Buenos Aires — Las perspectivas de crecimiento de la economía argentina para 2026 volvieron a deteriorarse. La desaceleración de la actividad durante los últimos meses, sumada a la caída registrada en julio y a una recuperación de agosto menor a la esperada, llevó a distintas consultoras y entidades financieras a recortar sus proyecciones. Algunas ya ubican la expansión anual por debajo del 1%, mientras que otras advierten que el Producto Bruto Interno (PBI) podría terminar el año sin crecimiento. El diagnóstico tiene un punto en común: la economía atravesó un tercer trimestre débil y todavía no muestra señales suficientes para consolidar una recuperación, pese al optimismo de las autoridades del Banco Central (BCRA), quienes en el último Informe de Política Monetaria (IPOM) anticiparon una recuperación “significativa” en el último trimestre del año.
En ese contexto, el repunte esperado para los últimos meses del año podría resultar limitado. Qué crecimiento esperan para Argentina en 2026 Entre las estimaciones más moderadas aparece la de The Economist Intelligence Unit, que redujo su pronóstico de crecimiento para 2026 al 0,5%. VER MÁS: Industria argentina: el mapa de los sectores más golpeados desde 2023 Por su parte, BTG Pactual considera que la expansión de la actividad probablemente se ubique por debajo del 1%. En su análisis, el banco describió un escenario de contracción durante dos trimestres consecutivos, que llevaría a la economía a una recesión técnica. “La actividad económica atravesó un invierno difícil en Argentina.
El segundo y el tercer trimestre registrarán caídas consecutivas, lo que significa que Argentina habrá entrado técnicamente en recesión”, sostuvo la entidad. El informe también puso el foco en la evolución de los últimos indicadores. Si bien los datos de agosto y septiembre sugieren que el momento más complicado podría haber quedado atrás, la recuperación todavía es débil. “El resultado de agosto fue decepcionante, con una recuperación de apenas el 0,1%”, señaló BTG Pactual. En ese marco, el banco reconoció algunas señales incipientes de mejora, como la reactivación del crédito durante octubre, aunque consideró que no serían suficientes para impulsar una expansión más significativa. “Estimamos que el crecimiento económico de este año probablemente se sitúe por debajo del 1%”, afirmó.
La consultora Analytica modificó sus cálculos luego de conocer el desempeño de la actividad en julio. Claudio Caprarulo, director de la firma, explicó a Bloomberg Línea que el dato estuvo por debajo de lo esperado y obligó a ajustar las perspectivas para el cierre del año. “Revisamos a la baja después del dato del EMAE de julio porque fue peor a lo esperado, tenemos un crecimiento marginal proyectado para este año, debajo del 1%”, indicó. El economista coincidió en que la economía se encuentra en recesión técnica y planteó que el resultado del último trimestre será determinante para el balance anual. “Esperamos una leve recuperación en el cuarto trimestre; de no producirse, el PIB marcará una contracción respecto a 2025”, advirtió. Los datos acumulados reflejan el deterioro de la dinámica.
Según el informe de Analytica, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) se ubicó en los primeros ocho meses de 2026 un 1,2% por encima del mismo período de 2025. El registro representa una desaceleración frente al crecimiento acumulado del 1,7% hasta julio y del 2,2% durante el primer semestre. Una recuperación todavía limitada hacia fin de año Desde Aldazabal y Cía., Ammiel Pardo, economista senior de la firma, también anticipó una contracción de la actividad durante el tercer trimestre frente al segundo. Su estimación contempla el bajo desempeño de agosto y los indicadores que monitorean para septiembre.
El economista recordó que el EMAE avanzó apenas 0,1% mensual desestacionalizado en agosto, luego de la contracción de 2,8% registrada en julio. El rebote quedó muy por debajo de lo esperado y reforzó las dudas sobre la velocidad de recuperación. Aunque algunos sectores muestran mejoras, como los despachos de cemento y los patentamientos de autos y motos, Pardo consideró que los avances todavía no alcanzan para impulsar una expansión significativa. “Los datos de actividad continúan reflejando una economía que aún se encuentra lejos de consolidar una senda de crecimiento sostenido”, sostuvo. Para el último trimestre, Aldazabal y Cía. identifica algunos factores que podrían aportar impulso: la mayor demanda estacional de pesos y una recuperación del salario real en un contexto de menor inflación.
Sin embargo, espera que la mejora sea gradual y de alcance limitado. A diferencia de otras entidades que ajustaron sus pronósticos, la firma mantiene su estimación de crecimiento del PBI para 2026 en torno al 1%. Así, aunque las proyecciones difieren en su magnitud, los análisis coinciden en señalar que la actividad perdió dinamismo y que el margen para una recuperación significativa antes de fin de año es acotado. El desempeño del cuarto trimestre será clave para determinar si la economía logra cerrar 2026 con una expansión marginal o si, finalmente, termina con una contracción frente al año anterior.