Si has leído El Señor de los Anillos —vale incluso haber visto la trilogía de Peter Jackson, pues trata este tema con acierto—, hay una idea que recorre sus páginas y marca el 'leitmotiv' de la historia de Frodo y Sam: la esperanza puede surgir incluso cuando todo parece perdido. De hecho, no es algo que Tolkien se sacase de la chistera a la hora de escribir su obra, sino que el autor británico conocía bien esa sensación y la dejó plasmada en una carta: "El mal es poderoso y puede triunfar una y otra vez, pero siempre prepara el terreno para algo bueno" Para Tolkien, podía la esperanza frente al poder del mal es lo más importante En abril de 1944, a poco más de un año del final de la guerra en Europa, el escritor envió una carta a Christopher Tolkien, su tercer hijo, que tenía entonces 19 años y se encontraba en Sudáfrica formándose como piloto de la Real Fuerza Aérea británica. En ella, el autor de El Hobbit hablaba de la separación que ambos sufrían y del dolor que provocaba la guerra. "El desperdicio absolutamente estúpido de la guerra, no solo material, sino también moral y espiritual, resulta sobrecogedor para quienes tienen que soportarla", lamentaba. Tolkien conocía de primera mano el sufrimiento y así lo dejó escrito: "Si la angustia pudiera verse, casi todo este planeta estaría envuelto en una densa niebla".
Sin embargo, en la misma carta aparece ese aspecto esperanzador que también marcó El Señor de los Anillos: la convicción de que el mal puede causar un sufrimiento inmenso sin tener necesariamente la última palabra. De ahí su reflexión sobre cómo, incluso cuando parece triunfar una y otra vez, puede acabar dando paso a algo bueno que nadie había previsto. Una idea que recorre su obra a través de la corrupción de personajes poderosos, la caída de grandes reinos y la amenaza de Sauron, cuyo poder parece anticipar un desenlace inevitablemente trágico. Pero la historia no depende únicamente de los ejércitos o de los grandes héroes: también depende de la resistencia de quienes parecen insignificantes.
Es ahí donde nace la esperanza de un desenlace distinto. Esto marca la aventura de Frodo y Sam, también incluso la de Pippin y Merry con sus respectivas aventuras. Nadie confía en los hobbits por su escasa fuerza, su escasa presencia en la historia de la Tierra Media y porque, en esencia, no cuentan con apoyo. Su raza es propensa al miedo y a la vida tranquila y, de hecho, Tolkien se asegura de que su historia esté llena de sufrimiento y pérdida, pero deja espacio para que la compasión, la lealtad y la bondad tengan consecuencias que nadie pensó que fueran posibles.
De hecho, aunque la película inventó el discurso de Sam en Las Dos Torres, Peter Jackson marcó en esta secuencia la idea troncal de Tolkien: "Los protagonistas de esas historias luchan por algo", menciona Sam en la película; "¿Por qué luchas tú ahora, Sam?", le replica Frodo, "Para que el bien reine en este mundo, señor Frodo. Se puede luchar por eso". Aquí, Jackson está hablando directamente con Tolkien y de Tolkien, y me parece genial. Imagen | TuckerFTW En 3DJuegos | Este MMO coreano se gastó más de 1 millón de euros para "conquistar Occidente" y acabó con un 62 en Metacritic En 3DJuegos | El nuevo (mini) gameplay de GTA 6 ha aparecido en el lugar más inesperado y ha mostrado el "arma" más asquerosa del juego