Siempre he pensado que el iPad mini tiene una personalidad especial dentro del catálogo de Apple. Mientras sus hermanos mayores buscan acercarse al ordenador, ofrecer más superficie de trabajo y convertirse en herramientas cada vez más completas, el pequeño de la familia sigue defendiendo una idea bastante más sencilla: llevar un iPad siempre encima . Porque justo cuando encuentras el momento adecuado para utilizarlo, acaba teniendo mucho valor. El nuevo iPad mini con A20 Pro representa el cambio más importante que ha vivido este formato en años.
Tenemos una pantalla OLED completamente nueva, un diseño todavía más ligero, una potencia que impresiona sobre el papel y algunas novedades inesperadas, como la resistencia al agua o un sistema de sonido que aprovecha la propia estructura del dispositivo. Pero lo que más me interesa de este iPad es entender qué papel puede ocupar en nuestro día a día. Tener más potencia no significa necesariamente necesitarla, y una pantalla espectacular tampoco convierte automáticamente una tableta en imprescindible. La clave sigue siendo utilizarlo , descubrir dónde encaja y qué podemos hacer con él que resulte más cómodo que con el iPhone o un iPad de mayor tamaño.
Ficha técnica del iPad mini OLED (A20 Pro) IPAD MINI 8 DIMENSIONES Y PESO Alto: 19,53 cm Ancho: 13,26 cm Grosor: 0,54 cm Peso: 255 g (WiFi) / 263 g (WiFi + Cellular) PANTALLA OLED de 8,5 pulgadas Resolución de 2.316 x 1.512 píxeles 60 Hz de tasa de refresco Brillo de 600 nits procesador Apple A20 Pro MEMORIA 12 GB ALMACENAMIENTO 128 GB / 256 GB / 512 GB BATERÍA Hasta 10 horas de navegación y reproducción de vídeo CÁMARA TRASERA 12 MP con f/1,8 CÁMARA FRONTAL 12 MP f/2,4 SISTEMA OPERATIVO iPadOS 27 CONECTIVIDAD 5G WiFi 7 Bluetooth 6.0 eSIM (en versiones WiFi + Cellular) USB-C otros Touch ID en el botón lateral Certificación IP67 Compatible con Apple Pencil USB-C y Apple Pencil Pro PRECIO Desde 749 euros El diseño: 255 gramos que cambian nuestra relación con el iPad Lo primero que me llama la atención del nuevo iPad mini es lo poco que necesita para resultar cómodo. Apple ha reducido su grosor hasta los 5,4 milímetros y su peso hasta los 255 gramos en la versión Wi-Fi. Es el iPad más ligero que ha fabricado la compañía, obviamente porque hablamos de un producto pensado para sujetarlo con una mano. Es lo primero que notas cuando sostienes el producto en la mano: la ligereza en esta gama es un antes y un después.
Leer es comodísimo en este iPad mini gracias a su nuevo panel OLED. La diferencia respecto a otros iPad aparece en gestos cotidianos. Consultar un documento mientras caminamos por casa, leer durante un trayecto, procesar unas fotos o simplemente cogerlo del escritorio para continuar algo en el sofá. En todos esos escenarios, el peso importa muchísimo .
El iPad mini conserva esa facilidad para utilizarlo sin preparar un espacio de trabajo, una cualidad que personalmente encuentro muy atractiva porque ya tenemos vidas con demasiadas complicaciones. También se ha rediseñado la estructura para conseguir algo que llevábamos años sin ver en un iPad: resistencia IP67 al agua y al polvo . Técnicamente soporta una inmersión de hasta un metro durante 30 minutos en condiciones de laboratorio. No lo convierte en un dispositivo acuático, y esa resistencia puede disminuir con el uso ( como pasa con los iPhone ), pero aporta tranquilidad ante salpicaduras, lluvia o pequeños accidentes.
