Los jugadores han fracasado durante 30 años, pero la IA acaba de lograr descifrar la placa borrosa en el castillo de Mario 64

Los jugadores han fracasado durante 30 años, pero la IA acaba de lograr descifrar la placa borrosa en el castillo de Mario 64

Si recorriste los pasillos del castillo de Peach en 1996 en Super Mario 64, seguro que lo recuerdas. Debajo de la estatua de la estrella, en mitad de la fuente del patio interior, se encuentra una placa de piedra cuya textura mide tan solo 32x32 píxeles, sobre la cual hay grabada una inscripción en letras diminutas, de 3 a 5 píxeles de alto. Es técnicamente imposible leer con claridad lo que había escrito en esa placa, pero el cerebro humano busca de forma instintiva llenar el vacío proyectando sentido donde solo hay borrosidad. Así fue como nació el famoso mito L is Real 2.401.

Miles de personas creyeron entonces que la L, de Luigi estaba efectivamente presente en alguna parte del juego. Durante años, los jugadores lo intentaron todo, hasta las teorías más absurdas: dar 2.401 vueltas alrededor de la fuente o recoger exactamente 2.401 monedas, todo ello impulsado por una recompensa de 100 dólares ofrecida por IGN en 1996 a quien resolviera el misterio. En julio de 2020, una filtración masiva de datos de Nintendo reavivó la leyenda al revelar los archivos de un modelo inacabado de Luigi, vestigio de un modo para dos jugadores descartado por falta de memoria RAM en la Nintendo 64. Un dato inquietante: esta filtración se produjo justo 24 años y un mes (2.401) después del lanzamiento del juego.

A pesar de 30 años de especulaciones, la respuesta técnica no tiene nada que ver con el hermano de Mario, según ha informado el medio estadounidense Engadget. Durante años, las herramientas de escalado convencional y los filtros de suavizado se estrellaron contra este cuadrado de 1.024 píxeles. Y la democratización de la IA generativa no resolvió el problema: ante semejante nivel de borrosidad, en lugar de escurrir el bulto, la IA inventa. Si buscas una L entre las inscripciones, terminas obteniendo una imagen en la que el algoritmo dibuja una L, ya que está programado para cumplir su misión cueste lo que cueste.

A finales de octubre, un programador abordó el problema desde el ángulo opuesto y compartió su descubrimiento en YouTube. Mochi64 recurrió a LLM Claude para programar un motor de simulación informática diseñado para resolver este enigma. La maniobra no consistía en pedirle a la IA que adivinara el texto a simple vista, sino en utilizarla como copiloto de desarrollo para reproducir paso a paso la cadena técnica utilizada por un diseñador gráfico de Nintendo en 1996: - Generar texto vectorial nítido en alta resolución. - Aplicar tipografías existentes en los años 90 y, en particular, la fuente Adobe Palatino Bold Italic utilizada por Nintendo en Mario 64. - Comprimir el resultado en un lienzo de 32x32 píxeles y simular el filtrado de textura propio de la Nintendo 64. - Realizar una simulación y comparación estadística masiva para contrastar millones de combinaciones de escrituras y propuestas de frases con la textura original del cartucho. Tal y como señalan en JeuxVideo, al someter esta batería de renderizados virtuales a un cálculo de correlación estadística, el resultado obtenido por Mochi64 no tiene nada que ver con Luigi.

Mientras que el texto L is Real 2.401 muestra una puntuación de correlación extremadamente baja, una frase completamente distinta coincide punto por punto con la disposición de los píxeles: "Eternal Star/We hope so" (Estrella Eterna/Eso esperamos). En realidad, la inscripción hace referencia a la diégesis del juego: al estar la placa atornillada justo debajo de una escultura de una estrella gigante, el término "Estrella Eterna" remite directamente a la misión principal de recuperar las estrellas robadas por Bowser. En cuanto al fragmento "We hope so", puede tratarse de una nota poética y discreta que materializa la esperanza de los habitantes del Reino Champiñón. Esta realidad puramente utilitaria se confirma además con los hábitos de producción de la compañía.

La misma textura de píxeles fue reutilizada por los equipos de Nintendo en 1998 en The Legend of Zelda: Ocarina of Time (que comparte el motor propio de Mario 64) en el corazón de la Cueva de los Dodongos. Al interactuar con la estela en Zelda, el texto mostrado hace referencia simplemente a un puzle relacionado con el cadáver de un monstruo. Prueba irrefutable de que se trataba simplemente de un componente visual genérico para representar una inscripción misteriosa en la piedra. Anticipándose al escepticismo de algunos, Mochi64 optó por una transparencia total al compartir su descubrimiento: publicó en GitHub la totalidad de sus herramientas en acceso libre.

De este modo, cualquiera puede experimentar por su cuenta para intentar encontrar un resultado diferente, importando nuevas fuentes o modificando los parámetros de muestreo y compresión. En VidaExtra | "L is Real 2401": el mayor mito de Super Mario 64 tardó más de dos décadas en salir a la luz En VidaExtra | Después de 30 años, se ha descubierto un nuevo truco en Super Mario 64 que romperá los mejores tiempos de los speedruns

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