Buenos Aires — El triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil anticipa para la Argentina de Javier Milei desafíos que exceden largamente la ausencia de otro aliado ideológico en la región. Brasil es el principal socio comercial de la Argentina. En los primeros nueve meses del año, concentró el 12,7% de las exportaciones argentinas, explicando unos US$9.789 millones de los US$77.267 millones exportados por el país. Además, es el destino de más del 60% de las exportaciones de manufacturas de origen industrial y el principal destino de las exportaciones del sector automotriz argentino y del complejo trigo.
En ese contexto, no sorprende que en el plano económico, la reelección del presidente brasileño implique un reto adicional para el programa económico que lidera Luis Caputo, que ha reiterado su objetivo de mejorar la competitividad del país sin convalidar un nuevo salto del tipo de cambio. Asimismo, el resultado podría impulsar aún más la incertidumbre que rodea a la elección de 2027, configurando un motivo adicional para que inversores refuercen la cautela y las estrategias de ‘wait and see’. El impacto cambiario Un estudio de la Fundación Mediterránea, escrito por Jorge Vasconcelos, sostiene que el canal de impacto sobre la Argentina se estará dando tanto en el plano financiero como en el sector real de la economía. “Un real barato, en términos de pesos, no es la mejor noticia para las industrias manufactureras y los servicios turísticos, al tiempo que un enfriamiento adicional del nivel de actividad en el vecino país es relevante para la dinámica exportadora de provincias como Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos, Tucumán y Córdoba”, sostiene. Y agrega: “De acuerdo con lo estimado por nuestro investigador Jorge Day, entre el 17% y el 27% de las exportaciones de esas provincias tienen a Brasil como destinatario.
Por lo tanto, como última paradoja, sus gobernadores deberían ser los primeros interesados en que Lula empiece a resolver el problema del agotamiento del modelo económico de Brasil”. En relación esto, este lunes el dólar en Brasil se disparó 8,5%. En tanto, en Argentina el tipo de cambio mayorista subió ARS$11,50, un 0,75%. Es la mayor suba diaria desde principios de junio.
Además, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) cerró la rueda sin comprar dólares (algo que podría explicarse también porque este martes es la fecha del fixing de una Letra del Tesoro que ajusta por tipo de cambio), mientras que el Tesoro habría vendido US$100 millones para evitar una suba, según información de la periodista Florencia Donovan. Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) recordaron que Brasil representa el 27,7% del índice de tipo de cambio real multilateral y que, por ello, “la depreciación del real agrega presión sobre la competitividad cambiaria argentina”. Salida de capitales y lectura política El bróker Facimex Valores publicó un informe que advierte: “El riesgo no está solamente ligado a la fuerte depreciación de la moneda de uno de nuestros grandes socios comerciales (primero en manufacturas), sino también al potencial contagio por la fuerte salida de capitales de la región que gatillará este resultado”. Aun así, Facimex aclara: “No obstante, a un año de la elección en Argentina parece incluso más importante la lectura política”.
El reporte sostiene que “predecir resultados electorales sigue teniendo una complejidad enorme cuando las preferencias sociales son tan volátiles, con cambios sustanciales en períodos muy cortos de tiempo”. En ese sentido, desde Max Capital resaltaron: “No interpretamos el resultado como una señal en ninguna dirección para Argentina, sino como una muestra de que no se puede confiar en las encuestas y de que la fragmentación política sigue siendo elevada, lo que convierte a los balotajes en una moneda al aire en casi todas partes”.