La Policía descubre cómo 80 propietarios de Tesla activaron una función prohibida: se enfrentan a penas de hasta 2 años de cárcel

La Policía descubre cómo 80 propietarios de Tesla activaron una función prohibida: se enfrentan a penas de hasta 2 años de cárcel

Coches Eléctricos La Policía descubre cómo 80 propietarios de Tesla activaron una función prohibida: se enfrentan a penas de hasta 2 años de cárcel La Policía surcoreana ha enviado a la Fiscalía a 80 propietarios de Tesla por desbloquear el sistema FSD mediante dispositivos no autorizados. El sistema Full Self-Driving de Tesla permite realizar determinadas maniobras bajo la supervisión del conductor. Samuel Saco 03/11/2026 12:30 Actualizado a 03/11/2026 12:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora Una investigación de la Policía Metropolitana de Seúl ha puesto en el punto de mira a 80 propietarios de Tesla que presuntamente utilizaron dispositivos no autorizados para activar el sistema Full Self-Driving (FSD), la tecnología avanzada de asistencia a la conducción de la marca estadounidense. Los agentes han remitido sus casos a la Fiscalía por posibles infracciones de la legislación surcoreana y han intervenido 21 equipos empleados para sortear las restricciones del fabricante. El caso tiene su origen en las limitaciones que afectan a determinados Tesla comercializados en Corea del Sur. Mientras que el FSD supervisado está autorizado en algunos vehículos fabricados en Estados Unidos, los Model 3 y Model Y procedentes de China no pueden utilizarlo legalmente.

Para evitar estas restricciones, algunos propietarios recurrieron a dispositivos adquiridos en China y Europa, mientras que otros llegaron a fabricarlos por su cuenta. La legislación contempla penas de hasta dos años de prisión o multas de hasta 20 millones de wones, aunque todavía no se trata de condenas judiciales. Entre los 80 propietarios investigados figura también un trabajador del sector informático que, según la Policía, llegó a desarrollar uno de estos dispositivos por su cuenta. Para conseguirlo, utilizó información técnica sobre los sistemas electrónicos de Tesla y código disponible públicamente.

El caso demuestra que algunos conductores no se limitaron a comprar equipos ya preparados, sino que buscaron sus propias soluciones para eludir las restricciones del fabricante y activar funciones que no estaban autorizadas en sus vehículos. El sistema FSD de Tesla requiere la supervisión constante del conductor. La investigación también ha permitido descubrir que algunos propietarios compartían información a través de foros y comunidades de Internet. En estos espacios no solo intercambiaban instrucciones para activar el sistema FSD en sus vehículos, sino también procedimientos para impedir que quedara constancia de determinadas modificaciones.

Los agentes han recopilado publicaciones y diferentes materiales digitales que les han permitido reconstruir cómo se llevaban a cabo estas prácticas y hasta qué punto se habían extendido. Por qué algunos Tesla tienen prohibido utilizar el FSD Para entender el origen de esta situación hay que fijarse en la legislación de Corea del Sur. Tesla comenzó a ofrecer su sistema Full Self-Driving supervisado en el país a finales de 2025, aunque su utilización no está permitida en todos los vehículos de la marca. Los Model S, Model X y Cybertruck fabricados en Estados Unidos pueden beneficiarse de determinadas disposiciones del acuerdo comercial entre ambos países, que contempla el reconocimiento de ciertos estándares estadounidenses de seguridad.

Sin embargo, la situación cambia para los Model 3 y Model Y procedentes de las fábricas chinas. Estos automóviles no disponen de la autorización necesaria para utilizar el FSD en territorio surcoreano, aunque algunos de sus componentes sean compatibles con las funciones del sistema. La diferencia afecta a un número considerable de conductores, ya que ambos modelos representan una parte muy importante de las ventas de Tesla en el país. Los Tesla Model 3 y Model Y fabricados en China tienen restringido el uso del FSD en Corea del Sur.

De hecho, los datos proporcionados por el propio fabricante a las autoridades permiten hacerse una idea de la magnitud del problema. A finales de septiembre había 238.968 vehículos Tesla matriculados en Corea del Sur, de los cuales 183.407 correspondían a unidades de los Model 3 y Model Y fabricadas en China. Es decir, una gran parte del parque de automóviles de la marca no podía acceder legalmente a estas funciones de conducción asistida. En cualquier caso, hay una cuestión importante que conviene aclarar.

Pese a su denominación comercial, el Full Self-Driving supervisado no permite que el automóvil circule de forma completamente autónoma sin la vigilancia de una persona. Se trata de una tecnología avanzada de asistencia capaz de intervenir en diferentes situaciones de conducción, pero que exige que el conductor permanezca atento y preparado para asumir el control en todo momento. Los dispositivos investigados permitían acceder a funciones que seguían sin estar autorizadas para determinados Tesla en Corea del Sur. Hasta 2 años de cárcel mientras Tesla busca una solución Las posibles consecuencias judiciales explican la importancia que ha adquirido esta investigación.

La normativa surcoreana prohíbe realizar modificaciones no autorizadas en los programas informáticos de los vehículos cuando estas puedan comprometer su seguridad. Quienes incumplan estas disposiciones se enfrentan a penas que pueden alcanzar los dos años de prisión o multas de hasta 20 millones de wones. No obstante, se trata de las sanciones máximas contempladas por la legislación, no de condenas que ya se hayan impuesto a los 80 propietarios investigados. Tesla busca autorización para activar el FSD en sus coches fabricados en China.

Las autoridades también han advertido de los peligros que pueden derivarse de activar funciones de conducción mediante dispositivos ajenos a los procedimientos autorizados por el fabricante. Entre las posibles consecuencias mencionan errores en la interpretación del entorno o respuestas inesperadas del automóvil ante determinadas situaciones de tráfico. Por el momento, la Policía no ha comunicado accidentes relacionados directamente con estas modificaciones, aunque insiste en los riesgos que pueden suponer para la seguridad vial. Tesla tampoco ha permanecido al margen de esta situación.

El fabricante estadounidense ya había comenzado a deshabilitar de forma remota algunas de las funciones activadas mediante dispositivos externos no autorizados, aunque estas actuaciones no consiguieron poner fin a todos los intentos de superar las restricciones. La investigación policial ha permitido ahora conocer mejor el alcance de estas prácticas, tanto entre quienes utilizaban los equipos como entre aquellos que compartían información para realizar las modificaciones. Temas Tesla Coches Eléctricos

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