Movistar y O2 tienen un plan para que dejes de recibir enlaces peligrosos por SMS

Movistar y O2 tienen un plan para que dejes de recibir enlaces peligrosos por SMS

Después de anunciarlo en marzo del año pasado, más de 1,2 millones de usuarios de Movistar y O2 ya han activado el sistema anti llamadas fraudulentas de spam de la operadora que ha puesto entre sus próximos objetivos inmediatos el acabar con las estafas por SMS también. Al igual que una llamada fraudulenta no llega a hacer sonar el teléfono, si has activado esta función como cliente de Movistar o de O2, Telefónica quiere que sea la propia red la que detecte las amenazas por SMS y actúe antes de que alcancen al cliente, sin obligarlo a instalar aplicaciones ni realizar ajustes complicados para recibir este tipo de protección. Es algo que se lleva desarrollando ya más de año y medio con unos resultados entre los que destacan cifras como más de 40 millones de llamadas analizadas al día de las que detienen unas 400.000 fraudulentas y casi el doble, 800.000, son de spam bloqueadas por los usuarios que han activado el servicio. Qué diferencia hay entre una llamada de una estafa y una de spam Telefónica comentaba en el encuentro como distingue entre estafas y comunicaciones comerciales: unas pueden bloquearse directamente cuando existen evidencias técnicas suficientes; las otras se identifican para que el usuario decida.

Es en este punto donde, entre sus planes, contempla ampliar la protección frente a SMS maliciosos, dispositivos conectados y exposición de datos personales. El escudo antifraude, en primer lugar, analiza las llamadas que circulan por la red para localizar suplantaciones de números de teléfono. Entre las señales que detecta figuran llamadas que aparentan proceder de un fijo de Telefónica, pero entran por una interconexión internacional, o numeraciones que no están asignadas a ningún cliente. Cuando se confirma el patrón fraudulento, la llamada se bloquea antes de presentarse al destinatario.

Según las cifras expuestas, Telefónica concentra, actualmente, el 60 % de las llamadas fraudulentas bloqueadas en España. En periodos de campañas comerciales, la compañía sitúa el volumen aproximadamente en medio millón de bloqueos diarios. Aún así, el sistema tiene límites. Un estafador puede utilizar una numeración legítima sin suplantarla y la red no siempre dispone de pruebas suficientes ni de habilitación legal para cortar esa comunicación o el llamado «Wangiri«, llamadas internacionales muy breves que buscan provocar una devolución y generar ingresos asociados al tráfico telefónico.

Son retos para los que el escudo anti-fraude de Telefónica sigue investigando y preparándose. El cliente decide sobre el spam Para detectar llamadas comerciales, los algoritmos de Telefónica estudian el volumen, frecuencia, duración y horarios de las llamadas. También observan concentraciones inusuales de llamadas breves y otros comportamientos propios de campañas de publicidad masiva por teléfono. Por defecto, el usuario recibe una indicación de que la llamada podría ser comercial.

Si activa el bloqueo, las comunicaciones identificadas conforme a esos criterios dejan de hacer sonar el teléfono. La gestión se realiza mediante la app mi Movistar, el 1004 o las tiendas; y según lo expuesto, 1,2 millones de líneas de Movistar y O2 habían activado la función, aproximadamente el 8 % de la base de usuarios combinada de ambas operadoras. La identificación no depende exclusivamente de que se utilicen numeraciones 400, el prefijo que ahora exige la ley para estas comunicaciones, puesto que pese a la regulación no siempre se cumple este requisito. Evitar errores es fundamental ya que una llamada de un hospital o un servicio público no debería confundirse con publicidad.

Telefónica combina listas blancas, fuentes externas y aportaciones de los clientes para ajustar la clasificación. Reconoce que pueden producirse errores y que los modelos necesitan revisión continua pero también defendió un mayor control sobre la asignación y el uso de numeraciones, ya que mientras colabora con el Ministerio y la CNMC, lleva años reclamando herramientas regulatorias contra la suplantación y las prácticas abusivas. Los SMS, el siguiente frente La protección actual de los mensajes cortos, o SMS, se centra en detectar la suplantación de numeraciones y alias de remitente. Ahora mismo, un mensaje malicioso puede intentar aparecer junto a comunicaciones auténticas de una entidad, sumándose a esa conversación para camuflarse y comprobar el origen no basta cuando el engaño está en el texto o en un enlace.

Para cubrir ese hueco, Telefónica está entrenando modelos de inteligencia artificial capaces de reconocer contenido sospechoso y direcciones maliciosas. Ahora mismo es una capacidad en desarrollo, no de una protección general ya desplegada, para la que está pidiendo consentimiento a los usuarios. Según explicó, el análisis será automatizado, sin seguimiento personal, y el contenido no se almacenará ni saldrá de sus sistemas. Las pruebas internas buscan reducir errores antes del lanzamiento, aunque se admite que algunos mensajes fraudulentos podrían escapar a la detección.

De momento, los casos de fraude detectados sirven para enseñar al sistema a localizar mensajes iguales o equivalentes. Protección más allá del teléfono La hoja de ruta de Telefónica, a modo de conclusión del encuentro, contempla extender la cobertura a la línea móvil fuera del hogar y a dispositivos conectados al WiFi de la casa, que no siempre permiten instalar herramientas de seguridad, y prepara una función para avisar cuando los datos personales del cliente queden expuestos. Aunque no hay fecha concreta, desde la operadora se afirmó que prevé entregar alguna de estas capacidades durante el próximo año, con un despliegue progresivo aún por determinar y anunciar.

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