Perfecto para dias de piscina o algún baño relajante, pero con cuidado. Los daños por líquidos, siguen sin estar cubiertos por la garantía. Apple mantiene Touch ID integrado en el botón superior, ahora con un sensor más delgado. Personalmente, habría agradecido la llegada de Face ID, especialmente para consultar rápidamente el dispositivo cuando está apoyado, algo a lo que te acostumbras rápidamente si ya vienes de un iPad Pro que lo tenga..
Los acabados disponibles son Midnight y Starlight, dos opciones bastantes discretas que refuerzan la elegancia de un diseño que prefiere mantenerse reconocible , aunque aquí le pediría a Apple que arriesgara un poco más para hacerlo más colorido y divertido en próximas generaciones sin tener que guardarlo en una funda. La pantalla OLED cambia mucho más que los colores La pantalla es probablemente la novedad que más ganas tenía de encontrar en el iPad mini. Apple estrena un panel Super Retina XDR OLED de 8,5 pulgadas , ligeramente mayor que las 8,3 pulgadas del modelo anterior. Lo consigue reduciendo los marcos un 24%, manteniendo unas dimensiones exteriores similares.
Es una mejora pequeña y sólo en números, porque la verdad es que visualmente y con el uso esta disminución tan discreta no la acabas notando. El salto al OLED cambia la manera de representar las imágenes y ésto si que se nota. Cada píxel controla su propia iluminación, permitiendo conseguir negros realmente negros y un contraste espectacular de 2.000.000:1. En películas, fotografías nocturnas o interfaces oscuras, esa capacidad aporta profundidad y precisión.
La resolución de 2.316 x 1.512 píxeles, con 326 píxeles por pulgada, mantiene una nitidez excelente para leer textos pequeños, revisar imágenes o trabajar con documentos, prácticamente desde cualquier ángulo. En exteriores, la pantalla nanotexturizada sigue siendo visible, aunque al sol directo atenuará su brillo La luminosidad también mejora. Tenemos 600 nits de brillo a pantalla completa y picos de hasta 1.200 nits en contenido HDR, más del doble de la luminosidad máxima HDR del anterior iPad mini con A17 Pro. Me parece también especialmente acertado que pueda bajar hasta solo 1 nit también .
Cuando leo por la noche, agradezco más una pantalla capaz de oscurecerse de verdad que otra que deslumbre con cifras enormes durante el día. De hecho, una gran ventaja del panel OLED que he encontrado es precisamente el uso con poca luz que la pantalla OLED permite mostrar con unos negros más profundos. Otra novedad interesante es la posibilidad de elegir cristal nanotexturizado en las versiones de 256 y 512 GB , que es además el modelo cedido por Apple para este análisis. Este acabado dispersa los reflejos ambientales, pensado para quienes trabajan o leen con iluminación complicada y que da cierto aspecto a este iPad tan pequeño de "libro electrónico".
A mi me ha gustado el acabado y el equilibrio de color y contraste (incluso en exteriores ) de este iPad, pero es una decisión personal que tomar antes de la compra, que os recomiendo ver en directo en alguna tienda. Si tenéis dudas, mi recomendación es que escojáis el cristal nomrla. Lo que sí que echo de menos es la tecnología ProMotion que Apple reserva para el iPad Pro: en un dispositivo destinado a desplazarnos constantemente por la pantalla, una mayor fluidez de refresco habría redondeado la experiencia y creo que va siendo hora de que llegue a este iPad. El A20 Pro: una potencia que este tamaño nunca había tenido Resulta curioso pensar en la cantidad de potencia que Apple ha conseguido introducir en un dispositivo de 255 gramos, aunque no me sorprende viendo la gama de los iPhone.
El nuevo A20 Pro utiliza tecnología de 2 nanómetros y un diseño de empaquetado inspirado en los chips de la familia M. Esto permite alguna ventaja adicional de la que ahora hablaremos. El resultado es un procesador que transforma al iPad mini en una máquina capaz de afrontar aplicaciones considerablemente más exigentes de lo que su tamaño podría sugerir. Hay un detalle importante que merece explicarse: no todas las capacidades del A20 Pro son idénticas entre versiones.
