Bloomberg Línea — Durante años, el traslado entre el aeropuerto y el hotel fue una de esas partes del viaje que muchos turistas resolvían al llegar. Hoy, cada vez más viajeros quieren saber antes de aterrizar cuánto pagarán, quién los recogerá, cómo contactarlo y cuánto tardarán en llegar a su destino. Ese cambio de comportamiento está volviendo a la movilidad terrestre en una pieza cada vez más importante de la experiencia turística. Las plataformas digitales están ganando espacio como intermediarias entre viajeros y proveedores locales, al permitir comparar opciones, reservar con anticipación y recibir información en tiempo real sobre un traslado.
La Copa Mundial de la FIFA 2026 ofreció una muestra a gran escala de esa transformación. El torneo movilizó a 6,8 millones de aficionados, según datos de la Federación, entre 16 ciudades de tres países, lo que obligó a buscar vuelos, trenes, transporte público, taxis, vehículos privados y servicios especializados para conectar aeropuertos, hoteles, estadios y otros puntos de interés. Pero el cambio no se limita a los grandes eventos. Para Belu Picco, Head of Supply de Mozio, una plataforma global de reserva de transporte terrestre, la principal transformación está en las expectativas del viajero y la demanda por esa certeza es especialmente relevante cuando se viaja a un destino desconocido.
Llegar a un aeropuerto, no dominar el idioma local, tener problemas para conectarse a internet y no saber cómo llegar al hotel pueden convertir los primeros minutos de un viaje en una fuente de estrés. “Hoy en día todo el mundo quiere información ya. No toleramos la incertidumbre y queremos saber, sobre todo, el costo que va a tener nuestro viaje y nuestro traslado”, dijo Picco a Bloomberg Línea. También importa saber quién estará esperando al viajero. “¿Quién nos va a buscar? El nombre del chofer con antelación y el número de teléfono y cómo contactarlo”.
A eso se suman un sistema de soporte 24/7, información en tiempo real y seguimiento antes y durante el traslado. Para explicar por qué esos detalles pueden cambiar la experiencia, Picco planteó una situación concreta. Un turista que viajó desde Sudáfrica a México para asistir al partido inaugural pudo llegar “por primera vez sin conocer el idioma”, encontrarse con miles de viajeros en el aeropuerto y hasta tener problemas para conectarse al Wi-Fi. En ese escenario, dijo, la experiencia cambió por completo si encontró a una persona esperándolo con un cartel con su nombre, que “ya sabes que te conoce, que sabe tu nombre, que sabe a dónde vas, cómo llegar ahí y que hasta es como un guía local”.
Un complemento La tecnología no elimina las opciones tradicionales de transporte, sino que permite combinarlas. Picco planteó que durante el Mundial observaron viajeros que mezclaban “traslado público, trenes, colectivos y autos privados” para evitar problemas de tráfico, tiempos de espera o incomodidad. Pero la digitalización también está modificando la relación entre los viajeros y los proveedores locales. “Plataformas como la nuestra no solamente están pensadas para el viajero, sino también para la empresa local que quiere alcanzar a los viajeros globales y que su tecnología no se lo permite”, dijo la ejecutiva, en relación a Mozio, cuyo sistema que conecta a más de 3.000 proveedores de transporte con viajeros y empresas turísticas en 180 países. En Latinoamérica, particularmente, el problema de movilidad no necesariamente es la falta de oferta.
Un proveedor puede ser “experto en lo que hace, en los traslados, en estar a tiempo, con autos impecables en el aeropuerto”, pero no contar con las herramientas tecnológicas para vender ese servicio a un viajero internacional. La plataforma integra entonces sus precios, rutas y disponibilidad para que puedan aparecer en los canales donde ese turista está haciendo su reserva. Esa conexión cobra especial relevancia cuando un destino irrumpe de pronto en el radar de viajeros que hasta entonces apenas lo conocían. Picco lo vivió durante el torneo, cuando sus amigos le preguntaron dónde estaba Cabo Verde.
Los datos de búsqueda respaldan ese fenómeno. Un análisis de Action Network sobre 392 términos relacionados con viajes para las 48 selecciones participantes encontró que “cape verde vacation” aumentó 4.600% durante el torneo, mientras que “cheap flights cape verde” creció 4.200%. También se dispararon las búsquedas relacionadas con Chequia, República Democrática del Congo, Haití, Costa de Marfil y Senegal. ¿De qué depende el crecimiento? Pero despertar interés es apenas el primer paso.
Para Picco, el crecimiento del turismo en América Latina y otros mercados emergentes también depende de que los visitantes puedan encontrar proveedores confiables y reservar sus traslados antes de llegar. “No siempre el transporte público te deja en todos lados y hoy cada vez la gente quiere más un servicio personalizado y puerta a puerta”, Belu Picco, Head of Supply de Mozio. Esa personalización puede ir desde un traslado económico hasta un vehículo para una familia, una silla para bebé o incluso un conductor disponible durante todo el día. “La apuesta” de la plataforma, según Picco, está en ofrecer “calidad y consistencia en el servicio en todos los países, independientemente del tipo de traslado y de la clase que la persona compre”. El desafío, por tanto, no termina cuando un destino consigue atraer al viajero. También consiste en hacer que moverse dentro de él sea sencillo.
Para Picco, los grandes eventos pueden acelerar ese proceso porque obligan a las ciudades a mejorar infraestructura y adoptar nuevas tecnologías, pero esas mejoras pueden permanecer una vez que los estadios dejan de ser el centro de atención. “Creo que son excelentes oportunidades no solamente para mostrar todo lo que nuestros países tienen para ofrecer, que es muchísimo, países maravillosos, sino también son oportunidades para mejorar la infraestructura, para adoptar nuevas tecnologías, para adoptar la digitalización y para mantener esas mejoras en el tiempo”, dijo.