La compra de Bungie por parte de Sony es una representación perfecta del aparente sinsentido que es la industria del videojuego en la actualidad: pagaron 3.600 millones de dólares por un estudio especializado en videojuegos como servicio, lo que dio pie a Concord, la cancelación de The Last of Us 2 Online, Marathon, despidos masivos y el cierre de Destiny 2. Una tragedia en toda regla. Pero es que parece que se perdió mucho más por el camino. Jason Schreier, un reputado periodista del medio Bloomberg, explicó hace unos días que un nuevo informe señala que Bungie tenía media docena de proyectos en marcha cuando se anunció la compra de Sony y que la mayoría fueron cancelados o fracasaron después de que se hiciese efectiva.
Todo esto a raíz del reinicio de Horizon Hunters Gathering. "Como parte de esa adquisición, Bungie también tenía en desarrollo un montón de otros juegos como servicio que Sony quería ver lanzados en los años siguientes, además, por supuesto, de Destiny 2, que es el gran proyecto actual de Bungie", comenta Schreier en su vídeo. Hablamos de un total de "cinco o seis" proyectos fundamentales para la estrategia de juegos como servicio de Sony. Sin embargo, "por diversas razones, la mayoría de esos proyectos fracasaron". Schreier no entra en detalles ni ofrece ejemplos, pero podemos deducir y teorizar con varios.
Está claro que Marathon y Destiny 2 eran piezas fundamentales de esta lista. Asumimos que Destiny: Rising también. En cuanto a los que no han visto la luz del día, tendríamos Project Gummy Bears, Project Sunspot, un spin-off de Destiny cancelado en 2023, y Project Payback, un shooter inspirado en Warframe cancelado en 2024. Y quién sabe si había sobre la mesa un Destiny 3. ¿Qué provocó esta debacle de proyectos?
Lo cierto es que hay muchos factores a tener en cuenta, desde que Sony ha demostrado no ser la mejor compañía a la hora de elegir sus proyectos multijugador (véase la cancelación de The Last of Us Online) hasta la actual cuesta abajo en la que se encuentran los videojuegos como servicio. Tampoco podemos obviar que esos juegos realmente no fueran buenos. Si bien Destiny: Rising fue un soplo de aire fresco, por ejemplo, lo cierto es que no ha vuelto a aparecer en escena. En VidaExtra | La culpa del final de Destiny 2 no es nuestra, ni de Cayde-6, ni del Testigo: recae en los mismos de siempre En VidaExtra | Mi despedida de Destiny 2 está siendo muy emocionante y nostálgica, pero también me siento frustrado y enfadado En VidaExtra | Se acabó Destiny 2 para siempre.
Es el fin de una era que, aunque triste, llega con dos años y muchas malas decisiones de retraso