Debutó como extra hace 28 años en una serie británica que duró 18 temporadas. Ahora es una de las mayores estrellas Marvel, ¿le reconoces?

Debutó como extra hace 28 años en una serie británica que duró 18 temporadas. Ahora es una de las mayores estrellas Marvel, ¿le reconoces?

Leer en la aplicación Ahora mismo nos cuesta imaginar que una serie llegue a las 18 temporadas. Salvo ejemplos como Los Simpson o Anatomía de Grey , damos por hecho que llegar a la quinta tanda de episodios ya es un logro . Sin embargo, en la televisión británica de los 90 y los 2000 eran habituales series como Heartbeat , que continuaban sin parar a lo largo de los años hasta un total de 372 episodios por los que pasaron toda clase de estrellas invitadas que ahora reconocemos inmediatamente, como Daniel Craig o nuestro protagonista de hoy: Benedict Cumberbatch . Una pista de su futuro Hijo de Timothy Carlton y Wanda Ventham , ambos actores que interpretaron decenas de papeles en la televisión británica, parecía que su destino ya estaba escrito.

De hecho, empezó a estudiar arte dramático y en 1998, a los 22 años, debutó con un papel de extra en un episodio de la temporada 8 de Heartbeat , aprovechando que su padre tenía un papel secundario en el mismo. Poco tardaría en debutar: en enero del 2000, Cumberbatch fue uno de los protagonistas del episodio 19 de la temporada 9. Poco a poco, Cumberbatch fue ganando popularidad y trabajos delante de las cámaras (y no solo en teatro): en 2003 apareció en su primera película para cines, Matar a un rey , pero su gran momento llegó en 2010, cuando fue escogido como el nuevo Sherlock Holmes en, precisamente, Sherlock , un papel que le lanzó a la fama internacional. Desde entonces, ya lo sabes de sobra: El hobbit , Doctor Strange , Vengadores: Endgame ...

A sus 50 años, Cumberbatch está en la cresta de la ola: se rumorea que será uno de los personajes más importantes de Vengadores: Secret Wars y mientras tanto hace las películas que quiere, como La trama fenicia o El poder del perro . Las ventanjas de no tener que volver a hacer papeles episódicos para sobrevivir.