Lidl lanza un calefactor cerámico para no pasar frio este invierno

Lidl lanza un calefactor cerámico para no pasar frio este invierno

Lidl ha metido en su catálogo de climatización un calefactor cerámico de pared firmado por la marca Tronic, y lo vende por 29,99 euros. El aparato se instala atornillado a la pared, incorpora pantalla LED y mando a distancia, y ofrece dos niveles de potencia pensados para calentar una estancia en pocos minutos sin ocupar sitio en el suelo. Si buscas una alternativa a los radiadores de pie que no te quite espacio, vamos a ver qué ofrece exactamente este modelo: su diseño recuerda al de un pequeño aire acondicionado split, y es que Lidl lo plantea como complemento a la calefacción habitual, no como sustituto. ¿Qué potencia tiene y cuánto gasta el calefactor Tronic? El calefactor cerámico de Lidl funciona con dos niveles de potencia: 1.150 W y 2.000 W.

El primero mantiene una temperatura suave sin disparar el consumo, mientras que el segundo calienta en menos tiempo cuando necesitas subir la temperatura rápido, por ejemplo nada más llegar a casa. Esa potencia se traduce directamente en consumo eléctrico: a máxima potencia gastas 2 kWh por cada hora que lo tengas encendido, y si usas el nivel de 1.150 W el gasto baja a 1,15 kWh por hora. El coste final en la factura depende de la tarifa que tengas contratada; sin embargo, al tratarse de un calefactor pensado para calentar una zona concreta durante ratos cortos, no es lo mismo tenerlo una hora seguida en el nivel alto que dejarlo puesto toda la tarde. El sistema de calentamiento cerámico está pensado precisamente para templar rápido un espacio reducido, algo útil cuando quieres acondicionar una habitación justo antes de entrar en ella, como el baño por la mañana o nada más salir de la ducha.

Modo ventilador, pantalla LED y mando a distancia Además de calentar, el calefactor incorpora un modo ventilador que mueve el aire sin encender la resistencia, pensado para los meses de calor. Así, el mismo aparato que usas en noviembre puede quedarse colgado en la pared y ayudarte a refrescar la habitación en pleno verano. El control se hace desde una pantalla LED frontal que muestra la temperatura y el nivel de potencia seleccionado, y se completa con un mando a distancia para cambiar los ajustes sin acercarte a la pared donde esté instalado. Esa combinación de pantalla digital y mando permite manejar el calefactor con más comodidad en el día a día, algo que se agradece especialmente al tratarse de un aparato fijo que no puedes mover de sitio como harías con una estufa de pie.

Si lo instalas en alto, como suele hacerse con los calefactores de pared, el mando resulta casi imprescindible para no tener que acercarte cada vez que quieras cambiar de nivel o pasar al modo ventilador. Medidas y cómo se instala en la pared El calefactor mide 50 centímetros de ancho, 17 de alto y 11 de fondo, un formato alargado que apenas sobresale de la pared una vez colocado. Ese tamaño compacto es justamente lo que lo diferencia de un calefactor de pie: te permite calentar el ambiente sin ocupar espacio en el suelo, por lo que resulta más fácil de encajar en baños pequeños o pasillos cortos. La instalación se hace fijándolo con los anclajes correspondientes, así que conviene decidir bien dónde vas a colocarlo antes de taladrar: moverlo después implica repetir todo el proceso de fijación.

Lidl no detalla si el calefactor incluye algún tipo de protección específica frente a la humedad, un dato a tener en cuenta si piensas colgarlo cerca de la ducha o el lavabo. El formato alargado, con la pantalla y los controles integrados en el frontal, está pensado para pasar desapercibido en espacios donde el sitio escasea, como el propio baño o un despacho pequeño. ¿Para qué sirve y cuándo compensa usarlo? Su función es dar calor localizado y rápido, no climatizar toda la casa. Lidl lo presenta como un complemento a la calefacción habitual, pensado para templar una estancia justo antes de usarla, por ejemplo el baño antes de la ducha o cualquier rincón de la casa que se quede frío de un día para otro.

Tiene sentido en esos momentos puntuales, cuando esperar a que caliente toda la vivienda no compensa para pasar diez o quince minutos en una habitación. Si lo que buscas es sustituir la calefacción central, este no es tu aparato: su potencia máxima de 2.000 W da para calentar un espacio reducido, no toda la casa. Esa diferencia de potencia marca el límite de uso: sirve para dar un empujón de calor en una habitación pequeña mientras el resto de la casa se calienta con la calefacción central, pero no está pensado para sustituirla durante todo el día.

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