Los modelos de 128 y 256 GB incorporan una CPU de cinco núcleos, mientras que el de 512 GB dispone de seis. Este último es el único que alcanza una mejora técnicamente de hasta el 60% en CPU respecto al iPad mini con A17 Pro. Por eso conviene no atribuir automáticamente esa cifra a todas las configuraciones. En gráficos encontramos una GPU de siete núcleos que promete hasta 2,7 veces más rendimiento que la generación anterior.
Incorpora trazado de rayos acelerado por hardware, mesh shading y Dynamic Caching, tecnologías que ayudan a representar escenas tridimensionales complejas y gestionar mejor los recursos gráficos. Es el tipo de avance se nota en juegos exigentes y aplicaciones creativas , aunque las ganancias reales dependerán del software y de cada tarea. Aún así, es bastante sorprendente jugar a juegos como Control, No Man's Sky o Death Stranding con este nivel de detalle en una tableta como el iPad mini. Apple integra en el A20 Pro cada núcleo gráfico con un Neural Accelerator y el ancho de banda de memoria supera en más del doble al anterior modelo: la IA local también puede llegar al iPad mini La inteligencia artificial también explica buena parte de esta arquitectura.
Cada núcleo gráfico integra un Neural Accelerator y el ancho de banda de memoria supera en más del doble al anterior modelo, se nota lo que nos quiere decir Apple con ésto: que lo usemos más para IA local. Las versiones de menor capacidad tienen un Neural Engine de 16 núcleos, mientras que el modelo de 512 GB incorpora dos motores de 16 núcleos, con 32 en total. Esa diferencia entre configuraciones es importante para quienes quieran trabajar con modelos de inteligencia artificial ejecutados directamente en el dispositivo. iPhone Duo (izquierda), iPad mini OLED (derecha) Mi sensación es que la potencia empieza a dejar de ser una preocupación para este formato. Lejos queda aquel primer iPad mini que no tenía ni siquiera pantalla Retina, como un dispositivo que tenía concesiones respecto a sus hermanos mayores.
Esto ya no pasa. El debate interesante está en cuánto rendimiento vamos a aprovechar realmente en una pantalla de 8,5 pulgadas. Para leer, navegar, tomar notas o consultar fotografías, tenemos un margen enorme. Para trabajar intensivamente con varias aplicaciones, el espacio disponible seguirá siendo el límite antes que el procesador, aunque este modelo tiene también una solución interesante para ello.
Un sistema de sonido que esconde mucho más de lo que parece Una de las novedades más originales del dispositivo está en su sonido. Apple lo llama Acoustic Display , un sistema que utiliza componentes integrados entre el cristal y la estructura de aluminio. Desaparecen los orificios visibles de los altavoces y se consigue un diseño completamente sellado, algo que también contribuye a obtener la certificación IP67. El sistema combina tweeters personalizados, encargados de reproducir las frecuencias agudas, con woofers diseñados para reforzar los graves.
Estos últimos trabajan acoplados a través de la pantalla. La intención es conseguir un sonido más completo , con mejores graves, mayor claridad y más presencia que en el iPad mini anterior, a pesar de disponer de una estructura considerablemente más delgada. Y vaya si lo consigue. Me parece un avance especialmente adecuado para este producto.
El iPad mini invita a reproducir un capítulo de una serie mientras descansamos, consultar un vídeo o hacer una reunión por FaceTime en cualquier parte. Son escenarios donde queremos escuchar bien sin recurrir necesariamente a unos auriculares. No sustituye, eso si a unos buenos altavoces externos, pero la solución acústica resulta técnicamente muy interesante para prácticamente todos los usos que he probado. Incluído el uso en ambientes ruidosos.
