Argumentaron que no se perciben presiones de demanda en la economía y que el grado de restricción monetaria implementado aún sigue operando. El Banco de México recortó la tasa en 25 puntos base para dejarla en 6.25%, en una decisión tomada por mayoría de tres a dos. De acuerdo con el comunicado de la penúltima decisión monetaria del año, los subgobernadores Galia Borja y Jonathan Heath fueron quienes pidieron mantener la tasa sin cambio. La experiencia de los decanos de la Junta de Gobierno no logró compensar la mayoría ejercida por sus contrapartes. “La Junta de Gobierno juzgó que el proceso desinflacionario ha continuado.
Valoró que ante las condiciones de holgura prevalecientes, el traspaso de movimientos cambiarios a los precios sería limitado”. Agregaron que “actualmente no se perciben presiones de demanda en la economía y que el grado de restricción monetaria implementado aún sigue operando”. En lo que se considera la guía de acciones futuras, puntualizaron que “hacia delante, la Junta de Gobierno considera que mantener la tasa por un tiempo prolongado en el nivel alcanzado apoyará la convergencia de la inflación a su meta y será adecuado para enfrentar los retos macroeconómicos externos”. Advirtieron que “en sus decisiones tomará en cuenta el comportamiento observado y esperado de la inflación y sus determinantes, incluyendo el traspaso del tipo de cambio a los precios del consumidor, las condiciones de holgura y las expectativas de inflación”.
En el recuadro que incorporan en el comunicado, donde exponen las previsiones trimestrales que anticipa el equipo de investigación económica del banco central para la inflación e inflación subyacente, hicieron ajuste al alza para el cuarto trimestre. “Debido principalmente a niveles para la inflación no subyacente mayores a los anticipados”, subrayaron. Elevaron pronósticos de inflación Los pronósticos trimestrales de la inflación subyacente también fueron revisados al alza. Este indicador excluye los precios volátiles de frutas y verduras así como energéticos y es identificado como “la inflación más pura”. Así, anticipan que la inflación en el tercer trimestre registró una variación de 3.3% mientras la subyacente fluctuó en 3.9 por ciento.
Para el ultimo tramo del año, de octubre a diciembre, anticipan que el Indice Nacional de Precios al Consumidor registrará una variación de 3.7% superior a 3.5% anticipado por ellos mismos en la decisión monetaria de septiembre. También incorporan un ajuste al alza para la estimación de la subyacente en el último trimestre, de 3.6% que tenía en septiembre a 3.7% que anticipan ahora. La estimación del equipo de investigación económica de Banco de México mantiene sin cambio la llegada de la inflación al objetivo, para cuarto trimestre del próximo año. Identificaron cuatro riesgos al alza para sus pronósticos de inflación.
El primero es la persistencia de la inflación subyacente; una mayor depreciación del peso mexicano; disrupciones por políticas comerciales o un impacto inflacionario de los conflictos geopolíticos. También las afectaciones climáticas y presiones de costos no detalladas. Dovish three arguments Desde Nueva York, el economista para América Latina en Goldman Sachs, Alberto Ramos, explicó que la mayoría que votó por el recorte, hace una política monetaria dovish. Dovish, en lenguaje monetario privilegia la reducción gradual de las restricciones monetarias y concede mayor peso a los riesgos de desaceleración económica, bajo la consideración de que las presiones inflacionarias están contenidas o pueden mantenerse bajo control.
La economista en jefe para México de BNP Paribas, Pamela Díaz Loubet, matizó que cuando la Junta advierte en el comunicado que mantendrá la tasa por un tiempo prolongado en este nivel, está aclarando que no vendrán más recortes por un tiempo. En el comunicado reconocieron que el peso mexicano se depreció desde la decisión monetaria de septiembre y que la economía continuó expandiéndose en el tercer trimestre. No obstante, subrayaron que ellos “siguen previendo condiciones de holgura a lo largo del horizonte del pronóstico y persisten riesgos a la baja para la actividad económica”. Apenas el miércoles, el consenso de analistas consultados por Citi elevó a 1.8% su expectativa de crecimiento para el Producto Interno Bruto (PIB) del 2026, desde 1.4% que habían mantenido desde la encuesta del 22 de septiembre y dejaron sin cambio su expectativa de 1.9% para el crecimiento del próximo año.
En el comunicado de la decisión monetaria, el banco central reconoció que la inflación general aumentó de 3.42% a 3.62% entre la primera quincena de septiembre y la primera de octubre. Aclararon que las expectativas de inflación para el cierre del año se redujeron y las de mayor plazo permanecieron estables en niveles por arriba de la meta. En el remate del comunicado, el Banco de México dijo que “reafirma su compromiso con el mandato prioritario y la necesidad de perseverar en sus esfuerzos por consolidar un entorno de inflación baja y estable”. Dificil conciliar con la realidad económica Analistas de Pantheon Macroeconomics y Goldman Sachs advirtieron que es un recorte dificil de conciliar con los datos económicos recientes así como con la inflación.
El economista para América Latina en Pantheon Macroeconomics explicó que con un crecimiento del PIB de 3.2% como el observado en el tercer trimestre con el que se hilaron dos consecutivos de avance; la persistente inflación de servicios y el notable debilitamiento del peso mexicano, no queda clara la lógica de la decisión. Agregó que el Banco de México elevó sus previsiones de inflación general y subyacente para el último trimestre, lo que tampoco favorece al argumento del recorte en la tasa. “No parece el momento más indicado para relajar la política monetaria”, señaló. En tanto, el economista para América Latina en Goldman Sachs, Alberto Ramos, dijo que “no encontró argumentos sólidos que justifiquen una decisión de recorte tan ajustada y controvertida”. Mencionó que son tres los elementos que debilitan la justificación del recorte: La revisión al alza que hizo Banxico sobre las previsiones de inflación general y subyacente para el último trimestre del año; el crecimiento de la economía, superior a la tendencia durante el segundo y tercer trimestres, así como el hecho de que el mismo banco central incluyó al tipo de cambio entre los principales riesgos para la inflación.
Las Minutas de esta decisión se conocerán el próximo 19 de noviembre y la última decisión monetaria programada se realizará el 17 de diciembre. Con esa decisión se cerrará el ciclo del subgobernador Jonathan Heath, como miembro de la Junta de Gobierno.