El plan contempla el acompañamiento del Ejército de Nicaragua y la Policía Nacional para resguardar la producción, el transporte y la comercialización del café durante el ciclo productivo. A continuación nota integra: PLAN DE PROTECCION Y SEGURIDAD COSECHA CAFETALERA 2026/2027 Palabras del Compañero Ovidio Reyes R., Representando al Pueblo Presidente Apanás, Jinotega Sábado, 24 de octubre de 2026. General Julio César Avilés, Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua Comisionado General Francisco Díaz, Codirector de la Policía Nacional Compañero Laureano Ortega, Asesor Presidencial para la Promoción de Inversiones, Comercio y Cooperación Internacional Ministros y Directores del Sistema Nacional de Producción, Consumo y Comercio Miembros de la Comisión Nacional para la transformación de la caficultura – CONATRADEC Cuerpo Diplomático y Agregados Militares Autoridades Locales y Municipales Productoras Y Productores de Café Invitados todos en este Acto Introducción Buenos días a todos los presentes. Es un honor para mí dirigirme a ustedes en estas hermosas montañas de Apanás, en el corazón de Jinotega, origen de nuestro mejor café.
Les transmito el saludo cariñoso y los mejores deseos de éxito del copresidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra, y de la copresidenta de la República, compañera Rosario Murillo, quienes han orientado la realización de este Plan de Protección y Seguridad de la Cosecha Cafetalera, confiando en que, como en años anteriores, alcancemos los mejores resultados. Extiendo un saludo fraterno a los representantes de las instituciones del Gobierno, a las alcaldías, al cuerpo diplomático y sus agregados militares que nos acompañan. Un reconocimiento especial y de gratitud a la comandancia y miembros del Ejército de Nicaragua y la Policía Nacional, quienes una vez más estarán en las líneas de frente para resguardar esta cosecha cafetalera. Y, por supuesto, un abrazo fraterno a los productores y las productoras que hoy nos acompañan, y a las más de 55 mil familias nicaragüenses que, en los 60 municipios donde se cultiva café, ponen el sudor, el conocimiento y el amor en cada grano para su bienestar y el desarrollo nacional.
Hoy estamos aquí para dar inicio al ciclo productivo cafetalero 2026-2027. Y lo hacemos con una convicción profunda: el café no se cosecha ni se comercializa sin Estabilidad y Paz. Estabilidad, condición clave para incentivar la producción Hablemos primero de la estabilidad, que es fundamental para las decisiones de inversión, producción y comercialización. En los últimos años, hemos visto cómo la economía nicaragüense ha demostrado una fortaleza que pocos esperaban.
A pesar de los retos del mundo, de los conflictos y de las incertidumbres, nuestro país ha mantenido una ruta de crecimiento sostenido. En 2025, cerramos con un crecimiento del Producto Interno Bruto del 4.9 por ciento, superando las expectativas. Y este 2026, vamos por el mismo camino, creciendo en 4.1 por ciento durante el primer semestre de 2026. La actividad económica sigue siendo dinámica, el comercio está activo, y la inversión, tanto pública como privada, continúa impulsando el desarrollo, creciendo a un 18%.
Pero el crecimiento sirve muy poco si no se traduce en bienestar para las familias. Por eso, es fundamental destacar la estabilidad de precios. La inflación en nuestro país se ha mantenido baja y controlada, alrededor del 2.8 por ciento acumulado en 2026. La política del Gobierno es proteger el poder adquisitivo de los nicaragüenses.
Que el salario de los trabajadores cafetaleros tenga el mismo valor que ayer, y que los insumos para la finca no se disparen de la noche a la mañana. ¿Y cómo lo ha hecho el Gobierno este año? Subsidiando el precio interno de los combustibles, que a nivel internacional se han elevado por conflictos geopolíticos. Este subsidio evita que los costos se disparen para que no afecten la producción y evitando que aumenten, consecuentemente, los precios de los bienes. También ha sido clave la estabilidad cambiaria.
Como Banco Central, hemos trabajado para garantizar que el córdoba sea una moneda sólida y se mantenga estable respecto del dólar, que haya liquidez suficiente en el mercado y que los exportadores tengan certeza a la hora de vender sus productos. El café brilla en las exportaciones Y en este marco de estabilidad, el café ha brillado con luz propia. El café sigue siendo uno de los pilares fundamentales de nuestras exportaciones. Son más de 252 mil manzanas cultivadas, son 55 mil familias que viven de esta actividad, y son más de 500 mil empleos directos e indirectos que se generan en las zonas rurales.
Hagamos un breve repaso de lo que hemos logrado. En el año 2025, nuestras exportaciones de café alcanzaron la cifra récord de 918.4 millones de dólares. Fue un año excepcional, impulsado por buenos precios internacionales y por el esfuerzo de nuestros productores y productoras. ¡Pero este 2026, trabajamos por más! Al cierre de septiembre de este año, nuestras exportaciones acumuladas ya han alcanzado los 691 millones de dólares.
