Aday Mara va coleccionando chapas y pósters con una facilidad pasmosa, como si la NBA fuera un juego de niños, como ese pequeño gran guasón que era creciendo en el barrio de la Jota de Zaragoza, según los que le conocen bien. En 2018, cuando él aún tenía 12 años, James Harden alzaba el MVP de la a NBA. Poco se imaginaba aquel niño que ya sacaba dos cabezas a sus profesores pero que quería ser portero de fútbol como Iker Casillas que años más tarde andaría quebrando caderas a Harden. Enumerando mates y tapones en la NBA.
Mara, 21 años y 2,21 anda aún conociendo a la mejor liga del mundo -apenas 7 partidos-, pero ya está haciendo para que en la NBA sepan quién es. El interior de Zaragoza superó el test en la pista de los Cleveland Cavaliers de Mario Hezonja con nota, ayudando a los Oklahoma City Thunder a ganar (112-117) y con una actuación que rozó el sobresaliente por el qué y el cómo, firmando unos números de 10 puntos, 9 rebotes y 1 tapón con un 5/7 en tiros de campo en 20 minutos. Impactante en ambos lados de la cancha, el unicornio español terminó con un más-menos en pista de +8. En otro de sus ‘insolentes’ saludos a estrellas para darse a conocer, Aday se apuntó su primera canasta con dos fintas consecutivas a Evan Mobley y James Harden, tumbando a un Defensor del Año y un MVP casi como bolos para en el otro lado de la pista clavar el tapón de turno a una estrella, esta vez Jarrett Allen.
Y Allen se lo devolvió, pero cuando se trata de pulsos personales, cuesta de encontrar uno del que Aday, testarudo como buen maño, haya salido perdiendo. Y Mario Hezonja, ‘perro’ viejo, le hizo alguna que otra a Mara con un tiro flotante y forzándole alguna falta, pero el ex de Barça y Real Madrid se resignó a caer ante el aragonés pese a sus 12 puntos y 8 rebotes, ganándose que los Cavs le garanticen en dos semanas el contrato que no tiene aún garantizado. El MVP de la ACB hizo un digno trabajo defensivo sobre el MVP de la NBA Shai Gilgeous-Alexander, sin poder evitar sin embargo que los 43 puntos del canadiense forjaran un triunfo balsámico para OKC tras dos derrotas consecutivas. Un bonito homenaje a Russell Westbrook el día que los Thunder anunciaban que retiraban su dorsal.
Hay que recurrir más que nunca al fiero espíritu de Russ en estos tiempos difíciles que corren por Oklahoma y que le ha tocado vivir a Aday. El esbelto niño de la Jota está teniendo que aprender a pasos agigantados, creciendo en la adversidad que se está ensañando con el campeón de 2025. Sin Jalen Williams y Cason Wallace a largo plazo pero también el bigardo de 2,16 Chet Holmgren -baja por los menos 10 semanas-, Mara se ha convertido en un imprescindible para Oklahoma como suplente de Isaiah Hartenstein. Con Thomas Sorber también fuera, el internacional español es el único pívot puro que queda sano para dar descanso al alemán.
Los Thunder suelen jugar con la pareja de grandes Hartenstein - Holmgren como titulares, pero de momento están optando por poner a Jaylin Williams de ‘4’ al lado del germano y hacer salir a Aday desde el banquillo. Tras un partido discreto ante los Houston Rockets de Kevin Durant más allá de sus buenos números -7 puntos y 9 rebotes entonces-, Mara fue mucho más sólido en ataque y en defensa, aportando alternativas en lo primero y estabilidad en lo segundo. Lo más llamativo es cómo Aday ha conectado de buenas a primeras con un jugador del calibre de Gilgeous-Alexander, entendiéndose en el pick and roll casi con los ojos cerrados, bordándolo Mara en detalles como cambiar el ángulo del bloqueo para abrirle a SGA camino al aro. Pero el canadiense no es egoísta y cuando puede encuentra a Aday en la continuación.
Eso sí, Mara tiene que andar más vivo en el roll corto cuando los equipos mandan 2x1 a la estrella, ser capaz de leer antes y tomar decisiones más rápidas igual que tiene que estar más despierto en el rebote. Reconoce el pívot que esa es una faceta a mejorar y anoche Jarrett Allen le comió la tostada en el posicionamiento por el rebote en más de una ocasión. Pero lo bueno es que Aday está aprendiendo rápido. Sobre todo en defensa, donde los más escépticos aventuraban una complicada adaptación a la NBA por los mayores espacios que los que hay que defender en la NCAA y el mayor ritmo.
Pero Mara está siendo un intimidante protector de aro ciertamente maleable, capaz de interpretar cuándo no quedarse tan hundido en su drop ser más agresivo en la cobertura del pick and roll y ejecutarlo cada vez más. La de OKC es la mejor defensa de la NBA moderna y es como una milimétrica cadena de producción. Las ayudas saltan cual efecto dominó pero depende del contexto Aday no siempre podrá apoyarse en la ayuda del lado fuerte y tendrá que salir más de la cueva ante estrellas que devoran cualquier palmo de terreno como Kevin Durant y James Harden. Tras parar en un par de acciones a KD el sábado, Mara pudo contener en su rol a la Barba, a la que hasta forzó a pasar el balón tras sacar el pie en una curiosa jugada.
El astro de 37 años no pudo más que anotar 14 puntos con un 5/10 en tiros, mientras que Donovan Mitchell se quedó en 17. Cualquiera que se acerca al aro ya tiene mucho respeto por Aday Mara, el gigante que crece dando estirones entre talento, necesidad y adversidad.