La conectividad y el monitor externo abren posibilidades interesantes Por primera vez, y aunque el chip no sea de la serie M, el iPad mini puede utilizar un monitor externo para extender su escritorio (no sólo duplicarlo) como ya hacían los iPad Pro. El nuevo iPad mini incorpora el chip inalámbrico N1 de Apple, con Wi-Fi 7, Bluetooth 6 y Thread . El Wi-Fi alcanza velocidades teóricas de hasta 2,4 Gb/s en condiciones compatibles, y Apple también ha mejorado la conexión en redes de 5 GHz, AirDrop y AirPlay. Son avances poco vistosos que tienen sentido en un dispositivo que pasamos continuamente de una habitación a otra o de una red a otra.
Pero quizá la mejora más relevante para determinados usuarios sea la compatibilidad con pantalla externa extendida . Para mi, esto es casi un pilar importante para la compra: iPadOS 27 permite utilizar un monitor como espacio de trabajo adicional, con soporte de salida hasta 4K. El USB-C ofrece transferencias de hasta 10 Gb/s para conectar unidades de almacenamiento y otros accesorios. Por primera vez en un iPad mini, y sin contar con un procesador M (aunque sí con parte de su arquitectura base), podemos usar un monitor externo no como duplicación de pantalla (que también), sino como monitor extendido, donde podemos posicionar ventanas u otros contenidos de los que tenemos en el propio iPad.
Por supuesto, si tenemos accesorios conectanos al monitor, como teclado, ratón y unidades externas, podremos utilizarlas al instante desde el iPad. Es como convertir el iPad en un ordenador de escritorio con iPadOS y sólo con un cable, y es una opción que me parece interesantísima para un modelo tan transportable como éste que podemos llevar siempre en el maletín en la mochila que nos salva en determinados usos donde un portátil tradicional se queda grande. Apple Pencil Pro y Smart Folio: accesorios que encajan con su personalidad La nueva Smart Folio también mejora: un nuevo y curioso anclaje magnético con menos solapas, en acabado trenzado fino y muy ligera y agradable al tacto. Match perfecto para el mini.
El iPad mini sigue siendo compatible con Apple Pencil Pro y Apple Pencil USB-C , y eso mantiene intacta una de sus grandes virtudes. El lápiz convierte esta pequeña pantalla en un cuaderno digital que podemos llevar prácticamente a cualquier parte. Para anotar una idea, corregir un documento, dibujar algo rápidamente o marcar elementos de una fotografía, encuentro este formato especialmente atractivo. Casi como una libreta convencional con las posibilidades de la tecnología actual.
El Pencil Pro añade presión por pellizco, respuesta háptica, rotación para controlar herramientas y la posibilidad de previsualizar la posición del trazo antes de tocar la pantalla. Se acopla y carga magnéticamente mediante una nueva interfaz y también es compatible con Buscar. La combinación de estos controles con el nuevo OLED convierte la escritura y el dibujo en dos de los usos más interesantes del dispositivo, especialmente para quienes priorizan la portabilidad - la combinación de la pantalla y el Pencil Pro es perfecta para quien lo necesite en su día a día. Apple también presenta una nueva Smart Folio rediseñada en tejido de trenzado técnico , con acabados azul marino y topo.
Su estructura de dos paneles con un curioso nuevo anclaje magnético permite ajustar diferentes ángulos de visualización y mantiene las funciones de activación y reposo al abrir o cerrar la cubierta, con más opciones que generaciones anteriores. Me parece un complemento muy coherente para utilizarlo en una mesa o ver contenido sin sujetarlo y físicamente me parece imponente y muy bien construida. Si tuviera que recomendar un accesorio para este iPad mini, sería sin duda esta funda que vale lo que cuesta. La autonomía mantiene su promesa y la carga rápida llega por fin Con un procesador más potente, una pantalla OLED y un cuerpo más delgado, la autonomía era una de mis principales dudas con este modelo.
