Durante un acto de apoyo a la Isla, organizado por la Asociación de Exestudiantes Angoleños Formados en Cuba, Caimaneros, y la Asociación de la Comunidad de Cubanos Residentes en Angola (Accra), el diplomático expresó gratitud a quienes propiciaron ese momento y la realización de una caravana. “Hoy no sólo recorrimos las calles de Luanda, juntos escribimos una nueva y sólida página en la historia de los lazos inquebrantables que hermanaron a los dos países”, sostuvo León. Añadió que la verdadera solidaridad nace del corazón y se demuestran con acciones concretas, a la vez que reiteró el agradecimiento al pueblo angoleño por no permanecer indiferente ante los desafíos que Cuba enfrenta y por levantar su voz en defensa de la dignidad, independencia y soberanía cubanos. Dedicó palabras especiales al presidente angoleño, João Lourenço, “por la claridad y firmeza” con las que defendió a Cuba al hablar en la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre último, donde denunció la injusticia histórica que sufre la Isla y rechazó que sea considerada como una amenaza. El embajador recordó que el jefe de Estado angoleño dejó claro que la nación caribeña no posee armas nucleares, químicas o biológicas que pongan en peligro la seguridad de otros países, al tiempo que resaltó la valiosa contribución cubana a la lucha contra el apartheid.
Calificó el bloqueo como una política inhumana, injusta y contraria a los principios del derecho internacional y reiteró la necesidad urgente de su fin, añadió León sobre las palabras de Lourenço. El diplomático cubano precisó que su país atraviesa momentos extremadamente difíciles, pues el bloqueo de Washington por más de seis décadas continúa perjudicando la vida de las personas y sus efectos se hacen sentir en los hospitales, el acceso a medicamentos y la disponibilidad de alimentos, entre otros sectores. “Detrás de cada restricción hay personas, familias, niños, jóvenes y ancianos que merecen vivir con tranquilidad, esperanza y dignidad”, enfatizó el embajador y añadió que el bloqueo y las medidas coercitivas unilaterales no son meros números en relatorías o discursos oficiales, sino una realidad cruel que impone sufrimiento y limita las oportunidades de un pueblo entero. No obstante, aseguró que Cuba continúa perseverando con el esfuerzo, la creatividad y el coraje de su pueblo, así como con la solidaridad de amigos como los angoleños y con la firme voluntad de defender su independencia y su derecho irrenunciable a decidir su propio destino. “No estamos aquí para pedir privilegios, reclamamos justicia pura y simple, defendemos el derecho fundamental de Cuba a vivir sin presiones externas, a comerciar libremente, a desarrollarse en paz y a construir su futuro con autonomía y soberanía”, subrayó. León agradeció también que la caravana estuviese dedicada igualmente al centenario del natalicio del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro (1926-2016), y recordó la próxima conmemoración de los 51 años de relaciones diplomáticas entre los dos países. “A todos los que hoy se levantaron por Cuba pedimos que continúen siendo portadores de esta verdad: el pueblo cubano merece vivir sin bloqueo, en paz con dignidad y en pleno ejercicio de su derecho a construir su propio futuro”, concluyó. dfm/kmg