Durante las conversaciones, los supuestos voluntarios se negaban a facilitar sus datos personales y a utilizar la aplicación de mensajería rusa Max para las llamadas. Al mismo tiempo, exigían videos en los que los militares rusos agradecieran la ayuda recibida , detallan. "Según el plan del enemigo, los voluntarios debían enviar gafas FPV con dispositivos explosivos improvisados a las unidades (…) para los operadores de drones [rusos]", precisa el FSB. Uno de los envíos llegó a un militar de la región rusa de Volgogrado, quien acudió al FSB siguiendo las instrucciones recibidas. Durante la inspección, descubrieron que los dispositivos explosivos caseros habían sido instalados en lugar de los ventiladores de refrigeración, informó el Servicio Federal de Seguridad de Rusia.
Defensa El FSB ruso desbarata un atentado con drones contra una instalación de defensa antimisiles de Moscú 26 de octubre, 07:20 GMT