta que intenta sortear uno de los obstáculos de la industria: las limitaciones del sistema eléctrico nacional. Según el coordinador del Centro Internacional de Energía y Ambiente del IESA, Oswaldo Felizzola, las compañías petroleras están conscientes de que necesitan generar parte de la electricidad que consumen para avanzar en la recuperación de los campos. El problema eléctrico es uno de los principales desafíos para elevar la producción, explicó Felizzola. Las operaciones petroleras requieren un suministro constante de energía y, por eso, la recuperación de los campos no depende únicamente de incorporar taladros o reparar instalaciones.
El especialista señaló que las empresas están avanzando hacia la autogeneración eléctrica, con la intención de reducir progresivamente su dependencia de la red nacional. Entre los equipos previstos mencionó generadores de más de 50 megavatios, cuyo traslado e instalación cuentan con el apoyo de General Electric. La meta es que las operaciones puedan funcionar con mayor autonomía. Felizzola recordó que la industria petrolera venezolana tenía una capacidad de generación propia antes de los cambios en el sector eléctrico de 2007.
La posibilidad de producir electricidad de manera independiente cobra relevancia en un país donde los problemas del suministro afectan a hogares, comercios y empresas. Sin embargo, la autogeneración petrolera no significa, por sí sola, que vaya a mejorar el servicio eléctrico para la población. Más leídas Wall Street pone a prueba la fórmula clásica para invertir a largo plazo Brecha cambiaria y presión fiscal limitan la rentabilidad del sector comercial en Falcón Cavecol promueve la homologación de trámites Quince taladros para recuperar campos petroleros La apuesta eléctrica forma parte de un plan más amplio para reactivar la producción. Felizzola explicó que 15 taladros vinculados con NABEP están llegando al país y deben instalarse en distintas áreas de la Faja Petrolífera del Orinoco y del lago de Maracaibo.
Estos equipos se sumarían a dos taladros que, según el especialista, eran propiedad de Chevron. Felizzola estima que poner operativos los nuevos equipos podría tomar entre tres y seis meses. Los taladros se destinarían a trabajar en campos incluidos en la adjudicación de 17 áreas a NABEP: ocho greenfield, que requieren desarrollar infraestructura desde una etapa inicial, y nueve brownfield, que ya cuentan con instalaciones que deben repararse o reacondicionarse. La prioridad, de acuerdo con el entrevistado, está en los campos que tienen infraestructura previa.
No obstante, su recuperación también requiere resolver las limitaciones eléctricas que afectan las operaciones. ¿Qué puede cambiar para los venezolanos? El presidente de Pdvsa, Héctor Obregón, afirmó que el acuerdo petrolero con Estados Unidos ya está en vigor. Pero la entrada en vigor de un acuerdo no equivale a un aumento inmediato de la producción: todavía deben instalarse los equipos, recuperarse los campos y garantizarse la energía necesaria para operar. Felizzola señaló que la expectativa es alcanzar una producción de 600.000 barriles diarios en los campos adjudicados.
La autogeneración podría reducir la presión que las operaciones petroleras ejercen sobre la red eléctrica nacional, al permitir que una parte mayor de su consumo se cubra con fuentes propias. Por ahora, el desafío es doble: aumentar la producción de crudo y conseguir que ese crecimiento dependa menos de un sistema eléctrico que también necesita recuperarse. Que la industria logre generar su propia energía podría ayudar a evitar una mayor presión sobre la red, aunque sus efectos sobre el servicio que reciben los hogares aún están por demostrarse.