Hoy Viggo Mortensen cumple 68 años. Nació en Nueva York, pero pasó buena parte de su infancia en Argentina, antes de dar su salto a Hollywood. Debutó en el cine como granjero amish en Único testigo (1985), y se las hizo pasar puñetas a Demi Moore en La teniente O'Neil (1997), encadenando secundarios durante 15 años hasta que llegó la llamada de última hora para sustituir a Stuart Townsend como Aragorn. Lo de El Señor de los Anillos ya nos lo sabemos todos, lo interesante es lo que hizo después con esa fama.
En lugar de subirse al carro de los blockbusters, se fue a España a rodar Alatriste (2006) con Agustín Díaz Yanes, metido en la piel del capitán de Pérez-Reverte, hablando en castellano del Siglo de Oro (o algo que se le parece mucho) y luciendo sus habilidades con el acero toledano. Y con lo que ganó en la Tierra Media fundó su propia editorial, Perceval Press, donde publica poesía y fotografía. No ha dejado de trabajar, pero a lo mejor sus películas tras su paso por la Tierra Media no son tan famosas como deberían. Promesas del este, la mejor de sus tres colaboraciones con Cronenberg Su gran socio cinematográfico ha sido David Cronenberg, con quien ha hecho Una historia de violencia (2005), Promesas del este (2007) y Crímenes del futuro (2022).
Para mí Promesas del este es la cumbre de esa relación. Mortensen es Nikolai Luzhin, el chófer de una familia de la mafia rusa en Londres, un tipo cubierto de tatuajes que habla poco y que protagoniza aquella pelea desnudo en una sauna que todavía hoy pone los pelos de punta. Le valió su primera nominación al Oscar, y le siguieron otras dos, por Captain Fantastic (2016) y El Libro Verde (2018). Y luego está La carretera (2009), la adaptación de la novela de Cormac McCarthy dirigida por John Hillcoat.
Un padre y su hijo caminan hacia el sur por una América arrasada, sin nombre y sin esperanza. Mortensen firmó una de esas interpretaciones que te dejan tocado días después de ver la peli. Es cine postapocalíptico sin zombis ni explosiones, solo con frío, hambre y un amor de padre que se agarra a lo único que le queda. En los últimos años ha dado el salto a la dirección con Falling (2020), en la que también compuso la música, y con el western Hasta el fin del mundo, junto a Vicky Krieps.
Aragorn decía que llegaría un día en que el valor de los hombres flaquearía, pero que no sería ese día. Viendo cómo elige sus papeles, a Viggo ese día todavía no le ha llegado. Felicidades, Viggo. En 3DJuegos | Tom Hanks, sobre Clint Eastwood como director: "Gracias por tratarnos como a caballos"