Las cifras de autonomía son idénticas a generaciones anteriores, unas 9-10 horas consumir videos o navegación, dependiendo de las apps que uséis. Yo con Teams, Apple Music, Safari, Slack y algo de edición en Lightroom, conseguí llegar hasta las 7. Aquí, con este panel, esta autonomía también depende mucho del brillo que le déis a la pantalla (si lo hacéis en exteriores, ojo que el brillo se ajusta al alza). Pero ninguna pega en este sentido, se nota la experiencia de hardware y software de Apple en este sentido.
La novedad más interesante es la llegada de la carga rápida , POR FIN. Con un adaptador USB-C de 35 W o superior, el iPad mini puede recuperar hasta un 50% de batería en unos 25-30 minutos, partiendo de una batería descargada. Poder conseguir media carga durante una pausa es especialmente útil en un dispositivo pensado para acompañarnos fuera de casa, pero no olvidéis este tipo de cargador en casa. El iPad mini es el iPad que más me apetece utilizar ahora Después de repasar lo que ofrece esta generación, tengo claro que** el nuevo iPad mini apuesta por potenciar su personalidad**.
Apple no ha intentado convertirlo en un iPad Pro de dimensiones reducidas, aunque lo está empujando hacia allí. Ha mejorado los elementos que más condicionan su uso: una pantalla OLED excelente , menos peso, un procesador mucho más capaz, mejor sonido y nuevas posibilidades de conectividad. Casi la definición de pura portabilidad. Lo que más me gusta es precisamente esa combinación de características.
Poder utilizar una pantalla de gran calidad en un dispositivo que apenas pesa, apoyarlo para ver contenido, consultar documentos, dibujar con Apple Pencil o conectarlo a un monitor cuando necesitamos más espacio. La resistencia IP67 y la carga rápida también aportan valor y nos ofrecen nuevos casos de uso. Son mejoras que encajan con una idea que me gusta defender: la tecnología debe resultar cómoda antes de exigirnos que adaptemos nuestra vida a ella. También hay aspectos que me dejan con ganas de más.
Me habría gustado Face ID, una pantalla con ProMotion y una autonomía que avanzase claramente sobre la generación anterior. Las diferencias de procesador y motor neuronal entre capacidades obligan a elegir con atención el modelo, mucho ojo cuando estéis configurando vuestro modelo, porque el precio también aumenta con ésto (que ya es alto, respecto a lo que costaba el iPad mini original - aunque esta gama sea hoy completamente diferente). Y la ausencia inicial de Siri AI en Europa supone una limitación difícil de ignorar cuando la inteligencia artificial ocupa un lugar tan importante en esta renovación. ¿A quién recomendaría este iPad mini? A quien valore la movilidad por encima de todo, a quien quiera un compañero para leer, estudiar, revisar documentos, dibujar o disfrutar de contenido sin transportar una tableta grande.
Para jornadas largas de productividad, edición compleja o multitarea intensa, seguiría mirando hacia el iPad Air o el iPad Pro. La pantalla de menor tamaño ofrece libertad , aunque también exige aceptar sus límites. Apple iPad Mini A20 Pro, Vidrio estándar, Wi-Fi, 128 GB, Medianoche | Pantalla OLED de 8,5 pulgadas, cámaras frontal y trasera de 12 Mpx, resistencia al agua Hoy en Amazon — 749,00 € El precio podría variar. Obtenemos comisión por estos enlaces Es probablemente lo que más me gusta de este nuevo iPad mini.
En un momento en el que tantos dispositivos compiten por convertirse en nuestra herramienta principal, este pequeño iPad tiene una propuesta muy clara: estar disponible cuando lo necesitamos . No hace falta que sustituya al Mac, al iPhone o a un iPad grande. Basta con que nos resulte tan cómodo llevarlo encima que acabemos encontrándole un lugar propio. La cual, es su mejor definición: un iPad pequeño, con grandes posibilidades , que parece haber encontrado una de sus versiones más completas y su propia personalidad.
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