Esto nos da la certeza de que, al finalizar el año, podremos superar con creces el récord del año anterior. ¿Por qué estamos logrando esto? Por las políticas y acciones que hemos emprendido. El Gobierno ha provisto de carreteras, puentes y caminos a nivel nacional para la salida de la producción y la movilidad de las personas. Hoy, todo el país está comunicado, lo que permite que la producción de café fluya con eficiencia desde la finca hasta el puerto.
Asimismo, se están ampliando los puertos y modernizando los pasos fronterizos para agilizar la movilización de la producción y fortalecer nuestra posición en el comercio internacional. Todas estas acciones reducen costos, mejoran la eficiencia e incentivan la producción de café. Se ha logrado que la electricidad llegue hasta el último rincón del país, alcanzando un índice de electrificación sin precedentes, y se impulsan proyectos para la generación solar y energías renovables que garantizan un suministro estable para la agroindustria. A todo esto, se suma la inversión social: se construyen hospitales, escuelas y centros tecnológicos para la capacitación de los trabajadores.
Porque una fuerza laboral sana, educada y con acceso a la tecnología es un motor que impulsa la calidad y la productividad de nuestro café. Adicionalmente, se realiza el acompañamiento a los productores a través de visitas técnicas a las fincas, atención y control sanitario, investigación y provisión de tecnologías, servicios de información agropecuarios y promoción de los productos a través de ferias y eventos en todos los municipios, así como participando en eventos nacionales e internacionales para llevar el café nicaragüense a todos los países. Por otro lado, los precios internacionales del café han sido muy favorables. El precio promedio del café en 2025 fue de 272 dólares por quintal.
Y para este ciclo, la proyección es de 294 dólares. Esto significa que el productor está recibiendo un ingreso mayor por cada quintal entregado. Es un reconocimiento al esfuerzo, a la calidad y a la resiliencia de nuestras familias cafetaleras. Ahora, miremos hacia adelante, hacia el ciclo 2026-2027 que hoy inauguramos.
Según las proyecciones del Plan Nacional de Producción, Consumo y Comercio, esperamos una recolección superior a los 66 millones de latas de café uva, lo que equivale a aproximadamente tres millones de quintales oro. Este volumen, destinado mayoritariamente a la exportación, nos permitirá seguir posicionando a Nicaragua en los 55 países a los que llegamos, a través de 110 empresas y organizaciones exportadoras. Pero, sabemos que el camino no está exento de desafíos. El cambio climático sigue siendo un tema a vigilar.
Los patrones de lluvia y las temperaturas nos impulsan a la adaptación, nos piden tecnología, nos exigen conocimiento. La llegada del fenómeno de “El Niño” nos ha obligado a enfrentar nuevos desafíos, a buscar alternativas y mejorar los sistemas de producción. Por eso, desde las instituciones públicas, las alcaldías y con el apoyo de la CONATRADEC, seguiremos reforzando la asistencia técnica, las escuelas de café y la capacitación. Porque el café nicaragüense ya no compite solo por precio, compite por calidad, compite por zonas geográficas.
Y esa calidad la logramos con educación, con innovación, con tecnología y con trabajo mancomunado. Paz, condición fundamental para la producción Ahora permítanos volver al punto central de nuestro mensaje: la Paz. La producción de café es una actividad que requiere de tranquilidad. El productor necesita sentirse seguro en su finca.
El transportista necesita sentirse seguro en la carretera. El exportador necesita sentirse seguro en el puerto. Sin paz, no hay cosecha. Sin seguridad, no hay comercio.
Por eso, este Plan de Protección y Seguridad no es solo un protocolo; es una garantía de éxito. Es la certeza de que el Estado y sus instituciones están presentes, de que las instituciones que resguardan la seguridad están comprometidas, y de que la paz es un gran incentivo para la inversión y la producción. Agradecemos profundamente al Ejército de Nicaragua y a la Policía Nacional por su labor profesional e incansable. Gracias a su acompañamiento, el café fluye de la finca al mercado, y el dinero llega a las manos de las familias que lo producen.
Conclusión En conclusión, estamos convencidos de que esta será una cosecha exitosa. No solo por los buenos precios, no solo por la buena producción, sino porque tenemos las condiciones: Paz, Estabilidad, Seguridad y un pueblo trabajador. Exhortamos a los productores para continuar cuidando el grano, que busquen la excelencia, que confíen en el modelo productivo y que tengan la seguridad que el Gobierno y sus instituciones están de su lado, codo a codo, palmo a palmo, para sacar adelante esta cosecha cafetalera y continuar abonando para el desarrollo de Nicaragua. Nuestros mejores deseos para que esta cosecha cafetalera 2026-2027 sea próspera, segura y llena de bendiciones.
Muchas gracias, y que Dios continúe bendiciendo a Nicaragua y a su café.